Ahmad Vahidi, el militar más poderoso de Irán
Roma (ANSA) - El líder supremo de Irán, Mojtaba Jamenei, envió una nueva señal para intentar despejar los rumores sobre su estado de salud o, en todo caso, sobre su irrelevancia política. Rediseñó buena parte de la cadena de mando militar y de seguridad de la República Islámica.
Jamenei nombró a seis altos comandantes, entre ellos el poderoso general Ahmad Vahidi, considerado la "mente" de las negociaciones con Estados Unidos, quien pasa a ocupar el cargo de jefe de los Guardianes de la Revolución, que controla las Fuerzas Armadas.
La nueva decisión de Jamenei llega después de que los medios estatales difundieran una supuesta fotografía suya, aunque sin fecha, en la que aparece en buen estado de salud, y de que designara a Mohsen Rezaei como su representante ante el Consejo Supremo de Seguridad Nacional del país.
Entre los nuevos nombramientos, el general Ali Abdollahi pasa a ser jefe del Estado Mayor de las Fuerzas Armadas; Hojjat al-Islam Taeb asume el mando de los Basij, la fuerza paramilitar dependiente de los Guardianes de la Revolución, mientras que Ali Azmaei es el nuevo comandante de la Marina de los Guardianes de la Revolución.
Algunas de las designaciones buscan cubrir cargos que habían quedado vacantes después del ataque estadounidense del 28 de febrero, en el que murió Ali Jamenei, mientras que en los casos de Azmaei y Vahidi se trata simplemente de formalizar funciones que ya desempeñaban de facto.
PAPEL EN LAS SOMBRAS
Vahidi, ex ministro del Interior, es, según fuentes iraníes e israelíes, el único que tiene acceso directo a Mojtaba Jamenei y es el autor de la propuesta de acuerdo presentada por Irán a fines de abril y rechazada por Estados Unidos.
Se trata de un papel en las sombras, alejado de las negociaciones oficiales, ya que el poderoso general vive en condiciones similares a las del líder supremo, en la clandestinidad y bajo estrictas medidas de seguridad.
El nombramiento podría ser un intento de contrarrestar el poder de Mohammad Bagher Ghalibaf, presidente del Parlamento y ex comandante de los Guardianes de la Revolución, quien desempeña un papel fundamental en las conversaciones y es considerado uno de los partidarios de un acuerdo con Estados Unidos.
Sin duda, la decisión refuerza la percepción de que los sectores de línea dura del régimen no quieren una paz a cualquier precio.
ESTANCADOS
Las negociaciones con Estados Unidos están estancadas, mientras la tensión sigue siendo elevada en la región, donde los hutíes atacaron ayer una instalación petrolera de Saudi Aramco en Jizán, Arabia Saudita.
Donald Trump intenta mantener un tono moderado para no poner en peligro unas conversaciones que se encuentran siempre al borde del colapso, pero lo consigue solo hasta cierto punto.
"Irán exige una compensación por los daños sufridos -escribió en Truth Social-, aunque ese tema nunca fue mencionado en ninguna de nuestras negociaciones o reuniones. Sin embargo, es una idea interesante, porque ahora yo también exijo una compensación a Irán por todas las personas asesinadas y gravemente heridas a causa de sus bombas colocadas al costado de las carreteras y de los numerosos conflictos iniciados bajo el liderazgo del general Soleimani".
