La Prensa

Un plan para poblar a la Argentina

Para soñar en grande, nuestro país debe acabar con la pesadilla socialdemócrata.

Es imprescindible bajar impuestos. La presión actual nos sofoca y nos inhibe para producir. Algún día seremos libres y pagaremos impuestos razonables. A sólo efecto comparativo, el gobierno británico consume el 19,5% del PBI y el nuestro un 46%. Mientras tanto tenemos la obligación de imaginar una Nación soberana. Productiva. Pujante. Ambiciosa y valiente. Una tierra que de pleno empleo a todos los factores: al trabajo, al capital y a la tierra. 

Es extremadamente estúpido cubrir de cemento y con millones de personas la mejor tierra del planeta. Existen tres lugares únicos en el mundo: las planicies de Estados Unidos, Ucrania y la nuestra. Los únicos que no la usamos para sembrar somos nosotros.

Quien asuma tras este desquicio deberá -además de bajar impuestos- desarmar la maraña de planes sociales, descomprimir el Conurbano y repoblar las provincias. Nos dará equilibrio político y paz social (1). Acabemos con esta pesadilla socialdemócrata.

Poblar el interior

Desde la reforma constitucional de 1994, el conurbano elige al presidente de la Nación. Esa dominación unitaria de facto se encuentra -levemente- atemperada por el Senado.

Una porción de las poblaciones de los centros urbanos posee concepciones vitales opuestas a la de la población del interior. Esos sectores urbanos se autoperciben cosmopolitas (a pesar de ser ombliguistas y pueblerinos), se niegan a cantar el Himno y repelen los festejos de las fechas patrias. Como el Presidente, por ejemplo. Ese mismo dilema se ha planteado en las dos últimas elecciones de Estados Unidos y en el Brexit.

Cinco ideas para fomentar el poblamiento del interior:

* Rehabilitar el FFCC.

* Construir nuevos puertos sobre el Paraná, el Uruguay y la costa atlántica.

* Plan masivo de riego y forestación de la Diagonal Arida

* Una obra monumental de contención de inundaciones para la Pampa Húmeda.

* Incentivos para mudar a jubilados y pensionados a los pequeños pueblos.

La apuesta es que las personas empleadas en estas obras sean seducidas a quedarse en los lugares de destino.

EL ALMA

El ferrocarril es el alma de la Argentina. Haberlo destruido nos convirtió en una Patria desangelada, que es lo que somos actualmente. Permite acercar las fronteras (geopolítica), abaratar fletes (producción) e integrar poblaciones al todo que es la Nación Argentina (social).
Los políticos socialdemócratas (todos) están más interesados en financiar la Casa Trans que en reconectar miles de poblaciones aisladas tras la muerte del tren. A los políticos les interesa integrar a algunos argentinos más que a otros.

Propuesta: 

1) Renovar el tendido, (terraplenes y rieles, comunicaciones, señalización, cambios, playas de maniobras, depósitos), en resumen, incorporar la mejor tecnología disponible y recuperar estaciones.

2) Recuperar los talleres. La Argentina debe volver a construir vagones en lugar de adquirirlos -por compra directa- a China. Hace cinco años que lo hacemos. En ese tiempo ya hubiéramos puesto en funcionamiento, al menos, los talleres de Tucumán. Habrá que adquirir una patente para fabricar locomotoras -ya lo hemos hecho-. Debe ser a biodiésel para utilizar el combustible más abundante en la Argentina.

Solamente el FFCC permitiría relocalizar decenas de miles de familias y generar trabajo genuino en Tucumán y Santa Fe.

PUERTOS

Con el fin de abaratar costos debemos buscar el transporte fluvial y marítimo siempre que sea posible. Para ello es imprescindible bajar los impuestos que impiden que haya armadores argentinos. Eliminar regulaciones, siempre que no se ponga en riesgo la salud de los trabajadores. Modernizar los puertos existentes y abrir nuevos, de tal forma que puedan dar respuesta a mayores volúmenes y a mejores precios.

Tanto las flotas como la tareas de tierra no sólo son demandantes de mano de obra sino que ésta es calificada y bien paga. Actualmente la Argentina gasta u$s 6.000 millones en contratación de fletes al exterior. Absolutamente innecesario, cuando podemos: a) ahorrarnos divisas, b) ganar plata, c) dar trabajo.

RIEGO Y FORESTACION

Propongo una obra de riego mayúscula que involucre a las provincias de la Diagonal Arida (el este de la Patagonia, Cuyo, al norte, la zona cordillerana hasta Jujuy, el oeste de Formosa, Chaco, Santiago del Estero y Córdoba).

