Para la ex senadora y periodista Norma Morandini, la libertad de expresión es la madre de todos los derechos

“No incorporamos a la vida política una auténtica cultura democrática”

Según la ex legisladora, no tiene ninguna importancia pensar de derecha o de izquierda. Sí tiene importancia, o es relevante, el pluralismo, y cuánto nos respetamos en la igualdad del Derecho.

“¿Qué hacen los países que han tenido un pasado trágico y cómo se lidia con el pasado trágico? Eso no es fácil para nadie. Cada país ha encontrado formas particulares. Nosotros hemos hecho (en 1985) el juicio a las Juntas Militares… Está muy bien como lo hicimos, pero me parece que hemos postergado una auténtica cultura democrática”.

Los conceptos fueron brindados por Norma Morandini en la clase de apertura del ciclo 2023 de la Diplomatura en Cultura Argentina. La disertación bajo el título “Democracia con demócratas. De las denuncias de las violaciones a los anuncios de los derechos”, se realizó en el Instituto de Cultura del Centro Universitario de Estudios (Cudes), de esta Capital. Fue una clase de carácter presencial, hablaron otros académicos y, a su vez, Morandini respondió preguntas de los concurrentes en el contexto del año de homenaje por las cuatro décadas ininterrumpidas de democracia.

“En una época de globalización, la Diplomatura en Cultura Argentina nos invita a tomar conciencia de nuestra propia identidad cultural, y a recuperar el sentido de pertenencia a través de una serie de cursos que sistematizan, estructuran, ordenan e integran el conocimiento sobre la riquísima herencia cultural que hemos recibido”, según se desprende de los objetivos fijados por los organizadores del mencionado ciclo.

Diputada nacional entre 2006 y 2009, y senadora entre 2009 y 2015 (por el Frente Cívico de Córdoba), Morandini fue corresponsal sudamericana de la revista española Cambio 16, con asiento en Brasil y Buenos Aires desde 1980 al 2000. También se desempeñó como corresponsal del diario O`Globo de Brasil, para el que realizó una cobertura especial del juicio a las Juntas Militares en la Argentina, desde 1985 a 1987. En la actualidad es columnista en distintos medios de comunicación. A continuación, las palabras más destacadas de Morandini.

* “Qué es lo más grave que le es dado a una sociedad, sino es una guerra civil, una dictadura. Y además tenemos la humillación de una guerra perdida (Malvinas). Tomar conciencia de lo que nos ha pasado es un gran avance en relación a nosotros mismos”.

*“A los desaparecidos nadie los vio morir. Tenemos un país de muertos insepultos. Sin cruces y sin rezos…”

* “Me pregunto y les pregunto, ¿qué tiene herida el alma de nuestro país, que es un país ´movido a muerte`? Tenemos la tragedia de la dictadura. Para que no queden dudas, le antecedió un tiempo en que una muerte se vengaba con otro cadáver, en esa espiral de violencia de los años 70 en que quedamos todos envueltos”.

*“Mis dos hermanos (ambos desaparecidos) se llamaban Néstor y Cristina (igual que la ex pareja presidencial). Tenían 20 años y suponemos que estaban en Montoneros. Si hubiesen cometido delitos tendrían que haber sido juzgados…”

ODA DE BORGES

Desde su regreso al país tras el exilio en Portugal, España y Brasil, Norma Morandini participó en debates públicos, especialmente en temas de derechos humanos y libertad de expresión. Además es panelista fuera y dentro del país, en seminarios sobre temas de la mujer, medios de comunicación y transparencia democrática. Desde esa perspectiva, Morandini agregó:

* “La primera década democrática empezó de la manera más auspiciosa: se condenó la violencia política. Algo que en nuestro país tenemos desde los años 30 hasta el golpe del 76. Es decir, seis golpes militares que venían a hacer lo que la política no hacía. De modo que el gran cadáver que dejan las dictaduras es la política”.

