VISTO Y OÍDO

Adelante con la Ley de Glaciares

 

El miércoles hubo un plenario de comisiones en Diputados para tratar la reforma de la Ley de Glaciares aprobada por el Senado. La oposición encabezada por el diputado Ferraro, radicales antimilei y la izquierda que se oponen a la iniciativa intentaron frenar su trámite, exigiendo una ronda de audiencias públicas en las provincias. El oficialismo rechazó el “tour” legislativo y propuso hacer solo dos, una por zoom para garantizar la participación del interior del país. Llamativamente el kirchnerismo dio su acuerdo aislando a la oposición más intransigente. Habrá dictamen a más tardar a fin de mes.

La situación del peronismo

La desorientación del peronismo no se detecta sólo en el Congreso. También la militancia la siente por eso resultan de especial interés las reflexiones de José Amondarain y Luciano Ciconi en la revista Panamá bajo el título “¿Es posible una renovación del peronismo?”. Es revelador el diagnóstico en el que ambos coinciden: hoy existe un nuevo consenso social a favor de un orden ortodoxo de la macroeconomía como respuesta al fracaso peronista de 2003-2023. Según su opinión, la sociedad ya no ve al peronismo como garantía de orden y gobernabilidad, sino de inflación y de caos.

El papel de Milei

En ese contexto afirman que es ese nuevo consenso social que llevó al PJ a la derrota lo ordena la política, “no Milei”, ni un giro ideológico hacia el liberalismo. Amondarain fue senador de la provincia de Buenos Aires, ligado políticamente a Sergio Massa, y Ciconi, analista político. Ambos dividen al peronismo en tres facciones: el “woke” con nostalgias kirchneristas, el “new age” que promueve nuevas identidades culturales del conurbano y el peronismo “del 45” que representa Guillermo Moreno. Los tres convirtieron al peronismo, que era un partido de poder, en un partido “identitario”.

¿Qué es hoy una renovación del PJ?

Pero Amondarai y Ciconi no se quedan en el diagnóstico. Afirman que no habrá renovación del peronismo sin adhesión al consenso sobre el orden macroeconómico. Sostienen que el peronismo podría renovarse y dejar de ser un entretenimiento teórico de las elites culturales sólo si la dirigencia peronista sale a afirmar públicamente que está en contra de la inflación, el déficit fiscal, la emisión monetaria, los aumentos de impuestos, las tarifas subsidiadas, el cepo cambiario, la devaluación y toda otra causa macroeconómica que haya conducido a la crisis terminal de 2023. No piden poco.