La Prensa

Liberaron al acusado por las violaciones en Villa Urquiza

El juez dictó la falta de mérito de Marcelo González Calderó, el sospechoso de los ataques sexuales. Los estudios de ADN, el cotejo de huellas y los reconocimientos realizados por las víctimas dieron resultado negativo respecto del psicólogo detenido el 1º de septiembre último en Palermo.

 

La Justicia dispuso la "falta de mérito" e "inmediata libertad" del empleado público acusado de ser el "violador de Villa Urquiza", e imputado por al menos seis casos registrados en ese barrio porteño.

Así lo confirmaron fuentes judiciales, que precisaron que la decisión fue firmada por el juez de instrucción Ricardo Farías, tras evaluar las pruebas reunidas en la última semana, y reportaron que Marcelo González Calderón (54) ya recuperó la libertad.

Incluso, el secretario de Seguridad, Sergio Berni, sostuvo públicamente que el psicólogo "era el delincuente que se estaba buscando", aseguró que se habían "encontrado suficientes pruebas" para considerarlo sospechoso y lo describió como un "psicópata, manipulador y con rasgos de seductor".

En los últimos días de agosto, vecinos del barrio porteño de Villa Urquiza se manifestaron con carteles pidiendo la detención de un violador suelto que había estado concretando distintas agresiones bajo la misma modalidad en negocios ubicados sobre la avenida Triunvirato.

Los hechos ocurrieron entre el 28 de mayo y el 28 de agosto y en todos los casos las víctimas fueron asistidas por psicólogos y trabajadores sociales del Equipo Móvil de Violencia Sexual del Ministerio de Justicia de la Nación.

El atacante siempre actuaba bajo la misma modalidad: entraba a un negocio haciéndose pasar por cliente y preguntando alguna información.

Luego volvía al mediodía con un arma, amenazaba a sus víctimas con un arma de fuego, cerraba el local y las atacaba sexualmente.

"Las violaciones siempre fueron consumadas. Además, en algunos casos hubo robo", contó la coordinadora del equipo móvil, Paola Rovediello.

En la madrugada del 1º de septiembre pasado, una mujer que había sido una de las víctimas de esos ataques el 22 de agosto ultimo fue a bailar a un local ubicado sobre la avenida Córdoba, casi Pringles, en el límite de Palermo y Almagro.

La mujer fue a buscar a personal de seguridad y le dijo que en la puerta del boliche había reconocido al hombre que la había atacado sexualmente, por lo cual se procedió a su arresto.

Enseguida se informó que era psicólogo y que habría trabajado en un programa del Ministerio de Justicia en Dirección de Reinserción Social.

Apenas se concretó la detención se aseguró que en el domicilio del imputado había sido hallada la notebook de la víctima, y que una huella digital encontrada en el escenario en el que se habría producido la agresión sexual coincidía con la suya.

Sin embargo, ambas versiones quedaron relativizadas: los exámenes de ADN comparativos con los rastros obtenidos en el cuerpo de al menos una de las víctimas dio resultado negativo, y las ruedas de reconocimiento de personas posteriores a su detención no consiguieron una identificación positiva, se informó en tribunales.

En ese marco, el juez Farías, ante la ausencia de pruebas contundentes, resolvió dictarle la "falta de mérito" -lo que implica que sigue bajo investigación- y dispuso su "inmediata libertad".