Marcha atrás en el Gobierno: por ahora no bloquearán la SUBE

Pocas decisiones han demostrado el divorcio entre la clase política (gobierno nacional, gobierno de la Provincia de Buenos Aires y gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires) y la gente común con tamaña claridad como que la que anunció, con la ligereza de los irresponsables, el viernes a la noche el Ministerio de Transportes de la Nación: el bloqueo de la tarjeta SUBE para todos aquellos ciudadanos que no sean considerados "personal esencial". He aquí la verdadera grieta.

Fue tal el escándalo en las redes sociales -el ágora contemporánea- que el Gobierno debió dar marcha atrás, ayer sábado. "La restriccion del uso de la tarjeta SUBE solo para aquellos que esten habilitados para desplazarse por ser considerados de actividad esencial, esta en desarrollo y será implementada en función del crecimiento de pasajeros en el transporte interjurisdiccional, informaron hoy fuentes del Ministerio de Transportes de la Nación", escribió hace unas horas la agencia Telam.

Así que era una idea en estudio. No fue lo que escribió en Twitter, la vicegobernadora Verónica Magario (ni lo que que había informado Telam el viernes): "Acordamos junto con Nación y Ciudad de Buenos Aires que la tarjeta SUBE solo estará habilitada para el personal esencial. Trabajamos para lograr un mayor control en las estaciones de trenes y los accesos. Cuidarnos es responsabilidad de todas y todos".

Semejante idiotez desató una oleada de comentarios furiosos, incluso de votantes del peronismo. "Verónica, compañera. Por favor, en el conurbano hay que tomar colectivos para ir al cajero a buscar dinero, al hospital para retirar medicación, para llevar a los niños a ver a sus padres si son separados, hay muchas circunstancias necesarias que no implican romper la cuarentena", escribió una señora, uno de los pocos mensajes respetuosos. Se comparó incluso a la Argentina albertista y rodriguezlarretiana con la URSS.

¿A ninguno de los funcionarios del oficialismo o la oposición presentes se le ocurrió necesidades tan elementales de la población? No, parece que no. Viven en una burbuja de privilegios. ¿Cuándo habrá sido la última vez que esperaron un colectivo? O tal vez, no les importó dejar a pie a millones de ciudadanos en el afán de forzar a la gente a quedarse en casa. ¿Puede ser tan incompetente o tan insensible el ministro Mario Meoni, un alfil del massismo? Como sea, los funcionarios de la cartera de Transporte indicaron a Telam que "los pasajeros pueden seguir viajando con la opción vigente". Por ahora. Habrá que estar atentos.

Algunas reflexiones merece la enésima barrabasada de las autoridades para contener el avance del nuevo virus corona. Es verdad que todos los países del mundo -con la excepción de unos pocos de Lejano Oriente como Surcorea, Taiwán o Singapur- están aplicando la estrategia de la prueba y el error frente al flagelo de la pandemia, para colmo mal asesorados por una Organización Mundial de la Salud que un día dice una cosa y otro día dice otra. Pero la Argentina se ha decantado hacia el aislacionismo radical, una decisión polémica pues no contempla los daños colaterales, como por ejemplo la destrucción de sectores enteros de la economía.

Esa estrategia trae consigo un paternalismo estatal exacerbado que no sólo viola libertades constitucionales, sino que también condena a la desesperación a millones de habitantes que necesitan trabajar.  

Esta muy bien, reunirse para evaluar medidas que permitan "evitar las aglomeraciones y que de esa manera el transporte público se convierta en un eventual foco de contagio". Está muy mal que el precio sea bloquear por completo la circulación, usando una herramienta tecnológica que demuestra, por otro lado, el peligro de los monopolios, sean estatales o privados. Nunca deberíamos haber consentido que sólo sea la SUBE la única alternativa para poder viajar en tren o en colectivo, deberíamos tener varias tarjetas de transporte en la billetera.

No conformes con bloquear la sube, los estatistas discutieron también "la incorporación de refuerzos en los servicios de colectivos, mayor control en las estaciones de trenes, controles más estrictos a los autos que crucen accesos de distintas jurisdicciones. También el refuerzo de los controles a los pasajeros que circulen dentro de colectivos y desarrollo de una aplicación para la reserva del uso de los trenes según horario y mediante DNI", según Telam. ¿Reserva para viajar en tren a Morón, Lomás de Zamora o San Isidro?

La deriva hacia recetas totalitarias -como la que maquinaron Meoni y los funcionarios porteños y bonaerenses- es otro de los aspectos siniestros de la pandemia. Habría que recordarles la sangre, el sudor y las lágrimas que se derramaron durante largas décadas en la Argentina para que se estableciera una República duradera. El árbol hoy nos tapa el bosque.