La Prensa

El infinito universo de las galletitas francesas

En un pequeño rincón de Palermo, French Cookie ofrece las más originales variedades de este producto tan popular en todo el mundo. De maracuyá, mango y chocolate; de frambuesa y chocolate blanco, de lemon pie y hasta de almendras y avellanas. La Prensa habló con uno de sus dueño, quien asegura que “las posibilidades son ilimitadas.”

¿A quién no le gustan las galletitas, más aún si son caseras? Mat, Noé, Ben y Rose son cuatro franceses que crearon en un pequeño local de Palermo un original universo de infinitas y deliciosas posibilidades para este producto tan popular en todo el mundo.

“Las posibilidades son ilimitadas al momento de combinar, todo el tiempo tengo miles de ideas en mi cabeza”, cuenta Mat, chef pastelero y uno de los dueños de French Cookie, a La Prensa sobre la extensa carta que ofrecen. “Al principio la idea era poner una pastelería, pero un día nuestro amigo y socio Ben vio en Francia el concepto de vender cookies de alta gama, diferentes a las industriales. Nos convenció y empezamos haciéndolas para ferias y eventos sin tener local. Nuestra idea era tener una cocina y vender a empresas, lo que se conoce como B2B (del inglés business-to-business, negocio a negocio), pero conseguimos este local en Palermo y ahora estamos contentos de que la venta sea directamente al público”, explica sobre cómo surgió el proyecto gastronómico ubicado en Honduras 5760..

Hay desde clásicas como Chips de chocolate; Doble chocolate, Doble dulce de leche, Vainilla y pepas de chocolate; hasta lás más jugadas como Mango, maracuyá y chocolate con leche; Frambuesa y chocolate blanco; Maní, praliné de maní y caramelo con manteca salada; y Granola y manzanas caramelizadas. La lista sigue con Avellana, praliné de avellana y ganache de chocolate; Café, nueces pecan y ganache de chocolate; Lemon pie; Rellena de crema de avellana y chocolate con leche; Rellena de manteca de maní y chips; Almendra, rellena con crema de almendras; Confitado de naranja y chocolate; y Coco, dulce de leche y coquitos. Son 16 variedades a las que se les van agregando nuevas invenciones. Cada una mide 8 centímetros de diámetro, pesa 50 gramos y cuesta $60 (hay promociones: la caja de 6 cuesta $300 y la de 12 sale $600).

“Lo distinto de nuestra carta -destaca Mat- es que tenemos cookies tipo postres y otras más clásicas y livianas. Siempre, siempre agregando un sabor. Ninguna base es igual a otra, son todas distintas, no es que únicamente cambia el topping. Es por eso que lleva un tiempo de reflexión y una vez que tengo la imagen en mi cabeza ya puedo empezar a hacerla”.

- ¿Cómo es el proceso creativo?

Hay dos que son de un libro que me gusta mucho, una que tiene detrás una historia personal, se trata de la clásica con chips de chocolate, pero está hecha con una receta que tiene 50 años y es de mi abuela. También hay inspiradas en el trabajo de un chef pastelero francés muy famosos, Cedric Grolet, que es el mejor del mundo. El resto son creaciones mías, pero ahora va a salir una nueva que fue idea de Noé por un postre típico de nuestro país que se llama Poire belle Hélèn, a base de pera, chocolate y vainilla. A penas me lo dijo, hice una foto mental y ya sabía cómo iba a ser. La elección de los gustos también funciona un poco teniendo en cuenta lo que hay en las temporadas y jugar con esos sabores, por ejemplo, ahora hay más peras, manzanas y chocolate. Todo lo que sea más calórico es para esta estación. Entonces, el proceso creativo es una mezcla de todo. Miro muchas recetas online y en libros, quizás combino un poco de esta y un poco de aquella. A veces funciona muy bien y otras no tanto (se ríe).

- Hay mucho de prueba y error…

Si, algunas me llevaron mucho tiempo, como la de café o la de pistacho (con frutilla), está sobre todo porque fue difícil conseguir el producto y una vez que lo tuve, fue complicado tener que plasmarlo en una receta que guste. Ahora no la estamos haciendo, cuando lo consiga a un precio normal, la vamos a volver cocinar. La creatividad y desafío está en lograr plasmar en una cookie postres conocidos como tarte tatín o el lemon pie, porque la idea no es hacer una réplica exacta y perder de vista que se trata de una galletita.

Mientras Noé, su pareja, toma el mando de la cocina, Mat cuenta que las posibilidades son ilimitadas al momento de combinar: “Todo el tiempo tengo miles de ideas en mi cabeza. Por ejemplo, la próxima que vamos a lanzar en la feria de comida francesa Le Marché (se realizará el 25 y 26 de de este mes) es la ‘Brookie’, que es la unión del brownie y la cookie. Ese mismo fin de semana también estamos en la Food Fest (el festival gourmet que se hace cada año en La Rural). También para esa fecha vamos a crear unas conmemorativas, celestes y blancas, por el 25 de Mayo".

- ¿Cómo es la respuesta de la gente?

Muy buena, no tenemos ni una persona que nos haya dicho ‘es un horror, no las puedo comer’. Están encantados. Creo que un poco está en que no hay otro local en Buenos Aires con este concepto de cookies.

En French Cookie también hay galletitas gigantes que se realizan por pedido. “Pueden pedir el tamaño que quieran. Hay dos maneras: redondas, de hasta 30 centímetros que es para 12 o 14 personas, y rectangular, que es por metro. La última vez hicimos para un cumpleaños 3 metros de cookie y tenía todos los sabores. Me encanta hacer eso, cuando ves el resultado es como un patchwork de colores. Es increíble”.

Pero dulce no es lo único que ofrecen, también hay una parte salada con el infaltable sello francés. “Tenemos el clásico Croque Monsieur ($165 solo y $260 con una cookie y bebida), que es con un pan gratinado y se sirve caliente. Hacemos todo casero. La carne (pata de cerdo) la cociné durante 5 horas y también hacemos el pan. Además, lleva salsa bechamel y dos tipos de quesos. Este mismo sándwich lo hacemos con carne vacuna, el Croque Beef (tiene salsa bechamel, queso, carne, cebolla caramelizada, cheddar y pan negro casero, y cuesta $190 sólo o el combo $285), y vegetariano que es el Croque Fraicheur (con ricota, nueces, berenjena marinada, pepinos, queso crema al limón, pickles de remolacha, pan casero tostado, y sale $145 o $240).”

También hay ensaladas, como la de burrata ($190). "Todos los vegetales que usamos son orgánicos, es importante para nosotros porque queremos que la gente coma bien y es nuestra filosofía de vida”.

Así, en este rincón de Buenos Aires, cuya vitrina parece sacada de cuentos, se le hace todos los días un homenaje a las galletitas caseras y su infinitos sabores.