La Prensa
Mirador político

Desconexión

"El mayor hechicero sería el que se hechizara hasta el punto de tomar sus propias fantasmagorías por apariciones autónomas'' (Novalis).

La derrota que sufrió el kirchnerismo el domingo tiene entre otras causas particulares el desastre económico, pero la más general, la causa de todas las causas es la desconexión con sus gobernados.­

El oficialismo parece vivir en una realidad propia de la que una amplia mayoría de la sociedad no participa. Una realidad en la que la vacunación fue un éxito, la economía arrancó y la educación por zoom cumplió plenamente su objetivo. Una realidad en la que el gobierno cuida el trabajo de los argentinos y protege las pymes y en la que a todos les va mucho mejor que en el gobierno de Ceos de Macri, que sólo beneficiaba a los ricos.­

 

Hay ejemplos extraordinarios de este ejercicio deliberado de esquizofrenia. A pocas horas del cierre de la votación el kirchnerismo comenzó a repartir por los medios encuestas de boca de urna en las que la candidata Tolosa Paz vencía a la oposición por 43% a 36% (Bacman) y cifras parecidas. Del entorno del ministro de Obras Públicas procedía una que daba ganador al kirchnerismo por 37 a 33 por sobre Juntos. Innecesario recordar que poco después pudo confirmarse oficialmente que el kirchnerismo había perdido por más de cuatro puntos y el ministro en cuestión (que dejó a su mujer al cuidado de la intendencia de San Martín mientras él ocupa no se sabe por cuánto tiempo más un lugar en el gabinete nacional) había perdido en realidad por 37 a 33 en su propio distrito.­

La difusión de esa información falsa no fue más que una picardía menor, pero lo asombroso es que el propio comando electoral del gobierno la dio por cierta y empezó a festejar ante las cámaras de la televisión en un episodio de un ridículo inolvidable.­

Semejante absurdo representa apenas uno de los muchos que se produjeron en una campaña en la que sus candidatos hablaban de goce sexual y astrología con una inflación del 50%, desempleo en aumento, pobreza en un pico histórico y desaliento generalizado por el futuro.­

La desconexión fue la causa por la que el peronismo perdió el apoyo histórico de las villas del conurbano, a las que convirtió en ghettos durante una cuarentena grotesca. En esos lugares sus votantes se quedaron sin changa, con asistencialismo mínimo, los comerciantes se fundieron y el grueso de los menores se quedó sin educación porque o no tiene computadora o no tienen conexión. Por entonces en Olivos había fiesta con torta y velitas. Después de esta catástrofe Tolosa Paz hizo proselitismo en los medios nacionales desde su living de revista de decoración.­

Esa desconexión es la misma que manifiesta Alberto Fernández cuando admite errores pero dos párrafos después jura estar en el ``camino correcto''. Cuando sigue hablando de "dos modelos'', de "ampliación de derechos'' y de "ah, pero Macri'' en esa patética `sarasa' de unidad básica camporista que lo llevó a recibir la peor paliza electoral de la historia del peronismo. Para remontar ese desastre, reconectarse con la realidad es tan importante como reducir la inflación. Y tan poco probable.­