EL MIERCOLES, CONTRA INGLATERRA
Argentina le ganó a Suiza 3-1 en otro partido para el infarto
Si no sufre, no vale. Así jugó el Mundial 2026, hasta ahora, el Seleccionado. Por lo menos lo padeció de esa manera después de haber ganado de manera holgada la primera fase. Todo lo que siguió a esa etapa fue sangre, sudor y lágrimas. Cabo Verde, Egipto, anoche Suiza. Prórroga y sufrimiento esta vez. Y entonces, cuando los penales aparecían a la vuelta de la esquina, llegó el golazo de Julián en el segundo tiempo del alargue y el de Lautaro en el epílogo para el 3-1 que le dio el pase a las semis. El miércoles, con Inglaterra. Será terrible.
Tres, cuatro minutos… eso duró el dominio inicial de Suiza. Hasta ese instante pareció que el comienzo iba a ser duro para Argentina. Pero el equipo de Leo Messi y compañía tenía un plan. Y lo mostró enseguida. Tras cada pérdida de los europeos, le saltó a la yugular con intensidad a su rival. Y le salió bien.
Lo encontró rápidamente. Antes de los 10 minutos llegó el córner que despachó Messi y conectó Alexis Mac Allister de cabeza para abrir la cuenta. La diferencia fue justa y buscada. Argentina asfixió a Suiza, pero con astucia, no de manera alocada. Esa era la táctica y la estrategia que había elegido Lionel Scaloni. Estaba planeado.
El resultado fue inmediato. Suiza la tenía, pero la perdía, y Julián Álvarez fue el abanderado en esa presión que tanto rédito le dio a su carrera. El ex River las corría todas e iba a buscar los largos pelotazos que le mandaban desde el fondo, con una potencia inusitada que desarticulaba a la defensa roja.
Pero Argentina, en rigor, no contó con muchas más jugadas de riesgo. Apenas se defendió bien. Mantuvo el orden siempre. Y pasó un solo sobresalto en el primer tiempo, cuando el Dibu Martínez debió salir a jugarse la vida para salvar su arco.
Fue todo en la primera mitad. El resto tuvo a Suiza nuevamente tratando de tomar el control, y a Argentina metiendo más que jugando. Por eso el duelo fue subiendo la temperatura —las piernas fuertes, los brazos para empujar y las faltas tácticas y de las otras—, pero bajando la calidad del juego. Todo no se puede...
Por eso se fueron al descanso dejando ya un espectáculo en baja. Un poco porque al Seleccionado no le venía nada mal parar y dar de nuevo, y otro tanto porque los suizos no tenían muchas más ideas que las que habían mostrado.
Tras el descanso se profundizaron las posturas de los dos. Suiza, más obligado, empezó a jugar con el reloj… Y Argentina apostó a su puntualidad. Es decir, a elegir cuándo ir y cuándo esperar. Sabía, el conjunto europeo, que si la perdía en ataque iba a sufrir de contra. Pero Molina eligió mal y pateó al arco en lugar de dársela a Julián, y por eso no llegó el segundo.
Entonces Argentina se volvió a acomodar y a hacer lo que mejor sabe: tener la pelota. Le duró un suspiro. Suiza también jugaba. Más directo ahora. Y el Dibu se empezó a revolcar porque lo probaron de cerca y de lejos. Con centros y envíos de media distancia, creció Suiza.
Y encontró el empate. El extremo Dan Ndoye entró con una pared casi hasta el área chica y sentenció a Martínez. 1-1 y a empezar de nuevo. El resultado era corto y el juego de Argentina empezaba a ser peligroso.
Tras la igualdad hubo un punto de inflexión: el árbitro expulsó a Breel Embolo por una acción absurda. El delantero simuló un golpe y, como estaba amonestado, vio la roja… Llegó la última pausa de hidratación y nada. Argentina fue, dominó esos últimos minutos, pero no pudo jugar mejor que su rival ni con un hombre más en el campo de juego. Hubo alargue…
Entró Thiago Almada por Enzo para jugar esa última media hora. Argentina dominó, pero en cámara lenta. No pasó mucho. Dominó el equipo de Scaloni y se jugó solo en el campo suizo, pero casi no pudieron llegarle al arquero Gregor Kobel. El partido se iba y llegaban los penales. Pero apareció Julián. Y se convirtió en héroe. En el segundo tiempo del suplementario la clavó en el ángulo desde fuera del área, y en el cierre Lautaro puso el 3-1. Argentina se metió en las semifinales. Una vez más, sufriendo. Parece que de otra manera no puede. El sueño sigue su curso y el país va detrás.
FICHA TECNICA
3 . Argentina: Emiliano Martínez; Nahuel Molina (Gonzalo Montiel, m.85), Cuti Romero (Nicolás Otamendi, m.106), Lisandro Martínez, Nicolás Tiaglafico (Nico González, m.78); Leandro Paredes (José Manuel López, m.110), Rodrigo de Paul (Lautaro Martínez, m.85), Alexis Mac Allister, Enzo Fernández (Thiago Almada, m.92); Lionel Messi y Julián Álvarez
Seleccionador: Lionel Scaloni.
1 . Suiza: Gregor Kobel; Deni Zakaria (Ardam Jashari, m.97), Manuel Akanji, Nico Elvedi, Ricardo Rodríguez (Comert, m.96); Remo Freuler (Ruben Vargas, m.115), Granit Xhaka; Fabian Rieder (Muheim, m.88), Djibrill Sow (Widmer, m.87), Dan Ndoye (Zeki Amdouni, m.87); Breel Embolo.
Seleccionador: Murat Yakin.
Goles: 1-0: m.9: Mac Allister. 1-1 m.66: Ndoye. 2-1.m.112: Julián Álvarez. 3-1. M.122: Lautaro Martínez.
Árbitro: Joao Pinheiro (Portugal). Expulsó al suizo Embolo por doble amonestación (ms.44 y 72). La segunda a instancias del VAR después de que hubiese amonestado al argentino Paredes y le avisasen de que, en realidad, era amarilla para el delantero suizo por fingir. Amonestó a los argentinos Thiago Almada, Lautaro Martínez y José Manuel López.
Incidencias: Partido de los cuartos de final del Mundial 2026 disputado en el estadio Arrowhead de Kansas City ante 69.045 espectadores. Se guardó un minuto de silencio, que no fue respetado por algunos bombos argentinos, por el fallecimiento de Jayden Adams, de 25 años, que disputó con Sudáfrica los tres partidos de la primera fase. Argentina lució brazaletes negros en memoria del exinternacional Antonio Rattin, que falleció este sábado a los 89 años.
