La Prensa

Ritual infinito hecha danza, que convoca a la reflexión

"Los restos". Idea, coreografía y dirección: Vivian Luz. Asesora de dramaturgia: Laura Ferrari. Escenografía: Angeles Sun. Luces: Carlo Argento. Dirección audiovisual: Gabriel Sale. Música original y diseño de banda de sonido: Sergio Vainikoff. Con: Marina Cachán, Lorena Iriarte, Laura Wigutrow. En El Portón de Sánchez.

En un escenario despojado, una figura celebra su ritual. Es una conversación con el cuerpo, el sonido, la música. Un juego de tensiones convocará a otros seres en otros juegos, en otras celebraciones.

Hay algo de onírico en la representación, acentuado por un fondo de imágenes que en algún momento, a la manera de un back projecting, moviliza sensaciones y recuerdos.
Sin espacio geográfico definido, en una región que pertenece más al sueño que a la realidad, las figuras convocan situaciones, acercamientos, separaciones. Exhiben sus dones, sus restos, eso que cada una carga como suyo o exhibe como de todos.

En "Los restos" la celebración puede tener el sentido que uno le dé, el dolor que cada uno sienta, el goce de lo que la experiencia le dicte. Todo eso se duplica en las sombras que se aprovechan estéticamente en las paredes laterales, como un tributo al legado expresionista.

Espectáculo individual y colectivo en el que cada uno parte de experiencias individuales convergentes en una general (las bailarinas participan artística y creativamente con la coreógrafa y directora Vivian Luz). Marina Cachán, Lorena Iriarte y Laura Wigutrow son las figuras que forman el grupo Los Celebrantes y celebran, como oficiantes de un ritual sin tiempo, un rito que convoca deseos, angustias, reflexiones, el grito, pero también el sinfín de la vida que puede seguir con la alegría (expresado en los casquetes de Miriam Manelli, con algo de los bonetes de las hadas o el colorido de Carmen Miranda).

CONTINUIDAD

"Los restos" no termina en el escenario frente al espectador, continúa en esa pantalla al fondo con restos de edificios, como esqueletos de algo que ya no está pero que significa. Como continuación de una aventura que las oficiantes intentan contar con gestos, movimientos, tensiones y voces, mientras la envolvente música de Sergio Vainikoff las acompaña.

Calificación: Bueno