La Prensa
TEMA DE LA SEMANA

Hay hambre porque los que vampirizan la producción cada año son más poderosos

Avalada por la Casa Rosada e impulsada por la oposición, la Cámara de Diputados aprobó por unanimidad la Emergencia Alimentaria. Se trata nada más ni nada menos que de un acto administrativo que le permite al Estado comprar bienes por contratación directa a discrecionalidad del Poder Ejecutivo, además de sacar partidas de un área y asignarlas a otra como se le venga en gana. O sea, permite al Estado saltarse las incomodidades republicanas de ajustarse al presupuesto y atenerse a los controles, favoreciendo los mecanismos de corrupción y clientelismo que son tan propios de la casta política. 

De esta forma y hasta el 2022 quién sea presidente podrá reasignar el presupuesto necesario para abordar lo que considere emergencia. Pero lo importante es que en este país quebrado, la ley tendrá un impacto fiscal millonario. O sea, seremos más pobres.

Esta emergencia tan imperiosa cobró notoriedad en los últimos días gracias a dos sectores bien organizados. 

Por un lado, actores sociales como el Papa, sus amigos a cargo del arrío de piqueteros, organizaciones de izquierda y sindicatos que también llevan y traen gente como ganado; coparon las calles, acamparon coordinadamente en avenidas, impidieron la circulación, comieron opíparamente, tiraron basura, pintaron, rompieron, hicieron sus necesidades, estacionaron libremente sus micros, gritaron, amenazaron y extorsionaron para comentarnos amablemente que tenían hambre.

No estaban solos, por el otro lado, numerosos políticos se expresaron en idéntica línea, haciendo pantagruélicos asados a los que arribaban en jets, sin hacer la menor constricción por sus abultados sueldos y el lujo en el que se desenvuelven sin producir la menor riqueza ni empleo. Sin embargo todos vociferaban mostrando su congoja por los famélicos.

No vale la pena aclarar, porque basta con mirar un par de fotos, que los sufrientes de la malaria no se encontraban precisamente en estos dos citados grupos. En Argentina hay hambre y pobreza, y esta tragedia es estructural gracias a que estos sectores especializados en extorsión son cada vez más grandes y poderosos y vampirizan a quienes trabajan y producen. Por eso nuestra pobreza crece.

EL HAMBRE EN LA ARGENTINA

Según la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación (FAO) un 4,6% de personas pasan hambre en la Argentina, datos del 2018, cifra que viene estable desde el período 2004-2006. Sin embargo según el Observatorio que mide la “Inseguridad alimentaria” de la Universidad Católica Argentina (UCA), durante el 2018 un 7,9% de la población sufrió la percepción de experiencias de hambre siendo el dato mayor desde 2010. Se dice que una persona padece inseguridad alimentaria cuando carece de acceso regular a suficientes alimentos, y se encuentra en una situación de inseguridad alimentaria severa si se ha quedado sin alimentos y ha pasado un día o más sin comer. 

O sea que la pobreza y el hambre en Argentina se ha mantenido constante y no ha disminuido a pesar de que la matriz de dádivas y planes ha crecido y se ha diversificado. Aunque no haya logrado funcionar jamás, sigue en aumento el mecanismo de planificación del desarrollo social desde el Estado y sólo prosperan nuevas formas de vasallaje como las de los punteros que manejan inmensas cantidades de personas a las que agolpan a la intemperie, incluyendo bebés y ancianos, para preservar sus mecanismos de supervivencia. 

El Ministerio de Desarrollo Social incrementó en los últimos años, por encima de la inflación, el dinero que destina a alimentos. En 2016 subió un 48% y 2017 un 42%. En 2018 un 39% y para 2019 debido a modificaciones de partidas y reajustes del presupuesto fue un 90% superior al ejecutado en 2018. Esto sin contar los fondos para comedores que provienen mayormente de presupuestos provinciales y distritales. Los comedores escolares casi se duplicaron entre 2016 y 2017. Pasaron de 11.144 hasta llegar a 19.036 en 2019. Las personas que concurrían eran en 2016 1,6 millones y en 2019 son 2,7 millones, 71% más.

La supuesta redistribución e inclusión social se ha conseguido? No. Por el contrario el Estado controla un número cada vez mayor de grupos subvencionados, atrapados en una solidaridad fingida. Quienes son acarreados en micros como fantasmas deben dejar de lado el amor propio sumarse a la fila de los que esperan la limosna mensual del dirigente piquetero que les tocó en suerte. ¿Cuántos de ellos han podido experimentar el orgullo de su trabajo, su mérito o sus logros? Privados de su dignidad, será el Estado quien decida hasta qué alimentos van a comer. Lo designará quien esté a cargo de la “Emergencia Alimentaria” y su aparato. La situación será la misma, no podemos esperar resultados buenos de recetas fracasadas.

Ya sea si tomamos los datos de UCA como los de FAO las evidencias de que los gerenciadores de la pobreza no han logrado disminuir el hambre en Argentina son claras. Y estas cifras no son de los últimos 10 días, llevan años. Generaciones completas de argentinos que crecieron con hambre o con miedo al hambre suyo y de sus hijos. Pero de pronto toda la clase política se encolumnó en un clamor que no dió lugar a disidencias para denunciar algo que dos meses antes los tenía sin cuidado.

Todo buen político sabe que lo más importante para conseguir manejar al electorado y a los medios y sacar una buena tajada política es la motivación de un lema, un objetivo común. Algo inapelable que no admita disidencias y por el que valga la pena luchar hermanados. ¿Es que alguien no va a estar de acuerdo con combatir al hambre? ¿Si alguien se opone a la emergencia alimentaria significará que desea que sus compatriotas mueran de inanición? Así de simple, con un discurso ramplón y mafioso hemos sido manipulados de nuevo. Nadie quiso quedarse fuera de la corrección política, todos se sumaron a los que suponen les dará rédito en la elección próxima. La Emergencia Alimentaria no solucionará el hambre en nuestro país, será simplemente un paso de comedia en la campaña más indigna de los últimos años. 

Fuentes:

http://www.fao.org/hunger/es/

https://www.bbc.com/mundo/noticias-41581905

https://chequeado.com/el-explicador/emergencia-alimentaria-claves-del-proyecto-y-la-evolucion-de-las-politicas-alimentarias/

https://www.bbc.com/mundo/noticias-45503585