Abandono de persona

Señor Director

El pasado jueves 23 de abril, en horas del mediodía, mi padre Jorge Luis Rodríguez, tuvo un cuadro de descompostura y dificultades respiratorias (ahogo producido por tos continua e intensa presión en el pecho), escalofríos y temblores por lo que decidimos hacer una llamada para una visita médica a domicilio en carácter de urgencia.

Una vez la doctora en el domicilio (Nathalye Torrico M.N. 162.493), antes de ingresar me pregunta si mi padre tenía covid-19 porque en caso de tenerlo, ella se negaba a acceder al domicilio. A lo que le respondí que no lo sabía pero que presentaba muchos síntomas (los informados anteriormente). La doctora decidió ingresar manteniendo la distancia social pero optando por no verificar sus signos vitales ni la fiebre y solo tomarle el azúcar en sangre con el aparato de mi padre (enfermedad preexistente y mencionada al médico al ingresar al domicilio ya que el profesional no contaba con ningún aparato para medir los signos vitales).

Finalmente, diagnostica que los síntomas respiratorios se asociaban al cuadro estomacal y a un posible cuadro de diabetes y le recetó reposo, dieta alimenticia, ingesta de líquidos, acatar la cuarentena obligatoria y no salir hasta terminada la misma, considerando a mi padre paciente de alto riesgo con enfermedades preexistentes.

Pasaron los días y los síntomas fueron en aumento, hasta llegar la madrugada del lunes 27 cuando solicitamos la visita de otro médico en carácter de urgencia, informando el agravamiento de los síntomas.

El segundo médico (Luis Miguel Avila Mérida M.N.173.879) le tomó los signos vitales, temperatura (36,8) y diagnosticó un cuadro de neumonía, recetando la ingesta de Optamox y paracetamol cada 12 horas y dejando en claro que mi padre saldría adelante en pocos días con la toma de los medicamentos, y que al no tener temperatura elevada, descartaba la posibilidad de covid-19 dejándonos en claro el cuadro de neumonía.

El médico también aclaró que, si no había mejoras en los días subsiguientes, debíamos trasladar a mi padre a una guardia en carácter de urgencia, haciendo hincapié en no llamar una ambulancia dado que no lo trasladarían por voluntad de la misma.

Ese mismo lunes 27, al mediodía, mi papá se levantó para ir al baño y murió en el instante. Con todo el dolor del alma por la pérdida de mi padre, con mi familia decidimos hacer la correspondiente denuncia penal por abandono de persona.

Martín Gabriel Rodríguez Lambert

DNI 36.724.392

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