La Prensa
EL PULSO DE WALL STREET

Argentina, a contramano del mundo

Esta semana ha sido importante. Se confirmaron tendencias aquí y en el exterior. La Argentina superó los 130 días de cuarentena irracional y los mercados nos observan con desconfianza creciente. El precio de los activos financieros argentinos se sostiene, de alguna manera, por la posibilidad de un acuerdo con los bonistas. Pero el acuerdo se posterga, a mi juicio, por dos razones. La ineficiencia en el manejo de una cuestión tan importante; y por otro lado hay una razón política: el Gobierno esta empeñado en mostrarle a la tribuna que protege al pueblo y es duro con aquellos en su momento nos prestaron plata.

El dólar blue se encuentra hace dos semanas en torno a los 140 pesos. A mi ver, está realmente barato y las argucias del Gobierno para contenerlo se están agotando (el jueves el Banco Central subió la tasa de interés al 33 % anual). Quiero decir, el cepo puede prolongarse en el tiempo -y de hecho se hará- pero el corset sólo agravará el retraso del tipo de cambio. Mi sensación es que la brecha entre la cotización oficial y del paralelo va a seguir ensanchándose y no sería raro que supere el 100 %.

En el panorama internacional se sigue corroborado nuestra visión de un oro y unas criptomonedas en ascenso. El metal precioso cotiza en torno a los 1.970 dólares la onza. Creo que más temprano que tarde lo veremos por encima de los 2.200, a causa de que hay inversores preocupados por la emisión colosal de muchos países y buscan refugio de las llamaradas inflacionarias.

LA OTRA ESTRELLA

El otro producto estrella es el bitcoin. Llegó a 11.100 y brevemente lo veremos en la zona de los 14.000/15.000. Si usted, amigo lector, es un apostador paciente lo encontrará por encima de los 20.000 dólares. Es un activo acorde con la situación mundial.

En tanto, la Bolsa de Estados Unidos sigue en alza, aunque los datos del Producto Bruto divulgados esta semana no hayan sido buenos (el PBI del país cayó un 9,5% en el segundo trimestre en relación al primero). ¿Qué interpretan los inversores? Que los daños son menores a lo esperado y ven indicios de recuperación, en cuanto al empleo y el gasto personal. Algunos economistas consideran, incluso, que en el tercer trimestre podría retomar el crecimiento positivo, aunque es arriesgado pronosticar con tanta incertidumbre.

Wall Street cerró ayer en alza. El Dow Jones avanzó 0,44 % y se situó en 26.428 unidades. Pero el dato destacado fue la suba del 1,49% del Nasdaq por los excelentes resultados anunciados el jueves de las Big Tech: Apple, Facebook, Amazon y Alphabet (la matriz de Google). Apple marcó un récord al subir un 10,47 %.

Mientras tanto, azuzado por las encuestas desfavorables, Donald Trump habló de postergar los comicios por el virus chino. Por cierto, un modelo de proyección de la pandemia divulgado horas atrás auguró para noviembre, cuando se lleven a cabo las elecciones presidenciales, que habrá en Estados Unidos más de 230 mil muertes por covid-19. Veremos.

Para redondear, lo que observamos en prácticamente todos los países es que las economías se siguen abriendo y se vislumbra un sendero de recuperación (Miremos a Brasil, por favor). Sólo en Argentina creemos que le ganaremos a la neumonía de Wuhan con más cuarentena y destrucción productiva.