La Prensa

Hacia una nueva dramaturgia bailada

Sabrina Castaño y Federico Santucho estrenan un filme que intenta derribar estereotipos del tango

Casi doce años pasaron desde que la idea comenzó un germinar. "Hace tiempo que venimos investigando el tango en su movimiento y buscando la manera de sacarlo de los estereotipos a partir de una narrativa bailada que cuente algo más que la simple danza. Que transmita un mensaje distinto al que suele transmitir el tango'', explica Federico Santucho, coreógrafo, bailarín. ahora también director debutante -junto a Sabrina Castaño- de una obra audiovisual que se estrena este jueves y que de algún modo marca un quiebre en su camino de artistas.
Prosigue Santucho: "Ganamos un subsidio de Prodanza para hacer 'Contango historias' de manera escénica, pero al llegar la pandemia debimos modificar el proyecto original tratando de resguardar su esencia. Fue entonces que se sumaron Daniel Goglino aportando los textos y Gerardo Azar en lo referido a la filmación y la fotografía'', comenta.

INFLUENCIAS

Podría decirse que los culpables de la nueva creación son Alejandro Dolina y su libro 'Crónicas del ángel gris'. "Lo leí siendo adolescente e influyó mucho en mí -confía el director-. Tanto, que siempre me rondó la idea de hacer algo partiendo de esa base. La idea evolucionó muchísimo hasta llegar a este 'Contango historias', que no tiene nada que ver con la creación de Dolina pero que conserva la estructura de historias separadas que luego se enlazan''.

"Como obra teatral -aporta Castaño-, el proyecto iba a tener un elenco de doce bailarines y escenas que ya veníamos desarrollando en la cabeza. Ahora, al tener que reformularlo, tratamos de conservar el perfume de la idea original, pero presentándola de una forma aggiornada a este tiempo, más actualizada''.

-¿En qué aspectos?

(SC) -Por ejemplo, las referencias a 'la primera novia' cambiaron a 'el primer amor' dando cabida a la cuestión de género. Son aspectos que si bien no se tratan puntualmente en la obra ya se plantean como naturales y sin discusión.

(FS) -Fue romper con ciertos patrones que uno mismo repite de manera inconsciente y que lo hacen seguir generando obras con un sentido que no es el actual. Estar cuestionándonos todo el tiempo para tratar de salir de ese lugar fue una tarea ardua.

La historia se cuenta a partir de dos personajes: Daniela, una poeta que "no puede escribir lo que no consigue olvidar", y Juan, un músico que vive atado a la nostalgia del pasado. Junto a ellos aparece un tercer protagonista al que "en vez de considerarlo un ser humano lo llamamos 'humano ser' -explica Santucho-, una suerte de ángel/demonio que actúa como narrador e incide en las vidas de los otros personajes''.

LA MAGIA

El tiempo transcurrido desde el surgimiento de la idea hasta su concreción en formato audiovisual jugó a favor del lenguaje que los directores eligieron para contar esta historia. "La danza contemporánea avanzó muchísimo en estos años, por lo que en el caso de Lucas Minhondo no hemos tenido más que transmitirle el concepto y dejarlo hacer su magia. Es increíble como lograr traducir las palabras a través del cuerpo con un movimiento casi hipnótico". También en Kimelen Fernández y Gastón Gatti (Daniela y Juan en la ficción) la maduración que dan los años aportó al desarrollo de una técnica que hunde sus raíces en el tango clásico y se hermana con la escuela contemporánea.

"Algo que creemos haber logrado es que más allá de todo lo bello de la fotografía y la edición, no se trata de una obra abstracta que queda reducida a un paisaje o una linda imagen'', entiende Castaño. "Es un trabajo que interpela a quien lo está viendo, que no queda acotado a lo que le sucede a un personaje sino que involucra al espectador''. "Es una obra que se resignifica en cada persona que la mira'', resume Santucho su sensación.

-¿El videodanza es un formato que les atrae o llegaron a él obligados por las circunstancias?

(FS) -En un principio fue la posibilidad que teníamos de poder cumplir con Prodanza. Pero a medida que avanzamos se fueron abriendo puertas muy interesantes que tienen que ver, por ejemplo, con los festivales de videodanza. Nos animó también la calidad del material que estábamos generando, que nos sorprendió a nosotros mismos. Tanto me entusiasmé que hasta me dieron ganas de estudiar cine.

Producto de las restricciones que impone la pandemia, el proceso de filmación (de dos semanas) no fue sencillo: se utilizaron como locaciones las casas de los protagonistas (en Buenos Aires y Entre Ríos) y el PH en el que viven los directores. La producción general fue responsabilidad de Performartes, una asociación dedicada a promover las artes performáticas, y la producción ejecutiva corrió por cuenta de Hernán Nocioni. El estreno de 'Contango historias' tendrá lugar este jueves a las 20 y el filme, de cuarenta minutos de duración, permanecerá disponible hasta el miércoles 20 (entradas a través de Alternativa Teatral).

-Siendo ustedes bailarines con una vasta trayectoria, ¿por qué eligieron correrse de ese lugar y convocar a colegas para protagonizar la obra?

(FS) -En el principio habíamos decidido ocuparnos sólo de la dirección. Como pasaban los años y no podíamos concretarla la adaptamos para actuarla nosotros solos. Más adelante pensamos en un elenco más numeroso, con nosotros también en escena...En fin, los cambios fueron muchos. Hoy el proyecto nos encuentra en un momento de querer ir corriéndonos del rol de bailarines pero seguir generando proyectos y dirigirlos.

-¿Está en los planes llevar la obra a un teatro una vez que esto pase?

(SC) -La obra original ya no. Esta es otra obra, con el aroma de aquella. Pero el formato que encontramos es muy rico y nos va a permitir seguir contando historias de vida a través del tango.

SIN ESCENARIO

En paralelo con sus proyectos personales, Sabrina Castaño y Federico Santucho son integrantes del Ballet Folklórico Nacional, una de las grandes compañías de danza a las que la crisis sanitaria alejó de los escenarios y obligó a reinventarse. `"Ha sido un año triste, de extrañar mucho, muy difícil'', se emociona Sabrina. "Esa familia paralela que uno tiene, la comunión de estar creando y trabajando juntos todos los días, perder eso ha sido durísimo. Si bien nos sentimos privilegiados de conservar el puesto de trabajo, añoramos el contacto humano que nos sostenía día a día''.

"Subir al escenario es la frutilla del postre, pero lo que más se extraña es el ensayo -agrega Federico-. Si bien fue lindo encontrarnos en proyectos diferentes que fuimos creando desde casa para difundir en redes sociales, el rol social que cumple el BFN quedó algo desplazado, y es una pena''.