"Lo de España resignifica toda la obra"
Fernando Dente estrena "La fiesta de los chicos", una comedia dramática sobre un grupo de amigos gays reunidos en un cumpleaños que termina mal. "Es un buen momento para contar esta historia", asegura.
Cuando todavía resonaban los ecos festivos del Día Internacional del Orgullo LGBT, la noticia del asesinato de un joven español a manos de una patota por su condición de homosexual conmocionó a la opinión pública y generó una ola de rechazos que se extendió a los cuatro puntos cardinales. Por esas horas, en Buenos Aires, un grupo de actores ensayaba una comedia que hoy sube a escena con un marco muy diferente al que vio nacer la idea.
'La fiesta de los chicos' es una adaptación de 'The Boys in the Band', exitosa obra del dramaturgo Mart Crowley estrenada en el off-Broadway en 1968, que fuera llevada al cine con su elenco original en 1970 y que el año pasado tuvo una reversión con el título 'Los chicos de la banda', que integra actualmente el catálogo de Netflix. En teatro, la pieza debutó en la Argentina también en 1970, en la desaparecida sala Odeón, con dirección de Román Viñoly Barrete y las actuaciones de Alberto Argibay, Gianni Lunadei, Enrique Fava y José María Langlais, entre otros actores. Llegó a ofrecer unas pocas funciones antes de que fuera prohibida su representación por decisión de las autoridades comunales.
El texto de Crowley regresa ahora a la cartelera porteña dirigido por Ricky Pashkus y con la actuación de un interesante grupo de actores jóvenes: Fernando Dente, Tomás Fonzi, Nicolás 'Tacho' Riera, Sergio Surraco, Tupac Larriera, Roberto Peloni, Santiago Pedrero, Nicolás Di Pace y Agustín Suárez.
VISIBILIDAD
¿Qué fue lo que irritó a los funcionarios que decidieron censurarla? (También la película de William Friedkin vio demorada su llegada al país hasta 1973) ¿Y qué es lo que la conecta ahora con el rebrote homófobo que condena el mundo? Que 'La fiesta de los chicos' habla de la visibilidad gay sin culpas y sin pedir permiso. "El proyecto nació el año pasado, después de haber visto la película con mi novio (Di Pace)'', le cuenta a La Prensa Fernando Dente. "Nos pusimos a pensar qué pocas historias de personajes gays hay en el teatro y en la televisión, y la charla nos fue llevando a plantearnos la posibilidad de hacer la obra acá. Nos juntamos con Ricky Pashkus, le contamos el proyecto y enseguida se sumó con su productora Rimas. Es la primera vez que voy a interpretar un personaje gay en mi carrera'', dice a horas del debut en el teatro Astral.
-El estreno se da en un contexto muy particular respecto de la cuestión LGBT.
-Lamentablemente sí. El asesinato de Samuel Luiz Muñiz en España es de esa clase de hechos que aunque no podamos creerlo todavía siguen sucediendo. Lo hablábamos ayer en la pasada con el elenco: se resignifica toda la obra a partir de una noticia como esta. Lo que soñamos como una propuesta un poco jocosa y relacionada al orgullo y el empoderamiento, ahora se puso más triste. No hay otra palabra que pueda describir este momento.
ENTRE AMIGOS
En la trama, Michael (Dente) organiza en su departamento el cumpleaños del melancólico Harold (Surraco), al que asiste un grupo de amigos gays que tienen en común. La noche transcurre entre risas, alcohol y una sorpresa inesperada, hasta que un juego propuesto por el anfitrión saca a relucir historias dolorosas de los personajes y antiguos resentimientos. Si bien la original está ambientada en Nueva York en los años '60, la versión de Paskhus transcurre en la actualidad.
-¿Qué sensación le produce el hecho de que la obra haya sido censurada en nuestro país?
-Ya el título elegido era raro. 'Extraño clan' la llamaron, y en las promociones la foto de los actores aparecía invertida. Me da la impresión de que estaban contando mal la historia. A decir verdad, la versión fílmica tampoco me gustó demasiado. De hecho, nuestra propuesta está muy alejada de su espíritu. Lo que sí nos pareció interesante es hablar de ese universo, de estos amigos gays que asisten a un cumpleaños y que de a poco van desnudando aspectos de sus vidas. La original es una típica comedia americana, con sus sorpresas, sus discusiones, sus cambios de trama. Lo que generó empatía en todos los lugares del mundo donde se dio es que la historia transcurre en un micromundo gay, con todo lo que eso conlleva. Si bien cada personaje tiene su color y su manera de vincularse, no se los muestra a partir de estereotipos sino que son personas como las que cualquiera de nosotros conoce. No vas a encontrar a un Fabián Gianola haciendo el personaje de 'Los Benvenuto'. Y ojo que no tengo nada contra Gianola. Pero creo que hay algo que cambió en el mundo, algo que evolucionó. O quizás no tanto, a juzgar por el asesinato de un chico al grito de "maricón''. Tal vez por eso mismo pienso que es un buen momento para contar una historia como esta.
-Y dejar por un rato el teatro musical, ¿qué le representa?
-El trabajo siempre es el mismo. Siento el alivio de no tener que vocalizar todos los días ni elongar antes de la función. Pero lo más importante es que una obra como ésta me permite trabajar con actores con los que aún no lo había hecho. Siempre es interesante descubrir maneras diferentes de abordar un texto según los distintos intérpretes. En este elenco somos cada gaucho de un pueblo distinto, y de eso se trata un poco el trabajo en equipo en elteatro. Es enriquecedor y muy estimulante.
SERIE Y OTRO MUSICAL
Al margen del estreno de 'La fiesta de los chicos', Dente trabaja en varios proyectos paralelos, artísticos y educativos, presentes y futuros. En noviembre rodar en el exterior una serie para la plataforma Disney+ y en enero espera retornar al escenario del Astral para volver a protagonizar 'Kinky Boots' junto a Martín Bossi. También en teatro, pero cumpliendo funciones de director, estrenar en marzo un musical "muy popular entre la gente joven'', del que todavía prefiere reservarse el nombre. Su foja en ese rol incluye títulos como 'Criatura emocional', el concierto 'Entre miserables y fantasmas' (de Ger¢nimo Rauch) y 'Colección primavera-verano'. Hace seis años que Dente no dirige teatro. "Es algo que me encanta hacer -confiesa-, pero sóo cuando aparece un material al que siento que puedo aportarle algo nuevo''.
Esta semana ha sido especialmente movilizante para él dado que acaba de abrir una segunda sede del Instituto Argentino de Musicales (IAM), que codirige con Pashkus. "Desde los veinte años doy clases y ahora, con 31, abrir esta escuela ha sido un logro inmenso para mí. Tenemos más de trescientos alumnos, gente que le dedica 25 horas semanales a formarse seriamente como actor, cantante y bailarín. Espero estar a la altura de lo que vienen a buscar, de lo que necesitan las nuevas generaciones para que la industria del teatro musical siga creciendo y salga de la meseta en la que se encuentra hace unos años''.