*“Cuando hay autoritarismo yo impongo, la sociedad tiene miedo, la sociedad se aísla, no convive con el otro… Los que estamos acá pensamos diferente, pero no somos distintos. Somos seres humanos a quienes nos pasan -más o menos- las mismas cosas. Y todo lo que le ha pasado a este país, de una u otra manera, nos involucra. A unos más, a otros menos. Me gusta mucho esa frase de Jorge Luis Borges que dice: ´Somos la justificación de aquellos muertos` ” (Oda por el sesquicentenario de la Declaración de la Independencia).

Morandini es autora de los libros “Catamarca, la gran pantalla”, “El Harén”, “Los árabes y el poder político en la Argentina”, “Algún cordobés: de la culpa al perdón”, “La mala bestia”, y “Silencios”.

En buena medida, los conceptos vertidos en el Cudes -a manera de “un viaje hacia el interior de nosotros mismos”- encuentran sustento en aquellos textos.

* “El juicio a las Juntas Militares permitió reconstruir este rompecabezas macabro del terrorismo de Estado. Previo al juicio, la estrategia de pacificación de Raúl Alfonsín era juzgar a las cúpulas, pero no a los que habían cumplido órdenes. Luego eso se modificó…”

*“La primera década democrática fue la del juicio a las Juntas Militares, pero se hizo `a espaldas de la sociedad, aún existía mucho miedo”.

* “La ofuscación con la que vivimos en la actualidad, es que no compartimos la idea democrática y no compartimos tampoco qué significan los derechos humanos. Los derechos humanos como concepción filosófica-jurídica, como concepción ética, nacen de las cenizas del nazismo”.

*“¿Cuál es la madre de todos los derechos? La libertad de expresión. Porque tengo libertad para decir, puedo decir que me falta el pan, que me falta el trabajo, pero si no tengo libertad no puedo reclamar”. (La libertad de expresión está consagrada en el art. 14 de la Constitución Nacional, y en el art. 19 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, adoptada por la tercera Asamblea General de las Naciones Unidas, el 10 de diciembre de 1948, en París).

La ex legisladora recibió distintos premios, entre ellos, la Pluma de Honor de la Academia Nacional de Periodismo. Fue la primera mujer en recibir esa distinción, y actualmente es académica de la institución. En su vida legislativa integró las comisiones de Libertad de Expresión, Derechos Humanos y Derechos y Garantías. Es conocida en la Argentina por su prédica humanista en favor de la reconciliación, y derechos humanos democráticos.

* “Lo que se debate no es que pensemos diferente. Una democracia de un solo color político es `antidemocrática´ hasta por definición. Si algo define la democracia es el pluralismo. Entonces no tiene ninguna importancia pensar de derecha o de izquierda. Sí tiene importancia, o es relevante, cuánto nos vamos a respetar en la igualdad del Derecho”.

*“Pertenezco a una generación que fue perseguida por pensar de izquierda. Entonces la izquierda no puede cometer hoy la barbaridad de perseguir a la gente, porque piensa de derecha. ¿Cuál es la condición? Derecha, izquierda, centro, piénsese como se quiera, tienen que respetar la democracia. Todo tiene que ser hecho dentro de los límites de la democracia. En la libertad de expresión que reivindicamos los periodistas, hay un límite de hierro: no se puede incitar a la violencia”.

Cabe recordar -en relación con las expresiones de Morandini- el concepto de democracia política o república, tal como lo formularon los filósofos griegos. La organización política que se desarrolló en la ciudad-estado (polis) de Atenas -en el siglo VI ac- estaba basada en la libertad e igualdad (hombres libres), y era de participación directa. En cambio el sistema actual se funda en la libertad e igualdad, pero no es de participación directa, sino un sistema representativo. El poder político procede del pueblo pero no es ejercido por él, sino por sus representantes elegidos mediante el voto. En un tramo de sus reflexiones, la disertante se refirió, entre otros aspectos, a la democracia como sistema de argumentación, o sistema de la palabra.

