La Prensa
En el marco de la primera Cumbre de Acción Climática de la Juventud en Nueva York a la que asistieron los principales referentes mundiales

Un joven argentino por el clima mundial

Con sólo 19 años el estudiante Bruno Rodríguez alertó en la ONU del daño ambiental que viene ocurriendo en Latinoamérica desde hace cinco siglos. Participó de una ronda con la activista sueca de 16 años Greta Thunberg.

"Me parece que la lucha se da en un contexto muy importante que es el del egocentrismo. Actualmente las políticas están encabezadas por personas muy mayores que se están encargando de generar las situaciones críticas en materia ambiental y climática que vivimos hoy. Son generaciones pasadas que después nos lanzan con irresponsabilidad la necesidad de que nosotros tengamos que ocuparnos de un futuro que no va a ser habitable. En ese sentido con esa denuncia, que hicimos en las Naciones Unidas, lanzamos una alarma para la gente más grande", señaló a La Prensa Bruno Rodríguez, el joven argentino que el pasado 21 de septiembre, sentado al lado del Secretario General de las Naciones Unidas y la activista ecológica más importante de los últimos tiempos, reclamó en la ONU a los líderes del mundo que actúen ante la emergencia del cambio climático.

Con apenas 19 años, el estudiante de Ciencias Políticas en la UBA forma parte de la agrupación Jóvenes por el Clima, que sigue las huellas de la activista sueca Greta Thunberg y cuenta con una agenda intensa en que se mezcla su militancia ambiental con sus estudios universitarios.

"Decidimos con varios compañeros de distintos sectores del secundario constituir un movimiento que funcione como replica de lo que sucede a nivel mundial y que aborde las problemáticas climáticas y ambientales en el contexto de las actividades en el país. Como primer objetivo a corto plazo convocamos la primera movilización del 15 de marzo que, con menos de un mes de organización, logramos una buena convocatoria de 5 mil manifestantes activos", resaltó el joven ambientalista.

Luego en mayo vendría la segunda marcha y en ese marco de trabajo le llegó la oportunidad, al ser seleccionado en un concurso en el que participaron 7.000 jóvenes de todo el mundo, para acceder a una de las 100 plazas para asistir a la primera Cumbre de Acción Climática de la Juventud en Nueva York.
Consultado sobre su discurso en la ONU, Bruno dijo que: "Hablé de 5 siglos de saqueos porque estamos sufriendo la deforestación ambiental de multinacionales extractivistas que vienen a lucrar en nuestras tierras y robarnos nuestros recursos naturales".

Agregó: "Nosotros queremos defender el bosque. Desde el 1990 hasta el 2017 tenemos 7.7 millones de hectáreas que fueron arrasadas en la Argentina. El 80 por ciento se produce en el norte y cuando se desmonta son los pueblos originarios los más afectados porque son desplazados de sus propias tierras. En este sentido y con este marco problemático se volcó mi denuncia de la ONU".

VISION NEGACIONISTA

Pese a las distintas cumbres y convenciones realizadas en torno a la problemática del Cambio climático y su impacto en el mundo, aún persiste un movimiento negacionista sobre la teoría del calentamiento global. Su principal mensaje desdeña el consenso científico y conforman una visión que une a extremistas religiosos con ultraliberales, cargos políticos, científicos solitarios y grandes empresas.

"Me parece que hay negacionistas y negacionistas. A los que más les presto atención son a los que responden por un interés corporativo y económico como lo son los líderes mundiales como Bolsonaro o Trump. No nos parece una coincidencia porque las campañas electorales son financiadas por intereses privados para la quema de combustibles fósiles. En Brasil tenemos a los grandes terratenientes en el Amazonas que avanzan con la frontera agropecuaria afectando a los pueblos originarios y financiando la política. El resto de las personas comunes están completamente succionadas por un discurso que se le da legitimidad para que avance. Me parece que la comunidad científica en este sentido tiene que ser escuchada por los grandes medios de comunicación y también por los movimientos políticos", alertó el estudiante de Ciencia Política.

De entre los problemas ambientales urgentes que según su opinión debería ser tratado a corto plazo, Bruno colocó a los agroquímicos como primero en su lista. "Creo que hay que elaborar una legislación en materia de agroquímicos. Porque hoy en día solamente se puede impedir el desarrollo de este tipo de actividades a través de fallos judiciales y no de una legislación. Creo que la crisis climática y ecológica tiene que estar íntimamente relacionada con una sanción de esa ley pública para construir políticas", subrayó Rodríguez.

NUEVA AGENDA

En plena época electoral, los candidatos y sus partidos políticos han mantenido lejos de su agenda los temas ambientales. En un contexto casi de exclusión, la problemática no ha tenido énfasis en los discursos políticos. Sobre este punto, La Prensa consultó al joven manifestante su visión sobre cómo se debería revertir esta situación.

