La Prensa

Bartolucci, la primera enóloga de Chandon

Con tan sólo 28 años, esta joven se destaca por su talento y conocimientos en un mundo laboral marcadamente masculino. Es una de las tres especialistas que formó parte de la creación de Apéritif, el nuevo producto que lanzó la bodega francesa.

Ana Paula Bartolucci tiene 28 años y es la primera mujer enóloga que trabaja en Chandon. En un mundo laboral donde la mayoría son hombres, esta joven profesional se destaca por su talento y conocimiento, al punto de que es una de las tres especialistas que formó parte de la creación de Apéritif, el nuevo producto de la reconocida bodega francesa que ingresó para competir con los aperitivos.

Este nuevo espumante bitter, que cocreó Bartolucci, combina Chardonnay, Pinot Noir y Semillón -elaborados con uvas de viñedos de más de 1.000 metros de altura de Mendozaa la que se le agrega, a través del licor de expedición 100% natural, un macerado de naranjas de la variedad Valencia, provenientes de Entre Ríos. Además, se maceran por separado distintas especias de terroirs como Madagascar, India, Centroamérica y Brasil para una mayor complejidad aromática y un amargor natural. Luego se realiza un assemblage entre el macerado de naranjas, los macerados de especias y el dosage, formando un licor de expedición único.

- ¿Cómo ingresaste al mundo de la enología? No es una carrera común.

- En Mendoza la mayoría de la gente está directa o indirectamente relacionada con la industria del vino, en mi caso mi familia tiene una empresa de comercio exterior y como en su mayor parte exportan vino, siempre estuve cerca. Al principio no estaba segura y por eso fui un tiempo a una bodega donde trabaja un amigo de mi papá a ver cómo era el movimiento adentro y me encantó. Después el desafío era ver que parte de la enología me gustaba más y en base a eso fui desarrollando mi carrera.

- Es un universo laboral donde los hombres son mayoría ¿Cómo te sentís siendo pionera y formando parte de una empresa como Chandon?

- La verdad que he tenido mucha suerte de trabajar con personas que nunca marcaron una diferencia de género, creo que cada vez somos más mujeres en la industria, marcando nuestra impronta también. Formar parte de Chandon Argentina para mí era todo un desafío, me gusta la idea de la enología de precisión en una escala de mayor producción. Al principio fue pasar entrevista tras entrevista entregando lo mejor de mí para destacarme y después de que entre a trabajar, el enfoque lo pongo en el aprendizaje que te da tener toda la tecnología y los mejores equipos
de personas, como así también en la innovación y en desafiar un poco lo establecido.

- La edad también puede ser un prejuicio, ¿te pasó?

- No he tenido problemas con este tema, siempre soy muy abierta a aprender y justamente en el equipo de enología tenemos 3 generaciones, y mi objetivo es aprender lo máximo que pueda de ellos, a su vez cuando hay que hacer cosas nuevas y disruptivas ellos son abiertos a probar “cosas locas” o que no se hubiesen pensado antes, si somos innovadores y pioneros tenemos que hacerlo.

- ¿Cuál es tu rol dentro de Chandon?

- Soy enóloga, y junto con el equipo de enología diseñamos y elaboramos los productos, es decir los pensamos y vamos mejorando desde la materia prima hasta la botella terminada. A nivel personal creo que mi rol dentro del equipo es ser disruptiva e inconformista, tenemos personalidades muy complementarias.

- Contame acerca Apéritif, el proyecto del que formaste parte.

- Apéritif se viene desarrollando hace aproximadamente tres años, es un espumante bitter, elaborado naturalmente con macerados de naranjas y especias. Cuando empecé a trabajar en esto me pareció súper interesante, además de la uva le estamos agregando más dimensiones, poder trabajar con otras frutas, en este caso las naranjas y con diferentes especias, fue el mayor desafío, todos aprendimos muchísimo. Después de mucha investigación y pruebas, elegimos la propuesta número 64, pero hasta ese momento era ir “jugando” con los diferentes equilibrios, de los cuales solo conocíamos los dos que están en todos los espumantes, ácido-dulce, a esto le sumamos un tercero, el amargo, y teníamos que lograr un producto fresco, equilibrado y expresivo como el que podemos apreciar en la botella. Fue súper divertido y dinámico todo el proceso.

- Hacía mucho que la empresa no lanzaba algo nuevo, ¿por qué un aperitivo? ¿cómo fue recibido?

- El último lanzamiento había sido en 2015 con Chandon Brut Nature Rosé. La última gran innovación fue en 2012 cuando se lanzó Délice un espumante para tomar con hielo, en vaso y con un twist de sabor. No somos una bodega que saque constantemente nuevos productos, creo que esto tiene que ver con el gran desarrollo que esto implica, teniendo en cuenta la calidad que tienen nuestros productos. No sacamos producto para “probarlos” en el mercado sino que salimos con un producto cuando estamos seguros que es la mejor expresión. Para llegar a Chandon Apéritif hicimos 64 pruebas, y el desarrollo de producto llevó tres años. Eso significa que a poco de haber lanzado Délice ya empezamos a idear una nueva innovación. Pensamos en un aperitivo porque tenemos como eje al consumidor, primero que nada nos dimos cuenta que faltaban burbujas en el momento del after office o como apertura de la noche. Por otro lado, pensamos que el bitter es algo que está incorporado en el gusto de los argentinos, empezando por el mate. Entonces desarrollamos Chandon Apéritif teniendo esto como premisa. Hemos presentado el producto ya en varias provincias, y en todas con excelente aceptación, si hay algo que nos han repetido varias veces es que es un producto súper fresco y fácil de tomar, y más que nada que es totalmente disruptivo

- ¿Tenés otros proyectos en mente dentro de la marca?

- Con el equipo también estamos a cargo de todo lo que es innovación y desarrollo, por lo tanto es parte de mi trabajo tener muchos proyectos en mente. Siempre intento mantenerme informada y estudiando sobre diferentes temas para poder probar cosas nuevas. El objetivo siempre es ser innovadores y buscar la mejor calidad