La sociedad argentina paga mal a sus bienhechores

El coronel Don Horacio Losito 

 

Por Alejandro Molina Pico *

Ya desde los albores patrios es común que la sociedad argentina muerda la mano de quien ha entregado su vida a ella.

Santiago de Liniers, que nos libró del invasor inglés, fue fusilado por intereses políticos internos.. De nada le valió haber salvado  a su pueblo de adopción. AL después coronel Pico, que dejó su vida habitual para sentar plaza como capitán en el Regimiento de Patricios, mientras se jugaba la vida en combates por la libertad de su tierra, una turba de saqueadores le asaltó su comercio, por lo que cayó en quiebra. Belgrano, héroe polifacético por excelencia, como pago de los gastos de su última enfermedad, dejó su reloj al médico que lo atendió. Nunca le llegaron los viente mil pesos que el gobierno había votado como reconocimiento por sus acciones, más allá de que el general los había destinado a la construcción de escuelas. El mismo San Martín murió pobre en el ostracismo que había elegido para alejarse de las luchas fraternales en que se sumían las Provincias Unidas.

Cayetano Anselmo Silva, autor de la Mrcha de San Lorenzo, que suena en casi todo el mundo, no pudo ser enterrado en el panteón de la policía de Santa Fé, como le correspondía por ser miembro de la fuerza... ¡por ser negro...!. René Favaloro, quien tantas vidas salvó, sólo pudo ser escuchado por los burócratas y comerciantes de la salud en sus indispensables demandas, cuando puso fin a su vida con un tiro... ¡en el corazón!... él, que tantos corazones había salvado... Al soldado Hermindo Luna, que cuando defendiendo su cuartel de un ataque terrorista, rechazando la intimación a rendirse gritó ¡Aquí no se rinde nadie, carajo!, lo asesinaron sin piedad, no se le hizo ningún reconocimiento, ni su humilde madre recibió pensión alguna. Aunque sí sus asesinos fueron "indemnizados" y premiados con pensiones por sus miserables atrocidades. Hoy mismo, en plena pandemia que aterroriza a todo el mundo, médicos y enfermeras y personal relacionado con la salud, que arriesgando sus vidas salvan las de otros, son agredidos con palabras insultantes y discriminatorias, sus bienes vandalizados, como si fueran los responsables del mal, y no quienes lo combaten... Y así la lista puede seguir "ad infinitum"... pensemos sólo en los agentes del orden  que tratan con riesgo de su vida -perdiéndola muchas veces-  de que esta tierra sea algo más habitable.

El coronel don Horacio Losito

Horacio Losito el 3 de agosto de 1951 vino al mundo para ser soldado. A los doce años ingres+o en el Liceo Militar General san Martín. Luego de recibirse, continuó sus estudios en el Colegio Militar de la Nación, del que egresó en 1972 como sub-teniente. Luego adquirió las capacidades de paracaidista y comando, y llegó a ser instructor de estas tropas. Más tarde, ganó los títulos de licenciado en estrategia y organización. Continuó sus estudios y se graduó como oficial de estado mayor.

Títulos y capacitaciones aparte, demostró su valía en combate real, defendiendo la tierra en el monte chaqueño contra guerrilleros pro-comunistas que respondían a Cuba, en el marco de la llamada Guerra Fría. Varios de estos invasores cayeron en el combate que la mentira histórica luego bautizó como "masacre de Margarita Belén".

Terminada la batalla militar de la guerra subvrersiva, pareció que llegarían la paz y la tranquilidad. Pero no fue así para este soldado, cuya unidad fue desplazada hacia Rio Turbio en orden al enfrentamiento armado que se avecinaba con Chile.

Si bien no llegó la hora de entrar en combate, su actuación no sería meramente pasiva ni simplemente preparatoria. Un importante parque de material y explosivos se vio amenazado por un incendio de importantes proporciones. Losito, arriesgando gravemente su vida en forma voluntaria, consiguió salvar al valioso material, además de que no hubo quelamentar desgracias personales. Su valerosa conducta le valió que fuera distinguido con una mención especial.

Pero, evidentemente, losito no estaba destinado a gozar de la paz. Revistando en el  Regimiento de Infantería N° 11, sito en Tupungato, fue destinado a conformar la Compañía de Comandos N° 602, que debería combatir en las islas Malvinas, recién recuperadas de manos del invasor inglés, y a tal efecto se creaba. Ella se desempeñó comosegundo jefe de su primera sección.

Arribado al teatro de operaciones el 26 de mayo, dos días más tarde se señaló la que sería su primera y única acción: introducirse profundamente tras las lineas enemigas con la misión de destruír su retaguardia. Con ese objetivo, un helicóptero transportó a la sección al pie del monte Simons, al que arribaron a la madrugada. Lamentablemente, ignoraban nuestras tropas que a sólo 15 Km. del lugar estaba el comando de la tercera brigada de comandos ingleses.

