Con el Congreso cerrado, la oposición se quedó sin su principal escenario y perdió presencia en los medios. Fue remplazada por escándalos de corrupción en los que no está involucrado el Gobierno.
La permanencia de Maduro en el poder significó la expulsión de "más de 8 millones de venezolanos y desestabilizó a América Latina a través del narcotráfico y el crimen organizado".