La Prensa
Fue la peor masacre cometida en un solo día desde hace un cuarto de siglo en este país del oeste de Africa

Soldados acribillaron a balazos en Guinea a 160 manifestantes

El Ejército abrió fuego contra la multitud, que se había congregado para protestar contra la eventual candidatura para las elecciones presidenciales de enero próximo del jefe de la junta militar, el capitán Moussa Dabis Camara (foto), quien tomó el poder hace nueve meses.

Conakry  - Al menos 160 personas murieron y más de 1.200 resultaron heridas en Guinea durante la violenta represión policial de una concentración opositora efectuada el lunes en el estadio de Conakry contra la junta militar golpista que gobierna el país, en un hecho que mereció ayer la condena de la comunidad internacional.

Fue la peor masacre cometida en un solo día desde hace un cuarto de siglo en este país del oeste de Africa, gobernado desde su independencia de Francia en 1958 por militares y donde el ejército es regularmente acusado de graves violaciones a los derechos humanos.

Los soldados abrieron fuego contra la multitud, que se había congregado para protestar contra la eventual candidatura para las elecciones presidenciales de enero próximo del jefe de la junta militar, el capitán Moussa Dabis Camara, quien tomó el poder hace nueve meses.

Según la opositora Unión de las Fuerzas Republicanas (URF), los manifestantes cayeron en una trampa al ser encerrados en el estadio. Aquellos que intentaban salir para escapar de los disparos eran muertos con bayonetas por los soldados, mientras que varias mujeres fueron violadas por los uniformados antes de morir, indicó.

Testigos confiaron que "la manifestación había sido prohibida y se esperaba que las autoridades cerraran el estadio e impidieran el ingreso. En cambio fue una masacre organizada y premeditada".

"Cuando se escucharon los primeros disparos -dijo un manifestante- todos creyeron en una acción intimidatoria de parte de los militares. Pero la gente comenzó a caer, y fue el pánico".

La oposición afirma que la junta militar quiere esconder "la magnitud de la masacre", por lo que varios cadáveres fueron retirados del lugar.

CIUDAD ESPECTRAL

Conakry era una ciudad espectral. "Por la calle no hay nadie", contó un habitante por teléfono. "Los soldados se apoderaron de los cuarteles, rompen las puertas de las casas y violan a las mujeres, saquean los negocios y golpean a cualquiera que encuentran".

A nivel internacional se multiplican las voces de condena a la junta. Después de Francia, que suspendió toda colaboración militar con la ex colonia, y Estados Unidos, ayer lanzaron un llamado a la calma el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, la Unión Africana, la Unión Europea y Senegal.  (ANSA, EFE, AP y Télam)