"Creo que lo que venimos haciendo con Jóvenes por el Clima se tiene que tomar como ejemplo de acción. Lo que intentamos es incidir en cada frente juvenil de todos los espacios políticos que actualmente están en la contienda electoral. Es decir, nos juntamos con jóvenes militantes de la Cámpora, del PRO, radicales y de la Izquierda Unida porque el diálogo es completamente distinto. Una vez que tienen el acceso a toda esta información acerca de la crisis climática y ecológica, con una percepción mucho más focalizada en temáticas sociales, después elevan la problemática a sus propios dirigentes políticos. Nuestra visión es que la dirigencia política sea un reflejo de la base social que la sustenta. En este sentido solo se puede trabajar con jóvenes ya que los adultos se niegan a escuchar", remarcó Bruno.

Completó que "sin importar la edad, me parece que el paradigma es el traslado cultural sobre la problemática ambiental y, en lo cotidiano, lo que se puede hacer es seguirnos en las redes, acompañándonos en este camino de concientización".

La responsabilidad extendida permite que el fabricante se haga cargo del reciclaje de su producto

Instan a un cambio en la gestión de residuos respecto al productor

"Lentamente vamos avanzando hacia una industria de gestión de recursos. Estamos adoptando este nuevo concepto en que consideramos al desecho como un recurso y que se puede reaprovechar dejando de lado las connotaciones relativas a la basura que se manejaban antiguamente", relató a La Prensa Christopher Grove, consejero de la Oficina Central del Equipo de Regulación de Residuos de la Agencia Ambiental del gobierno del Reino Unido, en el marco de su participación en la jornada de debate sobre la responsabilidad del productor en la gestión de residuos en la Argentina y en el mundo. El evento estuvo organizado por el diputado nacional Juan Carlos Villalonga, quien preside Globe Argentina, y el Círculo de Políticas Ambientales, una fundación que promueve el fortalecimiento de la agenda sobre política ambiental.

La Responsabilidad Extendida del Productor (REP) se trata de un principio para promover mejoras ambientales para ciclos de vida completos de los sistemas de los productos ya que su objetivo es extender las responsabilidades de los fabricantes del producto a varias fases del ciclo total de su vida útil, y especialmente a su recuperación, reciclaje y disposición final.

Consultado sobre cómo se logró un consenso en su país entorno a la necesidad de contar con el REP, la autoridad inglesa explicó que: "Nosotros hace 28 años tuvimos un debate profundo junto a la industria para lograr un compromiso. El sistema se basa en que toda la gente participe en el sistema de reciclado tanto la personas que manejan el embalaje de la manufactura de productos como bebidas sin alcohol y la personas que venden las botellas. Entonces todos tenían una participación en el objetivo de conseguir un mayor reciclaje".

VOLUNTARIO

En la última década, la Oficina Central del Equipo de Regulación de Residuos de la Agencia Ambiental británica ha trabajado específicamente en regulaciones de Responsabilidad Extendida del Productor para envases y embalajes, Residuos de Aparatos Eléctricos y Electrónicos, pilas y batería.
Actualmente, el Reino Unido se vierte al mercado 11.700.000 toneladas de embalaje y cuenta con más de un 70 por ciento de recuperación, lo que equivale a 7.600.000 toneladas de residuos. También cuentan con alrededor de 6 mil productores que deben registrase todos los años para ser parte del sistema de reciclado REP.

"Tenemos empresas pequeñas que están excluidas a formar parte del sistema porque su facturación es inferior a los 3 millones de dólares y manejan menos de 50 toneladas por año están excluidos de esta obligación. Ahora tenemos 48 planes de cumplimiento, según el material a reciclar; tenemos 160 recicladores que son parte del sistema", enfatizó Grove durante su participación en la jornada organizada por Globe Argentina y el Círculo de Políticas Ambientales.

Agregó: "Hay otros que decidieron no ser parte del sistema porque es voluntario. La mayor parte trabaja con aluminio que es un commodity muy valioso o exportadores que no eligen ser parte del sistema. Son un problema porque a veces hay escasez de aluminio".

En tanto, los interesados para participar del reciclado deben cumplir con ciertas condiciones para obtener la licencia para operar. Si no lo hacen se los excluye de los sistemas y no contarán con acceso a ciertos certificados que les permitirán obtener ingresos derivados de todo el sistema de reciclaje.

"Es voluntario. Un reciclador de plástico puede seguir reciclando aunque no quiera ser parte del sistema. Pero si lo quiere puede recibir beneficios financieros y para eso debe obtener este permiso", subrayó el funcionario inglés.

