La Prensa
A 39 años de la Gesta de Malvinas

¿Quién es más veterano?

Por Pedro Prudencio Miranda *

Ante un nuevo aniversario de aquel 2 de abril de 1982, deseo recordar a los 649 héroes que dieron lo más preciado que tiene el ser humano: su vida, y en defensa de la patria.

Saludar a sus familias en esta fecha tan importante para decirles que sus deudos fueron y son ejemplo para los argentinos.

Saludar a las familias de los Veteranos de Guerra de Malvinas (VGM), que, tras su regreso de aquella epopeya heroica de nuestra nación, no encontraron el refugio necesario para su dolor infrigido en el campo de batalla, y decidieron dejarnos de la forma más dolorosa, quitándose la vida ellos mismos ya que no se las pudo quitar el adversario.

Saludar a todos los veteranos sin ningún tipo de distinción, ni por jerarquía ni por la Fuerza a la que perteneciera. Y, lo más importante, ni por el lugar donde le tocó participar.

Saludar a todos los malvineros, que son quienes hoy han tomado nuestra causa y la transformaron en la causa de todos los argentinos.

Ahora y habiendo saludado a todos, es que quiero hacerles llegar mi postura sobre quiénes son o no son VGM.

Todos los veteranos tenemos más de 50 años, por lo tanto, ya hemos superado la mayor parte de nuestra vida. Por eso les pregunto y me pregunto, ayúdenme a reflexionar: ¿quién es más veterano de Malvinas, si lo pudiéramos clasificar?

¿Es más VGM el que ocasionó más bajas al adversario?

¿Es más VGM el que cayó muerto?

¿Es más VGM el que fue herido?

¿Es más VGM el que realizó mayor cantidad de disparos?

¿Es más VGM el que estuvo más días en las islas?

¿Es más VGM el que pasó más frío o hambre en su puesto de combate?

¿Es más VGM el que pasó la totalidad del tiempo sin poder asearse dignamente?

Preguntas como estas podríamos hacer miles, pero las respuestas serían casi todas parecidas.

Se sabe que en una guerra son múltiples las acciones que se llevan a cabo. Para cada acción es necesario una o varias personas necesarias.

No sólo el que toma un arma es combatiente: en la guerra lo espiritual es muy importante, por ello acuden sacerdotes. También la salud, por eso tenemos médicos y enfermeros. E incluso la alimentación es indispensable porque necesitamos cocineros.

Tan sólo estos ejemplos sirven para reflexionar que todos son importantes en una guerra. En su conjunto formamos un gran equipo y todos necesitamos de lo mejor del otro.

Es por ello que yo me pregunto, como ya dije, en el ocaso de nuestras vidas: ¿por qué se discrimina por el lugar de combate que nos haya tocado ocupar, si a pesar de la distancia muchos fueron imprescindibles para la misión?

Por último, ¿qué pierde el VGM? ¿Que su puesto de combate fue en las islas o en las 200 millas de exclusión? ¿Pierde honor? ¿Prestigio? ¿Beneficios alcanzados y dignamente merecidos?

La verdad, creo sinceramente que nada de esto pierde el VGM, que sabe profundamente que él hizo lo mejor posible para el cumplimiento de los deberes y la defensa de la Patria. Es tiempo de dejar los egos personales de lado y saber que cada uno cumplió con la labor que le correspondió y en el lugar que le fue asignado.

Por lo tanto, todo aquel que intervino, a mi entender, debe ser considerado como Veterano de Guerra de Malvinas.

(*) Suboficial retirado de la Fuerza Aérea Argentina (VGM).