La Prensa

Luis Lacalle Pou, un presidente con arraigo porteño

Hoy asumirá la presidencia de la República Oriental del Uruguay el doctor Luis Alberto Alejandro Aparicio Lacalle Pou, un presidente con arraigo rioplatense desde el siglo XIX, .

Por su familia paterna desciende del gaditano Antonio José de Herrera, hijo de Luis Herrera Falcón y de Francisca Caballero Grande, nacido un 4 de mayo de 1731, que a los 17 años cuando embarcó rumbo a Buenos Aires en el navío “El Gran Poder de Dios” (alias)“El Amsterdam” propiedad de Fernando Sánchez de Madrid y Moreno de Mendoza, marqués de Casa Madrid. La nave de construcción holandesa tenía “henchimientos de madera”, atajadizos, puestos “con artificioso disimulo y natural imitación”, para el negocio del contrabando modificaciones que había hecho el propietario. 

Vicente Osvaldo Cutolo sostiene que Herrera venía acompañando a este personaje, lo cierto es que lo introdujo con el gobernador don José Andonaegui quien lo nombró en la administración de los Reales Derechos de Alcabala, esta consistía en un tributo que el vendedor pagaba al fisco en una compraventa, y ambos contratantes en una permuta. En trabajo tan delicado mostró su eficiencia y a los dos años pasó a la Escribanía de la Real Hacienda. 

El 8 de abril de 1758 Antonio de Herrera casó en la iglesia de la Merced con la porteña María Isabel Izaguirre, porteña de 20 años, hija legítima de don Roque de Izaguirre y de doña Josefa Xibaja, actuando como testigos el vizcaíno don José de Lezica y su mujer doña Elena de Alquiza. Doña Josefa Xibaja descendía pero además se hallaba emparentada a antiguas familias porteñas, de Córdoba y d Tucumán que se remontaban a las fundadores siglo XVI. El testigo da una prueba acabada del prestigio social de los contrayentes, alcalde ordinario, alférez real, llegó a ser uno de los vecinos más acaudalados de la ciudad de Buenos Aires desde mediados del siglo XVIII, reconocido como benefactor del convento de Santo Domingo también es conocido por haber elevado a Luján al rango de Villa y por ser benefactor del primer templo, hoy demolido, donde se levanta la actual Basílica.

El matrimonio procreó 9 hijos, uno de ellos Luis Fabián nació el 20 de enero de 1763, y no de febrero como se consigna en alguna página, y bautizado el 24 de enero en la iglesia de la Merced por el canónigo Francisco Antonio de Goicoechea, siendo su padrino don Pedro Moreno Dávila. Recibió una educación conforme a la posición social de la familia. El virrey Arredondo lo nombró oficial de la superintendencia del Virreinato. 

El 4 de setiembre de 1793, con autorización del provisor del obispado y de don Vicente Arroto, párroco de la iglesia de la Merced el clérigo don Antonio de Herrera, presidió el matrimonio de Luis Fabián de Herrera con Gervasia Josefa de Basavilbaso y Ross de 24 años, hija legítima de don Francisco Antonio de Basavilbaso y de doña María Aurelia Ross, quienes fueron testigos de la boda. Este clérigo es el padre del novio que había adquirido el estado clerical después de enviudar.

Luis con experiencia administrativa fue trasladado como contador a la Real Aduana de Montevideo y adhirió a la Revolución de Mayo, por lo que fue expulsado en 1811 de esa ciudad. Pasó al ejército sitiador donde sirvió en la comisaría del mismo, y luego a Buenos Aires, donde sirvió finalmente como Contador Mayor del Tribunal de Cuentas, en cuyo empleo falleció en 1813.

El matrimonio de don Luis y doña Gervasia procreó ocho hijos, la mayor Cipriana Justina Mercedes Josefa María de los Dolores Herrera, que casó con el oriental Francisco Joaquín Muñoz, de quien descienden al presente entre otros el embajador José María Cantilo, Magdalena Ruiz Guiñazú y el colaborador de LA PRENSA Juan Luis Gallardo entre otros; Concepción, María Ignacia, Rosa María que casó con el general Carlos Federico Lecor barón de Laguna y gobernador de Montevideo; Pastora María Josefa; Josefa Justa que casó con Laureano Anaya; Luis Rufino y Mercedes Herrera Basavilbaso.

Luis Rufino nació en Montevideo el 25 de noviembre de 1806, cuando la ciudad se encontraba en espera de un ataque a raíz del desembarco de las tropas británicas en Maldonado y San Carlos, donde había sido muerto el marino Agustín de Abreu uno de los defensores de la última ciudad. De joven fue militar y actuó en Ituzaingó, pasó en Europa la Guerra Grande y fue ministro de guerra del presidente Berro en 1863, falleció en Buenos Aires en 1869. Había casado en Montevideo el 8 de julio de 1829 con Inés Pérez Muñoz de la cual tuvieron cuatro hijos. 

El mayor de ellos Juan José de Herrera, fue el fundador del Partido Nacional, y de su matrimonio con Manuela Quevedo y Antuñana nació Luis Alberto de Herrera periodista, político e historiador, líder por más de 50 años de ese partido, casó con Margarita Uruarte Olascoaga. De ese matrimonio nació María Hortensia Herrera a quien pudimos conocer cuando se inauguró el monumento a su padre en Buenos Aires, llegó a los 98 años, casó con Carlos Pedro Lacalle y fueron los padres de Luis Alberto de Lacalle Herrera, abogado, político, presidente del Uruguay entre 1990 y 1995. Del matrimonio con Julia Pou nacieron tres hijos, entre ellos Luis Alberto un nombre que se ha repetido en muchas generaciones familiares y que la Corte Electoral ha confirmado como presidente electo de la República Oriental del Uruguay, cuyo mandato comenzará el 1º de marzo.

Así recorrimos las seis generaciones desde aquella que fundara en Buenos Aires don Antonio de Herrera, para llegar al presente. Mucho más nos queda por comentar de esta familia y sus vinculaciones y parentescos, como nos dijo el historiador uruguayo Bolívar Baliñas, que son “parte indisoluble de la gran historia rioplatense” lo que dejamos para otro momento.