La Prensa

"Faltan las reformas estructurales"

PARA SER COMPETITIVOS HAY QUE TALAR LA CARGA FISCAL, ASEGURA JUAN LLACH

Una economía cerrada como la de Argentina necesitará de un prolongado período de tiempo antes de cruzar formalmente lazos comerciales con un bloque competitivo y eficiente, que tiene el mecanismo por demás aceitado. Por eso es que urge llevar adelante algunas reformas estructurales, principalmente la impositiva, para estar a la altura de las circunstancias cuando el semáforo se ponga en verde.

"En principio me parece que es una manera inteligente de integrarse al mundo. Argentina junto con Brasil son los dos países relevantes del bloque más cerrados en cuanto a la economía. Son de los más cerrados del mundo, salvo el caso de algunos que son muy pobres. De 150 países que integran las Naciones Unidas, las dos mayores economías del Mercosur son las más cerradas", explicó el economista Juan José Llach, ex secretario de Política Económica durante el gobierno de Carlos Menem.

-¿Este escenario puede cambiar?

-Creo que sí. Esto de cerrarse y ser proteccionistas está muy comprobado que es negativo. Salvo que uno sea Estados Unidos, que es un universo en sí mismo. Por supuesto que la oportunidad que tenemos dependerá de cómo se la ejecute. Lo positivo del hecho es que en muchos rubros la Unión Europea se abriría inmediatamente después de que se firme el acuerdo. En cambio, el Mercosur tiene más tiempo.

-¿Necesitamos ese tiempo para adecuarnos?

-Hay que terminar aún de ver la letra chica. Creo que ni siquiera está escrita. El tema de la ejecución también es relevante. Es igual de importante que la iniciativa en sí misma. El acuerdo representa una gran oportunidad para Argentina y el Mercosur.

-¿Habría que llegar a la integración con las reformas estructurales ya realizadas?

-Si no implementamos estos cambios nunca creceremos, pero hay que hacerlos prolijamente. Por eso hay que darle tiempo a los diversos sectores, atendiendo a los que son más sensibles e intensivos en trabajo. Hace falta un esquema que baje la carga tributaria, sobre todo en lo que hace a los impuestos distorsivos que aumentan los costos y bajan el precio de la producción. Hacer las reformas estructurales. Entre estos impuestos están las retenciones a las exportaciones, Ingresos Brutos, impuestos a los créditos y débitos bancarios. Por eso es importante poner la mira en la estructura de costos. Hay que reemplazar los impuestos distorsivos por otros que favorezcan la producción. Gravámenes como los que tienen los países normales, que cargan sobre las ganancias.

-El acuerdo debe ser aprobado necesariamente por todos los parlamentos. ¿La política puede ser un obstáculo?

-Son 32 parlamentos en total: cuatro del Mercosur, 27 europeos y el de la Comisión Europea. Vimos una reacción sorprendentemente negativa en Francia. Pero aquí se podría aplicar eso de Ladran Sancho, señal de que cabalgamos. Esto dista de ser esa barbaridad que dijeron en estos días, que el acuerdo era similar al pacto Roca-Runciman. Aquí no todo el beneficio irá para un lado y el perjuicio para el otro. Las dos partes van a tener que reorganizarse, aumentar la competitividad y la eficiencia.