La Prensa

Bottiroli por Banegas: un legado que no se acalla

El gran pianista rosarino rescata la obra inédita de su maestro. Después de un primer disco dedicado a los valses, el concertista presenta ahora 'Nocturnos', a través del prestigioso sello Naxos y con la participación del actor estadounidense George Takei.

Con el entusiasmo y la expectativa de quien descubre un tesoro que permaneció oculto durante muchos años, el concertista Fabio Banegas se asomó hace ya tiempo a la obra inédita del compositor José Antonio Bottiroli (1920-1990) con el íntimo deseo de darla a conocer al mundo. Unico alumno del respetado compositor y poeta rosarino, el pianista Banegas, también oriundo de la Cuna de la Bandera, editó hace algo más de un año un primer trabajo discográfico titulado 'Valses', en el que evidenció el estilo posromántico e impresionista de la obra de Bottiroli, junto con su empleo de la disonancia como recurso expresivo.

La novedad es ahora la presentación de un segundo volumen con el nombre de 'Nocturnos', que incluye una veintena de piezas inspiradas en la calma y la belleza de la noche de Los Cocos, la localidad del Valle de Punilla donde el maestro supo tener una casa de descanso.­

La importancia de este nuevo opus la confirma el hecho de que, una vez más, el prestigioso sello Naxos Records se encuentra detrás del lanzamiento del disco en formato físico y digital. La presentación oficial tendrá lugar el próximo viernes. Naxos, una de las más importantes discográficas dedicadas a la música clásica, canaliza esta novedad a través de Grand Piano, su unidad especializada en la obra pianística inédita, un material que -justamente- Banegas se empeña en preservar y sacar a la luz pública. "Quiero mostrar una diferencia creando una legado artístico musical sin precedentes'', le contó a La Prensa en diálogo telefónico desde Los Angeles, donde reside actualmente. "Vengo poniendo mi conocimiento al servicio de compositores que han quedado relegados y que son merecedores de tener tanta o más vigencia de la que gozan los compositores tradicionales'', dijo el artista, que también ha abordado la obra de otro santafesino, Nicolás Alfredo Alessio, y del español emigrado a la Argentina Eduardo Grau, entre otros creadores.

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CON INVITADO­

Una de las particularidades de 'Nocturnos' es que incluye una serie de cinco obras a las que Bottiroli llamó 'réplicas', un género que él mismo creó, en el que el piano responde a poemas de su autoría. Para plasmar ese diálogo entre música y poética, Banegas convocó para el disco al actor George Takei, el recordado ­Hiraku Sulu de 'Viaje a las estrellas'

-¿Cómo se dio la colaboración con una estrella de Hollywood?­

-Tengo una amistad de muchos años con George. Es una persona súper informada y extremadamente culta, que sabía del alcance que representa firmar un contrato con un sello tan importante como Naxos Records. Además, por nuestra amistad, tenía conocimiento de mi trabajo con la obra de Bottiroli. En una de nuestras charlas le comenté sobre las 'réplicas' y le pregunté si le gustaría grabarlas, y después de leer los poemas aceptó.

-¿Qué lo anima a rescatar la obra de compositores argentinos no tan difundidos?­

-Bottiroli dejó un repertorio para piano que es colosal. Fue mi primer maestro importante, un inolvidable mentor musical y humano, porque era un ser extraordinario. Otro maestro irreemplazable es Nicolás Alfredo Alessio, muy amigo de Bottiroli. Alessio y su familia fueron lo más parecido que tuvo la Argentina a la familia de Bach y de Mozart; todos eran excelentes músicos, comenzando por el padre José Alessio y siguiendo con sus cinco hijos. Nicolás Alfredo es el mayor. Otro compositor con el que me he aquerenciado mucho es Eduardo Grau, porque representa la argentinidad desde el ángulo de la diversidad cultural. Fue un español que llegó de niño a la Argentina, una suerte de protegido de Manuel De Falla que nunca olvidó en sus composiciones a su España natal. El de Jacobo Ficher es un caso muy parecido al Grau, pero representa a la diáspora judía.­

-¿Hay compositores extranjeros poco conocidos a los que también se haya dedicado?­

-Sí, de los compositores europeos toco la obra completa del belga-francés César Franck. Tengo una conexión un tanto mística con él, que pasa por la sensibilidad y profundidad de lo que expresa en su música. También he abordado compositores oscuros checos como Jan Ladislav Dussik, y me fascina Leos Janácek. Mi familia materna llegó a la Argentina desde Checoslovaquia, de ahí mi vínculo con estos compositores.

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VISIBILIDAD­

-¿Qué importancia le asigna al hecho de que un compositor argentino sea representado por un sello internacional?­

-Es sumamente trascendente. Primero está la validación de la obra creativa del compositor al ser representada por un sello de este calibre; además, la grabación se perpetúa, estará siempre disponible. De esta forma, la obra del compositor nunca muere. Y finalmente le crea una visibilidad, que en el caso de Bottiroli es post mortem, que muy pocos compositores llegan a tener aun en vida.

-¿Está trabajando en algún nuevo proyecto?­

-Vamos por el segundo disco con obras de Bottiroli, pero pienso que va a terminar siendo una serie de cuatro. En los próximos voy a presentar sus variaciones y fantasías. Por otra parte, en julio, bajo la dirección artística del argentino Francisco Varela, vamos a grabar -también para Naxos- cuatro obras para solistas y orquesta de Eduardo Grau. Nos vamos a reunir en Budapest en una colaboración internacional sin precedentes con músicos de la Argentina, Austria, República Checa, España y Estados Unidos, con la Orquesta de Cámara Anima Muscae de Hungría. Será un acontecimiento invalorable para la cultura nacional.­

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