Tenía 76 años

Adiós a Ricardo Soulé, una leyenda del rock nacional

El cantante, guitarrista, violinista y compositor falleció este viernes, pocas semanas después de haber suspendido sus presentaciones por un problema de salud. Fue uno de los fundadores de Vox Dei y tuvo un papel central en la creación de La Biblia, una obra decisiva del rock nacional. También fue autor de “Presente”, uno de los grandes clásicos de la música argentina.

El rock argentino perdió a uno de los protagonistas de su generación fundacional. Ricardo Soulé, fundador de Vox Dei, cantante, guitarrista, violinista y compositor, murió este viernes 2 de octubre a los 76 años, luego de una trayectoria artística que se extendió durante casi seis décadas y dejó algunas de las obras más emblemáticas de la música nacional.

La noticia fue confirmada por su hija María Victoria, también cantante, quien comunicó que el músico falleció a las 6:43. Su muerte se produjo pocas semanas después de que Soulé anunciara que se alejaría temporalmente de los escenarios debido a un problema de salud.

En aquel momento había decidido no brindar detalles sobre su estado y había pedido respeto por su privacidad mientras atravesaba el proceso acompañado por sus seres queridos. A mediados de septiembre todavía mantenía la esperanza de superar la situación y retomar su actividad artística. Tras conocerse sus problemas de salud, músicos como Guillermo Vadalá, Carca y Fabián “Zorrito” Von Quintiero le habían expresado públicamente su acompañamiento.

La historia de Soulé ocupa un lugar destacado en los primeros capítulos del rock argentino y está inevitablemente ligada a Vox Dei, banda nacida en Quilmes en 1967. El grupo se llamó inicialmente Mach 4 y estaba integrado por Soulé, Willy Quiroga, Rubén Basoalto y Juan Carlos “Yodi” Godoy.

Después de una primera etapa en la que interpretaban canciones en inglés, los músicos adoptaron definitivamente el nombre Vox Dei y comenzaron a componer en castellano. En 1970 publicaron Caliente, su álbum debut, que contenía una canción destinada a atravesar generaciones: “Presente (El momento en que estás)”, una de las composiciones más reconocidas de Soulé y convertida con el paso de los años en un clásico del rock nacional.

Pero el gran punto de inflexión llegaría apenas un año después. En 1971, Vox Dei presentó La Biblia, una ambiciosa obra conceptual basada en las Sagradas Escrituras y considerada uno de los trabajos fundamentales de aquella etapa del rock argentino.

Soulé tuvo un papel central en la concepción de aquel proyecto, que llevó episodios del Antiguo y el Nuevo Testamento al lenguaje del rock. Tras la salida de Godoy, Vox Dei quedó convertido en trío y mantuvo una intensa producción discográfica con álbumes como Jeremías, pies de plomo, La nave infernal, Es una nube, no hay duda y Vox Dei para Vox Dei.

A mediados de los años 70, Soulé comenzó también a recorrer un camino propio y publicó Vuelta a casa. Su vínculo con Vox Dei atravesó desde entonces diferentes alejamientos y reencuentros. Luego de la disolución de la banda en 1981, lanzó Romances de gesta en 1982, una obra inspirada en la figura del Cid Campeador.

La historia con Vox Dei todavía tendría nuevos capítulos. En 1986, Soulé volvió a reunirse con Quiroga y Basoalto para presentar nuevamente La Biblia. Esa formación grabó posteriormente Tengo razones para seguir, publicado en 1988.

En paralelo, Soulé profundizó su carrera individual con diferentes proyectos, entre ellos Dolmen y su banda La Bestia Emplumada, sin abandonar el repertorio que había construido junto a Vox Dei.

Su producción estuvo atravesada no sólo por el rock, sino también por la literatura y las referencias espirituales, elementos que marcaron buena parte de su identidad artística. “Presente” y La Biblia quedaron como dos símbolos de una obra que acompañó la evolución del rock argentino desde sus primeros años.

Con su muerte desaparece uno de los músicos que protagonizaron aquella etapa en la que el rock cantado en castellano comenzaba a construir una identidad propia en el país. Queda una extensa discografía y, sobre todo, un puñado de canciones que convirtieron a Ricardo Soulé y a Vox Dei en nombres inseparables de la historia del rock nacional.