Aproximación a Carlos Menem
El caudillo riojano
Por Rodolfo Pedrazzi Poma
Editorial Dunken. 130 páginas
“Ya en sus primeros pasos, Carlos dominaba el arte de construir un personaje público: su peinado, su forma de vestir, su sonrisa constante, su tono de voz, todo era parte del personaje. Pero no era una actuación vacía: había convicción detrás del gesto, y una ambición casi mística”, describe Rodolfo Pedrazzi Poma (médico graduado en la Universidad de Córdoba) en El caudillo riojano una biografía política del expresidente Carlos Saúl Menem que busca destacar y fundamentar su figura de líder carismático como base de su ascenso al poder.
Con una escritura agradable y conceptos convincentes Pedrazzi Poma sostiene que La Rioja fue el laboratorio político del menemismo. “Menem entendió que la política no era solo gestión: era épica, relato, espectáculo y, sobre todo, proximidad emocional”. Y, a nivel nacional, lo que Menem hizo fue “construir una narrativa fundacional. No se presentó como un mero administrador, sino como un salvador nacional, su discurso tenía rasgos épicos: hablaba de refundar la Patria, de devolverle la dignidad al pueblo, de restaurar el orgullo. Invocaba la historia del peronismo, pero también la transformaba, era un narrados, y su relato era seductor”.
Desde un análisis académico acertado también desarrolla que el fenómeno Menem fue una respuesta emocional a una crisis nacional. “Encarnaba el arquetipo del redentor popular. En un país traumatizado por dictaduras, crisis económicas, y fracasos democráticos prematuros, el pueblo buscaba más que un gestor: buscaba un padre, un protector, alguien que hablara su idioma emocional. Menem no era el más preparado. Pero era el más querido. No era el más académico. Pero el más escuchado. Ganó el alma del país cuando nadie más podía hacerlo”.

Y desde la psicología política, ahonda el autor, “el estilo de Menem combinaba dos rasgos claves de liderazgo de crisis: apariencia de control emocional y alta tolerancia al riesgo. Apostaba todo, no retrocedía”.
Sin embargo, todas estas características que lo identificaron en su La Rioja natal como gobernador y durante su primer período en la Casa Rosada, se fueron opacando y de alguna manera desapareciendo. En palabras del autor: “Menem dejó de mirar a los ojos del pueblo. Se quedó solo en un salón de espejos (…) la marca de su segundo mandato fue la pérdida de esa magia que alguna vez lo convirtió en el caudillo de las mayorías”.
A lo largo de este ensayo, Pedrazzi Poma no sólo ofrece nociones teóricas o académicas acertadas para entender el fenómeno Menem, sino que también acompaña las mismas -de una manera muy sucinta- con algunos de los hechos más destacados que marcaron su década al frente de la Casa Rosada.
El caudillo riojano es una válida introducción a un personaje de la vida política y social argentina que sigue generando diversas opiniones, de todo tipo…menos indiferencia.