JORNADA

En tanto, durante la jornada, también participó el diputado Villalonga que subrayo la deuda que "es no contar con una normativa desde las leyes sobre la responsabilidad extendida del productor en Argentina".

Acto seguido, Eugenia Testa, directora ejecutiva del Círculo de Políticas Ambientales, destacó lo apropiado del evento dado que: "brinda un nuevo impulso para reactivar el debate".

Además, en representación del Poder Ejecutivo, participaron Thierry Decoud, secretario de Control y Monitoreo Ambiental, y Magalí Cutina, coordinadora de Residuos, ambos de la secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable de la Nación. Ambos funcionarios destacaron la necesidad legislar sobre el tema para generar políticas de recuperación, además de lograr consensos en los tres niveles jurisdiccionales para federalizar la norma.

DESAFIOS

Cutina coincidió con el diputado Villalonga al indicar que "tenemos una deuda en la Argentina sobre la efectiva implementación de la responsabilidad extendida al productor como un criterio ordenador de los residuos o algunas de las corrientes de residuos, fundamentalmente, de embalajes. Y los residuos especiales de generación universal, que son todos aquellos que generamos en nuestros hogares pero tienen algún componente de peligrosidad o de toxicidad, tendrían que estar separados de los residuos sólidos y urbanos. Son las pilas, baterías, aparatos eléctricos y electrónicos, las luminarias, los toners, entre otros".

Completó que "uno de los desafíos que tenemos es que están contemplados como residuos sólidos urbanos o residuos domiciliarios. Los generamos de manera universal pero en la correcta gestión implica una segregación, una separación de estos residuos del resto que generamos en nuestros domicilios y es aquí donde adquiere relevancia la separación".

Otro punto relevante de su disertación fue la necesidad de generar "esquemas de desarrollo sostenibles y sustentables en la política de recuperación de materiales para disminuir su impacto ambiental y a la salud. Pero, también, para fomentar la economía circular y mitigar el stress que tienen los recursos naturales en la producción".

Un desafío que sobresalió durante su exposición fue la urgencia de "una definición política y de gestión que debe desarrollarse paulatinamente. Hay que identificar autores y responsables de manera clara. En nuestro país tenemos una complejidad extra que es el federalismo de concertación ambiental que rige en nuestra Constitución Nacional donde el rol fundamental de la Nación tiene que ver con el diseño de una política de Estado sin avasallar las juridicciones provinciales y municipales en la gestión de los residuos en particular".

M.B.

 

Una emergencia climática y ecológica

El pasado 17 de julio se conseguía algo que hasta ese momento parecía imposible: Argentina se convertía en el primer país de América latina en declarar la emergencia climática y ecológica y el cuarto a nivel mundial sumándose a Irlanda, Canadá y Francia.

La iniciativa fue ideada, entre otros, por los Jóvenes por el Clima que reclamaban al Senado la declaración de la emergencia climática y ecológica, una visión mundial que se ha expandido en base al liderazgo de Greta Thunberg. La estudiante sueca de 16 años, que con sus palabras "cómo se atreven" a los líderes mundiales viene reclamando por la problemática ambiental, alerta sobre los informes científicos que determinan la urgencia de realizan cambios estructurales sin precedentes el mundo en los próximos 10 años.

Los jóvenes argentinos se organizaron en una coalición que nucleó a más de 30 organizaciones ambientales y que se llama Alianza por el Clima. Ellos iniciaron reuniones con los distintos senadores que integran la Comisión de Medio Ambiente y finalizó en un texto final en donde se declaraba la emergencia ambiental, una instancia que por tener carácter simbólico no necesita ser aprobada por ambas cámaras.

PRESUPUESTOS

En tanto, también se sancionaron los presupuestos mínimos para la adaptación y mitigación al cambio climático y que deberá ser tratado ahora por los diputados.

La iniciativa busca establecer las estrategias, medidas, políticas e instrumentos relativos al estudio del impacto, la vulnerabilidad y las actividades de adaptación al cambio climático global que puedan garantizar el comportamiento humano y de los ecosistemas.

El conjunto de estrategias, medidas, políticas, e instrumentos desarrollados para dar cumplimiento a la ley conforman el "Plan Nacional de Adaptación y Mitigación al Cambio Climático", que deberá actualizarse con una periodicidad no mayor a los cinco años.

El proyecto prevé, entre otros puntos, la utilización progresiva de energías renovables y la consecuente reducción gradual de emisiones de gases de efecto invernadero, con plazos y metas concretas y escalonadas por medio de la adopción de un conjunto de medidas orientadas a la reducción del consumo; eficiencia y autosuficiencia energética y la utilización de energías compatibles con los ciclos de la naturaleza.