'Tu ternura molotov'. Autor: Gustavo Ott. Dirección: Corina Fiorillo. Diseño de escenografía, luces y vestuario: Nicolás Pol. Actores: Magalí Sánchez Alleno, Nelson Rueda. En el teatro El Opalo (Junín 380). Los viernes a las 21.
Las salas pequeñas de teatro independiente son como el HD en la televisión. Uno puede encontrarles todas las fallas a los actores, cuando tiemblan, cuando balbucean la letra, cuando están mal maquillados, cuando se ubican mal sobre el escenario porque la cruz del piso quedó a unos centímetros de ellos. Pero aunque sigamos agrandando la lupa, en Nelson Rueda y Magalí Sánchez Alleno nada de esto se hace presente. Ellos hacen de esta obra un fluir perfecto, donde el espectador no tiene más que dejarse llevar y disfrutar.
Si existe el concepto absoluto de teatro, es lo que hacen estos dos actores todos los viernes en El Opalo, dirigidos por el ojo -a esta altura casi biónico- de Corina Fiorillo. Puro, el que emociona de lo bien realizado, el que hace reír porque el texto lo genera y el que motiva al aplauso sincero, porque uno necesita devolver como sea todo lo que recibió durante una hora.
'Tu ternura molotov' es una comedia ácida, negra, subversiva, urticante; que nos muestra a una idílica y joven pareja de las altas esferas de cualquier sociedad. Ella, Victoria, una presentadora de televisión entre egocéntrica (para el afuera) y oscura (para el adentro); él, Daniel, un abogado de límites un poco difusos. A simple vista la pareja ideal, quienes intentado concebir a su primogénito empiezan a mostrar sus verdaderas entrañas.
UN TODO
Todo en 'Tu ternura molotov' (menos el final) es inesperado. Y en esa sucesión escalonada de situaciones y contraindicaciones, la atención del espectador pendula entre uno y otro como en un partido de tenis. Cuando uno habla son las reacciones del otro lo que termina de darle sentido al texto, y viceversa. Rueda y Sánchez Alleno no se complementan, son un todo.
Otro punto fuerte de la obra es el texto. La idea, la introducción y el desarrollo del autor venezolano Gustavo Ott dejan una base firme para que los protagonistas brillen, incluso cuando en el relato se habla de las miserias más bajas del ser humano. El desprecio por la vida ajena, la codicia por el bienestar propio y el qué dirán, incluso si lo que hay que ocultar es diametralmente opuesto al decir.
'Tu ternura molotov' confirma que la normalidad después de la pandemia volvió. Que el teatro independiente está más vivo que nunca y que en los huecos de la inmensa cartelera porteña aún hoy seguimos encontrando talento en vivo, ese que no encontramos en ninguna plataforma o streaming.
Calificación: Muy buena
