La Prensa

160 mil millones

Mirador político - Esa cifra recibieron en mayo las provincias de parte de la Nación. Representa un 67% que en el mismo mes del año pasado. Le ganaron con claridad a la inflación. Precisamente las cifras de la coparticipación son las que hacen posible el triunfo de los oficialismos en cada elección.

Las elecciones del domingo ratificaron un fenómeno clave del proceso electoral en curso: el triunfo de los oficialismos provinciales. Comenzó en Río Negro y Neuquén y se repitió con una regularidad llamativa. También en provincias gobernadas por Cambiemos como Mendoza, Jujuy y Corrientes. La pregunta que surge de ese hecho es si allí no hay inflación, recesión y las heladeras están llenas, para usar un lugar común del peronismo.

Hay un dato cuantificable y alejado tanto del minué de las candidaturas (en el que ayer ingresó inesperadamente Miguel Picheto del lado de Mauricio Macri) como del discurso ideológico para explicar lo que sucede: las provincias tienen una situación fiscal superavitaria inédita. En mayo, según una consultora especializada en el tema, las provincias recibieron 160 mil millones de pesos, lo que representa un 67% más en relación el igual mes del año pasado. En otras palabras, le ganaron cómodamente a la inflación.

Esos recursos producto de la coparticipación les permiten pagar sueldos en tiempo y forma, hacer obras y, no menos importante, hacer política con el resultado electoral a la vista. Dar planes, subsidios, empleos, contratos, etcétera. Hace mucho que la política no se hace con militancia, sino con plata.

El aumento de fondos comenzó apenas llegado Mauricio Macri al poder. Un mes antes la Corte Suprema, presidida por el peronista Ricardo Lorenzetti, había decidido mostrarle quién mandaba, dándole la razón a tres provincias que reclamaban descuentos hechos por gobiernos peronistas a la coparticipación.

A partir de ese momento las provincias comenzaron a ver incrementados verticalmente sus ingresos. La tendencia se consolidó a fines del año pasado con un acuerdo alcanzado por el gobierno central y las provincias, bautizado consenso fiscal.

SOLVENCIA ECONÓMICA 

Es muy fuerte el contraste en el tratamiento que sufrían las provincias con los Kirchner en la Casa Rosada y con Mauricio Macri. A pesar de ser un gobierno de otro color político adquirieron una solvencia económica y una independencia política sin preedentes.

Buena parte de la gobernabilidad de los últimos tres años se debe a esta largueza fiscal. Macri está  en minoría en las dos Cámaras del Congreso. Cuando todos esperaban que el peronismo se lanzara sobre Cambiemos para asfixiarlo y derribarlo antes de cumplir su mandato, ocurrió todo lo contrario. La mala situación en que los había dejado Cristina Kirchner los obligó a negociar con un presidente más flexible y conciliador de intereses. Un antecedente a tomar en cuenta para cuando se libre la batalla por la Casa Rosada.

¿Por qué‚ el radical Gerardo Morales triunfó en Jujuy y sus correligionarios Silvia Elías de Pérez y José Cano padecieron una verdadera paliza electoral en Tucumán? ¿Porque son distintos tipos de radicales? La respuesta a este interrogante no parece ideológica: porque Morales recibió abundante provisión de fondos y el peronista tucumano Juan Manzur (que se declara cristinista), también. Eso se llama gobernar con los oficialismos. En alguna medida lo hizo Néstor Kirchner y hoy lo practica Mauricio Macri que si en algo no cree es en los burócratas de la política.