La Prensa
Crítica: "La casa del miedo" es una coproducción de relato visual bastante confuso

Una "remake" con poco horror

Filme "de miedo", con tanto movimiento, idas y venidas, que terminan por marear, entretiene hasta la primera mitad, para luego hacerse reiterativo, moroso, a pesar de tanta cámara en mano.

"La casa del miedo" (Silent house). Coproducida entre Estados Unidos y Francia, 2011. Dirección: Chris Kentis y Laura Lau. Guión: Laura Lau. Fotografía: Igor Martinovic. Música: Nathan Larson. Actores: Elizabeth Olsen, Adam Trese y Eric Sheffer Stevens. Presenta: Energía Entusiasta. Duración: 85 minutos. Calificación: Para mayores de 13 años.

Remake de la película uruguaya "La casa muda", el filme de Kentis y Lau, cuenta la historia de Sarah, una jovencita que acompañada por su padre y su tío se reúnen para arreglar una casa de veraneo, ya ocupada por ellos otros años y que ha sido deteriorada por inquilinos recientes.
 
La casa no ofrece ninguna confianza, es poco atractiva, exagerada en la cantidad de cuartos que la componen y bastante retirada, salvo una casa más o menos cercana de la que proviene una misteriosa chica, que dice ser amiga de la infancia de Sarah y que ésta no recuerda. Si a esto se suman una serie de ruidos que comienzan a producirse en el piso superior y otros extraños sucesos que no son precisamente tranquilizadores, la casa se convierte en un lugar ideal para tomar impulso y desaparecer. Los sucesos posteriores serán testigos de que la idea hubiera sido ideal, aunque el máximo secreto, fundamental para el futuro de Sarah, no podría haberse develado.
 
LARGO SUFRIR
 
Filme "de miedo", con tanto movimiento, idas y venidas, que terminan por marear, entretiene hasta la primera mitad, para luego hacerse reiterativo, moroso, a pesar de tanta cámara en mano. No hay hechos ni subtramas que ayuden para tanta enloquecedora huída de la pobre Sarah que se la pasa sufriendo y abriendo y cerrando una serie de puertas interminables. Con alardes formales de plano secuencia (larga toma sin cortes), la película tiene un final convencional, muy explicado y sólo se mantiene por la buena interpretación de la chica Elizabeth Olsen.
 
Calificación: Regular