África mía

Sr. director:

Es realmente triste ver personas desesperadas nadando desde Marruecos a Ceuta España, con la esperanza de alcanzar una mejor vida.

Existen distintos ejemplos trágicos de millones de migrantes en el mundo en algunos casos huyendo de hambruna, de guerras y en otros casos originados simplemente por la insensatez de razones economicistas de la clase dirigente europea. Millones de personas han migrado intentando esquivar la pobreza persiguiendo la “tierra prometida” Europa.

Paradójicamente distintos tiranos de países africanos también eligieron pasar sus últimos años en las capitales europeas. Ellos fueron bienvenidos, con sus contactos europeos y el dinero mal habido.

Es realmente penoso ver el desastre provocado por las decisiones de los líderes europeos quienes desde hace más de 30 años decidieron cerrar sus fronteras y gastar millones de miles de euros en financiar su producción agropecuaria en vez de favorecer la producción en Africa. En 2021-2027 su política agrícola común destinó subsidios por 387.000 millones de euros.

La historia nos muestra que Europa tiene una inquina marcada con Africa. ¿Ni idea porque?.

Es difícil de explicar la avidez y desidia de la dominación indolente de los países supuestamente civilizados: Holanda, Bélgica, Francia, Inglaterra y Portugal respecto de los países africanos.

Por distintas razones, dirigentes europeos depredaron durante siglos a los países africanos, sea para la producción de la industria del caucho, marfil, diamantes, minerales y metales preciosos.

En el siglo XX las poblaciones africanas lograron liberarse de los colonialistas europeos.

Europa reaccionó con la creación de un mercado común de bienes y servicios. Una suerte de country, donde los países renunciaron a su política monetaria nacional y crearon su moneda única. También decidió gastar miles de millones de euros en subsidios para financiar su actividad agropecuaria y cerrarse en mercado único. Con ello entre otras consecuencias, dieron la espalda a la compra de productos agropecuarios africanos.

Consecuencia lógica de la miopía de los dirigentes europeos, quienes para peor se mueven como si fueran verdaderos rockstar, asistimos a oleadas migratorias africanas a Europa para intentar huir de la pobreza y falta de oportunidades.

Tal vez se pueda estudiar los subsidios de la economía europea y evaluar si justifica las consecuencias de la política aislacionista del mercado europeo. Cuanto gastó Europa en subsidios a su producción agropecuaria y cuanto gastó en ayuda “humanitaria” por la inmigración africana.

A ello hay que sumarle que, desde hace años, Europa registra tasa de natalidad negativa. El cocktail es fatal.

Cualquier acto por acción u omisión tiene consecuencia.

Pablo Francisco Arancedo