* “El antídoto contra los totalitarismos son las democracias. A veces imperfectas, pero son las democracias. Se trata de un sistema de argumentación, un sistema de la palabra: el derecho a decir, consagrado por el artículo 19 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos”.

*“Una tragedia le da a la humanidad una bella utopía. La tragedia nuestra de la dictadura nos ha dado una bella utopía: la idea democrática que era ajena a nuestra tradición política”.

* “Estuvimos atravesados en el siglo pasado por una concepción autoritaria, una concepción de poder vertical. Uno manda y el otro obedece. Este ´deber obedecer` de la vida militar de alguna manera se trasladó a la vida política”.

*“La democracia es el sistema de la palabra. El lugar donde aprendemos a argumentar”.

PRESIDENCIALISMO

No faltó en la exposición una alusión al acuerdo firmado entre Raúl Alfonsín y Carlos Menem en 1994, conocido como “Pacto de Olivos”. También la disertante hizo mención de la reforma constitucional de 1994, y del núcleo de “coincidencias básicas”:

* “Seguramente ustedes, con todo el fastidio que estamos viviendo, tienen que hacer un esfuerzo para salir de la bronca, y entender cómo debe funcionar una democracia. Alfonsín sabía que había que limitar el fuerte presidencialismo que teníamos como cultura política. Y tuvimos otro presidente, Carlos Menem, que quería reelegirse. Confieso que como periodista en aquella época (1994) fui muy crítica del ´Pacto de Olivos`. Y con el tiempo casi tengo que pedir disculpas, porque lo veo como una de las cosas luminosas que ha tenido nuestra democracia”.

*“El Pacto de Olivos` significó la reforma de la Constitución. En ese Pacto se establecieron una serie de “coincidencias básicas”.

* “¿Qué pasó en la Constituyente? Hubo un grupo de constituyentes (en Santa Fe) que no se preguntaron ¿sos peronista?, ¿sos radical?, o ¿sos socialista? Había diferentes colores partidarios, sin embargo ellos pusieron ´por la ventana`, lo que no estaba previsto en el núcleo de `coincidencias básicas´”.

*“Incluyeron una docena de tratados internacionales, que están por encima de la ley local. Es decir, que tienen jerarquía constitucional. Y eso ha sido un impulso democratizador enorme en la ley, pero no en nuestra cultura”.

DERECHOS HUMANOS

Al llegar a su término la reunión en el Cudes y, ante la pregunta por parte de uno de los concurrentes acerca de cuál era su opinión respecto del “manejo” que se ha hecho del tema de los derechos humanos, Morandini concluyó:

* “¿Qué son las Constituciones? Dice un (autor) anónimo que “las Constituciones son los chalecos de fuerza que se ponen las sociedades en momentos de lucidez, para evitar descarriarse en momentos de locura”. Tenemos una legislación muy progresista, pero no hemos puesto énfasis en ´encarnar` la democracia. Yo siempre hablaba de ´democracia sin demócratas`. Ahora cambié y dije: ¿Por qué no hablar de ´democracia con demócratas`? ”.

*“Es inevitable que me refiera a estas dos últimas décadas. Creo que el problema principal es que es una concepción de ´democracia plebiscitaria´. Con solo votar se obtiene la mayoría, y entonces no estoy obligado a cumplir con todo lo que la Constitución manda.”

* “Se han apropiado de los derechos humanos. Eso está claro. Las Madres giraban en la plaza. Algunas de ellas entraron al Palacio y se pusieron la ´camiseta` del Gobierno. Tienen todo el derecho de pensar cómo quieran. Pero no el derecho a hacer del pañuelo un signo partidario”.

*Es tremendo lo que ha pasado (con los derechos humanos). Los han tergiversado. La gran paradoja es que invocan los derechos humanos y no respetan al otro. Han profanado los derechos. Han utilizado los muertos para hacer política”.