La Prensa

"Será un impulso a la productividad"

CARLOS GOES, ECONOMISTA DEL IMP DE BRASIL

El impacto de la noticia sobre la firma del acuerdo comercial entre el Mercosur y la Unión Europea no sólo hizo ruido en la Argentina. En Brasil, la mayor economía del bloque y la sexta a nivel mundial, también se multiplicaron las voces a favor y en contra del pacto, pero parece primar cierto sentido común que llevará a que el vínculo finalmente tome forma y sea aprobado en el Congreso.

La poderosa industria brasileña, fundamentalmente el polo productivo de San Pablo, ya mostró su respaldo a la iniciativa, como así también lo hizo el agro todo, seguro de que encontrará en Europa un atractivo mercado para su producción."Me parecería muy sorprendente que no sea aprobado", le explica a La Prensa el economista Carlos Góes, experto en políticas públicas y miembro del Instituto Mercado Popular.

-¿Cuál es su evaluación del acuerdo alcanzado?

-Mercosur es un ejemplo del modelo de regionalismo aislado, es decir un modelo de integración regional con amplias barreras arancelarias al comercio extra-regional. Los pocos acuerdos de libre comercio que Mercosur había logrado cerrar son poco significativos (Israel, Egipto y Palestina, por ejemplo). Así que el dicho acuerdo con la UE es de hecho un marco histórico para que empiece la apertura de la región a la competencia internacional y al acceso de bienes e insumos menos costosos para consumidores y empresas de Mercosur. Eso todo debe resultar en un impulso a la productividad de las economías del Cono Sur.

-¿Qué impacto tuvo la noticia en Brasil?

-Hubo alguna polarización. La izquierda más radical tomó posición anti-globalización y anti-comercio (como imagino que fue la posición kirchnerista en Argentina). Sin embargo, en Brasil el acuerdo con la UE fue un declarado reto del oficialismo de izquierda (con el PT), de centro (con Temer) y de derecha (con Bolsonaro). Así que hay alguna ambivalencia en la izquierda, pero en público todos son favorables al acuerdo, que es una victoria política de Bolsonaro.

-¿Qué sectores se verán beneficiados y cuáles perjudicados con este acuerdo comercial?

-La confederación de industrias brasileiras (CNI) ya se posicionó en favor del acuerdo. Eso es importante porque los lobbies industriales eran resistencias importantes al acuerdo con sus demandas por proteccion comercial. El sector agroindustrial naturalmente se beneficia, ya que ahí están partes substanciales de las ventajas comparativas de la región. Pero los ganadores van más allá de eso: incluyen partes importantes de la industria. Por ejemplo, mismo sectores de baja productividad industrial, como los textiles, deben ganar ya que tendrán acceso privilegiado al mercado europeo y así podrán beneficiarse de desvío de importaciones europeas desde Asía hacia Mercosur.

-El pacto debe ser refrendado en cada uno de los parlamentos o congresos. ¿Qué estima que ocurrirá en Brasil?

-Yo no soy experto en política ya que soy economista, pero debo subrayar que el apoyo de la confederación de industrias brasileras (CNI) es muy importante. Hay lobbies sectoriales que probablemente intentarán retrasar la aprobación del acuerdo. Pero hay pocos políticos importantes posicionándose en contra el acuerdo, así que me parecería muy sorprendente que no sea aprobado.