Marcharon durante la noche bajo condiciones climáticas especialmente adversas. El helado viento austral prometía acabar con la vida del grupo. Consecuentemente debieron refugiarse en un puesto ovejero, cercano al arroyo Malo, donde poco después se desarrollaría el combate de "Top Malo House", una de las más feroces de la contienda.

Sorpresivamente, fuerzas especiales enemigas atacaron el refugio con todo tipo de armamento. El Tte. 1° (P.M.)....... que se hallaba de guardia en los altos de la casa, abrió fuego con el objeto de atraer el del enemigo a ese punto y permitir así que sus ca maradas pudieran salir de la casa, heroica acción que le costó la vida.

Antes de poder salir, Losito recibió una esquirla de granada antitanque que le produjo una grave herida en la cabeza. Pese a ello, pudo evacuar el lugar y parapetarse en una elevación, aunque en el trayecto recibió un tiro de fusil que le causó una herida de gravedad en una pierna.

No obstante que su jefe había decidido cesar la resistencia, continuó el combate hasta que  perdió el sentido a causa de la hemorragia. Fue atendido por sus heridas, una vez prisionero, por el Dr. Rick Jolly, médico personal del Brigadier Thompson, jefe de los comandos ingleses.

Finalizada la Batalla de Atlántico Sur, continuó su distinguda carrera en el Ejército Argentino. Paracaidista, comando e instructor de comandos, brillante veterano de guerra su carrera, oficial de estado mayor, licenciado en estrategia y organización, ella prometía ser rutilante, sólo que en un país normal.
Fue jefe del Regimiento de Infantería Mecanizado N° 6 "General Viamonte"; jefe de observadores militares en el conflicto entre Perú y Ecuador; y, finalmente, agregado militar y de defensa en Italia.

Cuando la Política entra por la puerta del Templo de la Justicia, la Justicia, asustada, huye por la por la vetana para regresar al Cielo. Francesco Carrara. Poco tiempo duraría la tranquilidad para Losito. El presidente Kirschner ordenó su regreso al país, y a principios de 2008 fue sometido a proceso en la causa "Nicolaides" en la que,  testigos falsos mediante, transgresión  del debido proceso, y todas cuantas violaciones al espíritu y la letra de la Constitución Nacional puedan tener lugar en unas actuaciones judiciales, en una parodia de juicio se lo condenó a veinticinco años de prisión.

Una vida dedicada a la Patria, que se ve reflejada con una mención especial por su valiente comportamiento en la movilización de 1978; la medalla del Congreso de la Nación en reconocimiento  a su acción en la campaña del Atlántico Sud; y la condecoración "Al Mérito Militar", se ve pagada por la Nación con veinticinco años de cárcel, y el tratamiento con la palabra -hoy soez- de "represor", que el periodismo gramsciano, interesado y subversivo ha generalizado en esta sociedad con amnesia hemisférica.

Aunque no haga a la persona del coronel Dn. Horacio Losito, pienso que sería muy importante para la salud moral de la ciudadanía, que se indague acerca del nombramiento y designación de los jueces que tratan casos como éste, llamados -de "lesa humanidad"-, en el sentido de cuáles lo han sido en forma constitucional, y cuáles eran secretarios designados "ad hoc", cuando la ley  24.018 preveía expresamente que los funcionarios y magistrados retirados mantenían su "estado judicial" y que estaban obligados a cubrir los puestos para los que fueren designados, so pena de perder los beneficios previstos en dicha ley.  En especial, sería interesante que se investigara y publicara las sumas recibidas por estos magistrados en concepto de desarraigo y viáticos, pues es sabido que algunos han recibido los fondos necesarios para el alquiler de vivienda en el lugar del juicio, cuando ya tenían propia en su lugar de origen.

Tampoco estaría de más la averiguación de las distribuciones de las fechas de audiencia, dado que es "vox pupuli" que muchas veces las audiencias se distanciaban en el tiempo entre ellas, con el sólo efecto real de aumentar los días en que los que correspondiera cobro de viáticos. Un rubro interesante también para algún investigador, es el de determinar el mecanismo de cómo han sido invitados muchos magistrados a prestigiosas universidades y foros extranjeros, fuere a cursos o a conferenecias... En fin la lista de interrogantes es muy larga, pues estos datos no son del conocimiento público.

Después de haber visitado muchas veces en la cárcel a bienhechores públicos, que sólo han trabajado desinteresadamente por la Patria, a todo Argentino que quiera hacer por ella un desinteresado aporte, le diría "ARGENTINO, TOMA TU CRUZ Y SÍGUEME" .

*Fiscal nacional en lo criminal (R.- L- 24.018)