A los 87 años, falleció el escritor peruano Alfredo Bryce Echenique
Lima- El escritor peruano Alfredo Bryce Echenique, uno de los últimos representantes del boom latinoamericano, falleció a los 87 años, según confirmaron este martes la Casa de la Literatura Peruana y la Cátedra Vargas Llosa en sus redes sociales.
"Lamentamos profundamente la partida del escritor peruano Alfredo Bryce Echenique, una de las voces más representativas de la literatura peruana contemporánea. Su obra, que abarca novela, cuento, ensayo y memorias, dejó una huella significativa en varias generaciones de lectores", señaló la Casa de la Literatura Peruana en la red social X.
La muerte del autor de novelas como 'Un mundo para Julius' y 'La vida exagerada de Martín Romaña' fue comunicada, en un primer momento, por medios como el diario El Comercio y la emisora RPP, que citaron a fuentes cercanas al escritor.
La información fue confirmada luego por Alvaro Vargas Llosa, el hijo mayor de Mario Vargas Llosa, quien manifestó en X su "enorme pesar" por la muerte de Bryce, al que calificó de "uno de los grandes escritores peruanos y de la lengua española de las últimas décadas".
"A sus lectores, a sus parientes, mi más sentido pésame. Su obra lo sobrevivirá, sin duda alguna", remarcó.
El también escritor peruano Jorge Eduardo Benavides confirmó, por su parte: "esta mañana nos ha dejado el queridísimo amigo Alfredo Bryce Echenique". "No solo fue un grandísimo escritor, con un estilo absolutamente personal, certero, fino, lleno de deliciosos hallazgos que contribuyeron a edificar un inmenso mundo narrativo; fue también una gran persona y un amigo leal, cariñoso y lleno de detalles y atenciones", señaló.
Bryce Echenique, quien nació en Lima un 19 de febrero de 1939 y estudió en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos (UNMSM), saltó a la fama tras obtener una mención honrosa en el premio Casa de las Américas de cuento de 1968 con su colección e relatos 'Huerto Cerrado'.
Además de ser autor de novelas, cuentos, ensayos y memorias, Bryce formó parte de una triada de grandes escritores peruanos contemporáneos, con el premio Nobel de Literatura Mario Vargas Llosa y el cuentista Julio Ramón Ribeyro, considerados los tres grandes narradores de la segunda mitad del siglo XX en Perú y entre los más destacados de Hispanoamérica.
Un contador de historias entre el humor, el amor y la memoria
Humor e ironía, amor y memoria y una profunda oralidad del lenguaje literario se dan la mano en los universos narrativos del escritor peruano Alfredo Bryce Echenique, un contador de historias situado entre los narradores más importantes de la literatura latinoamericana.El autor limeño empezó su despedida de la literatura en 2019, cuando anunció la publicación de 'Permiso para retirarme. Antimemorias 3', y se dejó ver "como las ballenas que se alejan mucho de la costa, pero para venir a morir ahí definitivamente", tal como comentó a EFE en ese momento.
Después de años de vivir en el extranjero, como catedrático y escritor, Bryce Echenique regresó a Perú para reencontrarse con los amigos de la infancia, que retrató en su última obra, con los que compartía en su elegante apartamento con vista a un parque privado o en los cafés con toques franceses en la capital.
Considerado una de las voces más destacadas de las letras latinoamericanas, el autor de 'Un mundo para Julius' (1970) es uno de los tres escritores más célebres de la segunda mitad del siglo XX en Perú, junto al premio Nobel Mario Vargas Llosa y al cuentista Julio Ramón Ribeyro.
El narrador publicó su primer cuento 'Huerto cerrado' (1968) en Francia, donde produjo gran parte de su obra y, ya consagrado, se trasladó a España hasta su retorno a Lima en 2008.
Durante medio siglo de literatura escribió más de 30 títulos, entre novelas, cuentos y memorias, escritos en los que el humor se filtró desde el principio, tras comprobar que los autores latinoamericanos, especialmente los del 'boom' eran "muy graves, muy serios" y dejaron de lado ese humor, un rasgo característico de los latinoamericanos que él cultivaba en sus obras.
Para Bryce, el humor irónico "hace la vida más soportable, te hace más tolerante ante lo intolerante", a la vez que se declaraba "un escritor de la memoria" y un heredero de la tradición literaria peruana de añorar "el bien perdido".
El autor peruano también noveló sus propias dolencias físicas y emocionales en muchas de sus obras, como 'Reo de nocturnidad' y 'La vida exagerada de Martín Romaña', un autor que ha podido crear un equilibrio imposible de emociones, ya que a lo largo de su vida pasó períodos de depresión muy grave, que lo llevaron a un internamiento clínico.
También, tuvo que hacer frente a denuncias de plagio de las que fue absuelto por la Justicia. "Contraté un abogado, gané el juicio en primera y segunda instancia, y la Fiscalía no solo me absolvió plenamente sino que archivó el asunto definitivamente", explicó.
Durante su juventud en París conoció a escritores como Julio Cortázar, Julio Ramón Ribeyro y Vargas Llosa, y en España hizo muy buenos amigos, como el poeta y director del Instituto Cervantes, Luis García Montero, y su mujer Almudena Grandes, o el cantante Joaquín Sabina.
Precisamente, Bryce Echenique recordó en noviembre pasado que los años en los que compartía almuerzos en París con Ribeyro y Vargas Llosa fue una época "muy feliz" de su vida, en una de sus últimas presentaciones públicas para depositar el manuscrito original de su celebrada novela 'Un mundo para Julius' en la Caja de las Letras del Instituto Cervantes en Lima.
El afamado manuscrito estuvo por cinco décadas guardado en la casa de Ribeyro en París, pues el propio Bryce se lo había regalado y ni siquiera el mismo autor recordaba dónde estaban esas 500 páginas escritas a máquina.
