La Prensa
En el 34º aniversario del último golpe militar se refirió a los casos de apropiación ilegal de niños, acompañando el reclamo de Abuelas de Plaza de Mayo

En la ESMA la Presidenta prometió recurrir a tribunales extranjeros ante causas pendientes

Fernández de Kirchner reclamó que "se termine este capítulo tan trágico de la Argentina" por los juicios contra represores, ya que, señaló, "no quiero como mandataria viajar a otro país y que me reclamen por la justicia".

La presidenta Cristina Fernández reclamó hoy celeridad en los juicios contra represores y prometió recurrir a tribunales extranjeros ante causas pendientes por apropiación ilegal de niños durante la última dictadura militar, acompañando el reclamo de Abuelas de Plaza de Mayo.

Fernández de Kirchner también le respondió al ex presidente Eduardo Duhalde que declaró su posición de "olvidar el pasado para mirar al futuro" y convocar a un plebiscito sobre la continuidad de los jueces a los represores, al sentenciar que "el pasado no se juzga, se juzgan personas concretas".

El acto que encabezó la mandataria fue la principal actividad, junto a la concentración en la Plaza de Mayo por parte de organizaciones de derechos humanos y de izquierda, por el 34 aniversario del golpe de estado del 24 de marzo de 1976.

En Plaza de Mayo, miles de personas se reunieron por el Día de la Memoria, durante un acto que tuvo entre sus principales oradores a la titular de Abuelas de Plaza de Mayo, Estela Barnes de Carlotto, y con el cierre de la presidenta de la Asociación de Madres de Plaza de Mayo, Hebe de Bonafini.

Por la mañana, la presidenta señaló que "escuché alusiones a olvidar el pasado, pero el pasado no se juzga, se juzgan a personas concretas. Lo que estamos juzgando son delitos concretos cometidos por personas concretas", aseveró la mandataria este mediodía, al conmemorar el golpe de estado de 1976, en el predio de la ex ESMA, donde funcionó un centro clandestino durante la última dictadura militar y que actualmente es el Museo de la Memoria, en el barrio de Núñez.

La jefa de Estado, en compañía del gabinete y del ex presidente Néstor Kirchner, se preguntó "si nuestra justicia será capaz de atravesar esta verdadera prueba de ácido para saber si vivimos en democracia", en lo que pareció hacer referencia a la causa judicial sobre la identidad de los hijos de la empresaria Ernestina Herrera de Noble.

"Déjenme creer que va a haber justicia, y finalmente luego de tantos años de impunidad por el poder mediático, vamos a poder saber y conocer realmente la identidad que usted está denodadamente tratando de buscar", le dijo la Presidenta a Estela de Carlotto.

En su discurso, la primera mandataria dijo que confía en que "finalmente habrá justicia y que pese a ese inmenso poder casi extorsivo sobre políticos, jueces y hasta empresarios, casi un poder mafioso, vamos a poder sobreponernos y conocer esa identidad".

"Déjenme comprometerme ante todos los argentinos que si no encontramos justicia en Argentina, yo como presidenta la voy a acompañar a otros tribunales internacionales también demandando justicia", sentenció Fernández de Kirchner dirigiéndose nuevamente a Carlotto.

Al dirigirse a las entidades defensoras de derechos humanos, presentes en el predio ubicado en Avenida del Libertador y Comodoro Rivadavia, expresó "en nombre de la condición humana, gracias por estos años de lucha".

"Los 24 de marzo los vivía con bronca, con dolor, con rabia, pero de las Madres, de las Abuelas, aprendí a recordar de otra manera, con amor a la vida", manifestó la mandataria, ante el continuo aplauso de los presentes.

"Yo no sé si pudiera haber hecho lo que ustedes hicieron", confió la Presidenta, también en dirección a Madres y Abuelas de Plaza de Mayo, para advertir que "no nos ha unido ni el odio ni la destrucción, sino el amor y la construcción permanente".

Fernández de Kirchner reclamó que "se termine este capítulo tan trágico de la Argentina" por los juicios contra represores, ya que, señaló, "no quiero como mandataria viajar a otro país y que me reclamen por la justicia".

"Pedimos a la Justicia que termine con esta página", insistió, para sostener que "éste no es un problema de derechas o de izquierdas" y plantear "cómo puede haber calidad institucional si no hay identidad" para hijos de desaparecidos apropiados.

La presidenta dijo que "no estamos planteando valores traídos de los pelos. Eso nos convierte en un país que mira con orgullo y dignidad al mundo, y que quiere ser mirado con respeto y con honor".

"No quiero vivir en un país donde, como mandataria, cuando uno va a visitar a otro al extranjero, le reclaman por justicia para los ciudadanos de sus países que fueron desaparecidos aquí. Recuerdo que cuando fui a Francia, (el primer ministro) Jacques Chirac, lo primero que dijo fue que la sociedad francesa no puede entender que todavía quien fue responsable de la desaparición de ciudadanos franceses siga en libertad", en alusión al ex capitán de la Armada Alfredo Astiz.