La Prensa

Fuerte polémica entre el Gobierno y el gremio ferroviario por el segundo día de paro en el tren Sarmiento

"Estoy dispuesto a ponerme de rodillas si con esto levanta el paro, aunque no corresponda", dijo el ministro del Interior y Transporte, Florencio Randazzo, y agregó: "Llámenlo como quieran, indemnización, resarcimiento, gratificación. Si se decide eso, yo me voy".

El segundo día de medidas de fuerza en el tren Sarmiento provocó hoy una fuerte polémica entre el gobierno, que advirtió que hay intencionalidad en generar malestar, y el sector que conduce Rubén "Pollo" Sobrero, que denunció la falta de voluntad en resolver el conflicto, mientras miles de usuarios resultaron afectados.

El jefe de Gabinete, Jorge Capitanich, rechazó por "improcedente" el reclamo gremial y afirmó que los dirigentes ferroviarios buscan "propiciar situaciones de enojo de los pasajeros".

"Estoy dispuesto a ponerme de rodillas si con esto levanta el paro, aunque no corresponda", dijo el ministro del Interior y Transporte, Florencio Randazzo, y agregó: "Llámenlo como quieran, indemnización, resarcimiento, gratificación. Si se decide eso, yo me voy". 

"¡Cómo vamos a pagar una indemnización a personas que no perdieron su trabajo! No se puede hacer lo que no corresponde. No voy a hacer nada que no se pueda explicar públicamente. Si se decide eso, yo me voy", aseveró el funcionario en declaraciones a radio La Red.

Randazzo acusó al delegado ferroviario de la línea Sarmiento de pretender "extorsionar" al gobierno con medidas de fuerza "irracionales" y querer "joderle la vida a miles de personas" que no pueden utilizar ese medio de transporte.

El funcionario respondió de este modo al video de la asamblea de delegados que se difundió esta mañana, en el que Sobrero instaba al cuerpo de delegados a "golpear y golpear hasta poner de rodillas" al ministerio a su cargo.

La representación gremial exige un resarcimiento económico de unos 300 millones de pesos por el "pase" al control del Estado de la concesión de la línea Sarmiento, que estaba en manos de la empresa Trenes de Buenos Aires (TBA).

"Hay un reclamo absolutamente injustificado, que es el reconocimiento de una indemnización porque pasaron de TBA al Estado sin perder ningún derecho. ¿A quién se le ocurriría pedir indemnización si no es despedido?", interpeló.

En tanto, Sobrero acusó de "mentiroso y caradura" a Randazzo y aseguró que "no hay voluntad política" para resolver el conflicto que derivó en las medidas de fuerza que provocan demoras de más de 40 minutos en el servicio y pueden prolongarse hasta el lunes.

En declaraciones a radio América, el referente gremial advirtió que este "quite de colaboración" va a continuar porque "no queremos ir a un paro total", como piden algunos sectores de base, ni "perjudicar al usuario más de lo que lo estamos haciendo".

"Esperamos ser llamados por el ministerio de Trabajo pero con otra discusión, no para escuchar que la empresa llorisquea diciendo que no tiene plata", dijo en referencia al fracaso de la reunión de ayer en la sede de la cartera laboral.

Sobrero sostuvo que hay un motivo "político" por el cual el gobierno no paga el resarcimiento como hizo con otras tres líneas ferroviarias y es que "nunca nos va a perdonar que hayamos denunciado a Jaime (ex secretario de Transporte, Ricardo) y que hayamos sido los que mostramos la corrupción en el sistema ferroviario".

Funcionarios del gobierno bonaerense, intendentes del conurbano y diputados kircheristas también rechazaron hoy las medidas de fuerza en el Sarmiento, mientras la conducción nacional de la Unión Ferroviaria, enfrentada con Sobrero, reclamó "dejarlas" sin efecto, al sostener que "sólo perjudican al público usuario y a los trabajadores de esta línea".