Implica: a) la administración de aguas de deshielo, b) la recuperación de aguas subterráneas que actualmente van al mar directamente, c) el traslado de agua de las zonas bajas (la llanura pampeana) a las tierras altas y la creación de reservorios. Esto trabajaría como un controlador de las napas de la llanura y sería un reaseguro contra futuras inundaciones. 

Permitiría incorporar tierras de La Rioja, Catamarca, Salta, Jujuy y Cuyo, el este patagónico a la actividad agrícola-ganadera. 

Se abren oportunidades de industrialización in situ de los productos locales. Sólo posible si se elimina impuestos y si el FFCC funciona en tiempo y forma y a precios competitivos.
NOA: zapatos de cabritilla (600 euros el par). Patagonia: guantes de piel de oveja (de 30 a 300 euros el par), tela casimir de lana merino. NEA: pacú, muzzarella de leche de búfala. Aunque sólo un tercio del precio minorista quede en la zona, implica la oportunidad de ganar dinero para los empresarios y trabajo para la población.

Esta obra permitiría explotar los valles medios y bajos de los ríos Negro, Chubut y Santa Cruz. Como simple ejemplo, la alfalfa argentina es la mejor del mundo, con 18% de proteína, apetecida para los studs de Arabia Saudita.

Sólo hay que sacar impuestos y dejar a la gente producir en paz.

OBRA HIDRAULICA

Es una obra complementaria de la anterior. La Pampa Húmeda sufre períodos alternativos de seca e inundaciones. Los excedentes provocan primero que suban las napas y luego las inundaciones. Es agua dulce que termina desperdiciada en el Salado, el Paraná o el Atlántico.

Esa agua se debe utilizar para:

* Sembrar y tener animales de acuerdo a las precipitaciones de la zona y del ciclo (húmedo o seco) en curso, dentro de lo imprevisible del clima pampeano.

* Plantar todos los árboles posibles. Consumen agua en épocas húmedas y suben las napas en épocas secas.

* Tener reservorios. Esto implica obra civil. Para llevar agua en los ciclos de lluvias y aprovecharla en los de seca.

* Llevar agua excedente a las tierra altas (la cordillera).

El objetivo es evitar las inundaciones, suavizar las secas, con su correlato de pérdidas económicas (y de vidas) y minimizar la cantidad de agua dulce que se vuelca al Paraná y al Atlántico.

* El objetivo no es descargar más rápido el agua en el Paraná o Samborombón (la propuesta de Vidal), sino lo contrario: que el agua no baje. Sería una incorporación bestial de riqueza en gran parte del país. 

INCENTIVOS

Existen miles de pueblos en el interior del país que perdieron población con los años. Poseen numerosas viviendas desocupadas. El valor comercial de esas viviendas es bajo, comparado con casas de las mismas dimensiones en las ciudades.

En los centros urbanos decenas de miles de personas viven de jubilaciones o pensiones. Esto es, que no dependen de la cercanía a una fábrica u oficina para ganarse el sustento. Dentro de estos grupos hay jubilados y pensionados ancianos, viudas con niños y mujeres con niños que viven de la seguridad social.

Lo que propongo es un plan de repoblamiento de pueblos. La vida es más barata que en las ciudades en comida y vivienda. Las escuelas son mejores y casi no hay problemas de seguridad.
Para aquellos que tengan propiedad en la urbe, podrían complementar sus ingresos con el alquiler de su vivienda y mudarse, por ejemplo, a General Lavalle. Para ello es imprescindible una ley de alquileres expeditiva con el moroso que proteja el interés del pensionado.

También se podría agregar un adicional por desarraigo a la pensión o jubilación. Descomprimiría el mercado inmobiliario de las ciudades, daría vida económica a muchos pueblos y mejoraría la calidad de vida de miles de personas. Imposible sin FFCC.

Otro requisito indispensable es contar con un buen sistema de salud, en particular de gerontología, para brindar una buena cobertura a ancianos y habitantes en general.

Estos planes, mezcla de iniciativa privada y planificación pública, permitirían triplicar el PBI, quintuplicar las exportaciones y mejorar la calidad de vida de las personas en edad laboral y la de nuestros mayores.

Los invito a soñar. Los invito a soñar con ambición.

* Licenciada de Economía UBA, Master en Finanzas, UCEMA. Posgrado Agronegocios, Agronomía UBA.

1) http://www.laprensa.com.ar/466315-El-Conurbano-ruinas-circulares.note.aspx
2) http://www.laprensa.com.ar/467114-En-el-Senado-pugnan-dos-formas-de-entender-el-mundo-y-la-humanidad.note.aspx