Bolsonaro afirmó que estaba preparado para un ataque como el que sufrió

"Nunca le hice mal a nadie", señala en un video que grabó en el hospital. El candidato ultraderechista a la presidencia en Brasil fue trasladado desde el hospital de Juiz de Fora en el que fue operado a un centro médico de referencia en San Pablo.

Río de Janeiro - El ultraderechista Jair Bolsonaro, líder en los sondeos para las elecciones presidenciales de octubre en Brasil y que el jueves fue acuchillado durante un acto de campaña, afirmó en un vídeo para sus seguidores que se preparaba para un ataque porque sabía de los riesgos que corría.

"Yo me preparaba para un momento como este porque uno corre riesgos. Pero, de vez en cuando, uno lo duda. ¿Será que el ser humano es tan malo así?", afirmó el candidato en un vídeo que grabó en la madrugada desde la cama del hospital en que está ingresado y en el que habla con dificultades pero consciente y lúcido.

Bolsonaro fue trasladado desde el hospital de Juiz de Fora en el que fue operado a un centro médico de referencia en San Pablo.

El polémico candidato y capitán en la reserva del Ejército brasileño fue transferido en un avión particular a San Pablo y fue ingresado en el hospital Albert Einstein, uno de los más prestigiosos de América Latina.

El cambio de hospital fue determinado por los familiares pese a que los médicos que atendían al candidato alertaron de que el paciente no estaba en condiciones para ello.

El diputado ultraderechista fue acuchillado cuando era cargado en hombros en medio de una multitud en una céntrica calle de Juiz de Fora, la segunda mayor ciudad del estado de Minas Gerais (sudeste), lo que provocó conmoción en el país y llevó a los demás candidatos a cancelar sus agendas provisionalmente.

El candidato fue ingresado en estado muy grave en el Hospital Santa Casa de Misericordia, corriendo riesgo de muerte según sus médicos, y sometido a una delicada cirugía de dos horas para tratarle un corte en una vena en el abdomen que le provocó una grave hemorragia, así como tres heridas en el intestino delgado y otra en el colon transverso.

VIDEO

Pese a ser consciente del riesgo, el equipo que coordina la seguridad del candidato admitió que el capitán de la reserva del Ejército brasileño no usaba chaleco antibalas durante el mitin en el que participó el jueves en Juiz de Fora, la segunda mayor ciudad del estado de Minas Gerais, y en el que fue atacado.

El vídeo fue grabado y transmitido por diferentes redes sociales por el senador y pastor evangélico Magno Malta, uno de sus más fieles seguidores, y en las imágenes se ve a Bolsonaro acostado, con dificultades para hablar o moverse y acompañado por sus familiares.

"Nunca le hice mal a nadie", agregó el candidato en el mensaje, en una aparente respuesta a quienes atribuyeron el ataque a los discursos en los que el político defiende la liberación de la venta de armas en Brasil y hasta "fusilar" a sus adversarios.

Bolsonaro, al que una única cuchillada en el abdomen le provocó una grave hemorragia en una vena, tres heridas en el intestino delgado y una lesión en el colon, relató que tan sólo sintió algo como un "golpe".

"Pero el dolor era insoportable y parecía que había algo más grave ocurriendo", agregó el diputado, que agradeció a los médicos que lo atendieron y que impidieron que algo peor ocurriese.

En otro vídeo, su hijo, el también diputado Eduardo Bolsonaro, aseguró que el cuchillo le penetró por 12 centímetros y que "es un milagro que esté vivo". "Si demorase otros cinco minutos en llegar al hospital, habría muerto", agregó.

Los médicos dijeron que tendrá que permanecer hospitalizado al menos una semana y que después podrá continuar normalmente con su agenda de campaña, aunque tendrá que regresar al hospital en uno o dos meses para revertir la colostomía a la que fue sometido debido a que la herida en el colon le provocó una contaminación por heces.

La Policía detuvo a un hombre identificado como Adelio Bispo de Oliveira, de 40 años, al que un grupo intentaba linchar tras acusarlo del ataque y que confesó ser autor del ataque.

Bispo de Oliveira, que llegó a estar afiliado por unos años a un partido izquierdista, publicó en los últimos meses en las redes sociales mensajes criticando la situación del país y a los políticos en general, incluyendo a Bolsonaro.

El político ultraderechista es uno de los candidatos más polémicos en la actual disputa electoral debido a que es un defensor de la última dictadura militar en Brasil (1964-1985); ha generado diversas protestas por sus insistentes declaraciones machistas, racistas y homófobas, y enfrenta procesos judiciales por discriminación e incitación a la violación.

El candidato del Partido Social Liberal (PSL) lidera los sondeos de opinión con un 22 % de los apoyos de cara a las elecciones del próximo 7 octubre, en un escenario sin el expresidente Luiz Inácio Lula da Silva, preso por corrupción y cuya candidatura ha sido vetada por la Justicia.