Los Moyano, Carrió, la CGT, y su espalda, preocupan a Macri
Lo que vendrá. Triaca avanza con su intención de quitarles a los sindicatos que lo aplican el "aporte solidario", una suma que va del 1 al 3 por ciento del salario de convenio y que se retiene a los trabajadores de distintos sectores que no están afiliados al sindicato.
El miércoles 28 vence el plazo que la AFIP le dio a Patricio Farcuh, titular de la empresa postal OCA para que salde la deuda impositiva de 3.400 millones de pesos que en caso de que no lo hiciera, el Enacom le quitará la licencia para que funcione como correo privado.
El empresario vinculado a los Moyano, quienes tienen intención de quedarse con la compañía, no parece que tenga opciones para solucionar el tema. Esta situación llevaría a Hugo Moyano a la disyuntiva de decirse si, como dijo hace unos días ir a tomar un café con Cristina si ella lo paga o ir a tomarlo con Macri aunque tenga que pagarlo él. Ocurre que en OCA, el principal correo privado del país, hay 7.000 afiliados al gremio de camioneros, un arma que el líder sindical puede utilizar para complicar la calle en caso de cierre de OCA pero que debilitaría aun más su poder frente a sus pares y a su gremio. Tras la marcha Hugo buscó tender un puente con el Presidente pero no tuvo respuesta y ahora solo le queda romperlo todo o ceder hasta llegar a un arreglo con Macri para ayudar a reducir los costos de logística a nivel nacional, asunto en el que los costos de flete, es decir, los camiones, son pieza fundamental.
Para echar leña a este fuego apareció Elisa "Lilita" Carrió y en una entrevista en el diario El País de Montevideo arremetió contra Pablo y Hugo Moyano de una manera brutal y dijo sobre los camioneros "Hugo es el jefe de la mafia sindical. Por eso digo que es un criminal, es una familia de criminales. No toda su familia, pero al menos él y Pablo seguro. Y cuando digo criminales digo criminales, no solo de robo de dinero. Muchas muertes que no se explican, muchas muertes tapadas".
En medio de este cruce que seguramente crecerá con el transcurso de los días, el cuestionado ministro de Trabajo, Jorge Triaca avanza con su intención de quitarles a los sindicatos que lo aplican el "aporte solidario", una suma que va del 1 al 3 por ciento del salario de convenio y que se retiene a los trabajadores de distintos sectores que no están afiliados al sindicato.
Según los gremialistas esto se impuso porque los no afiliados también reciben los aumentos que ellos consiguen. La resistencia ya es feroz pero pueden complicarse las cosas porque el Ministerio podría actuar directamente sobre el tema y estima que lo recaudado por los dieciséis gremios que lo aplican supera los mil millones de pesos por mes.
LA CGT BUSCA EL RUMBO
No solo el Partido Justicialista no consigue siquiera comenzar a organizarse y cada sector hace intentos de forma aislada, sino que en la disuelta CGT pasa lo mismo. Los sindicatos que no se sumaron a la marcha de Moyano ya están buscando a un nuevo secretario general y se pusieron como fecha topa el mes de junio. En este lapso convocarán un congreso normalizador donde, según ellos, impondrían con facilidad una mayoría. Los que encabezan esta jugada con los autodenominados "independientes", con Gerardo Martínez de la UOCRA a la cabeza y secundado por UPCN y Obras Sanitarias. A estos se sumaría el grupo de los "gordos" que forman los gremios de Comercio, Sanidad y Alimentación. Estos últimos serán parte de la gira por Europa a la que los invitó el propio Triaca, que intentará influir en la elección del próximo jefe cegetista. Está claro que ambos grupos, gordos e independientes, no tendrán dificultades en imponer su candidato porque su cantidad de afiliados les confieren una mayoría de votos más que suficiente para imponerse en cualquier votación. Claramente el ciclo del triunvirato se acabó y la CGT volverá a su viejo esquema aunque con una nueva posición, ya que tienen intención de incluir en el nuevo armado a movimientos sociales, con la idea de sumar a los que no tienen trabajo y están intentando tenerlo y en lo posible convocar a una de las CTA. No hay que descartar que a esta propuesta de los independientes y los gordos se sumen el resto de los gremios de transporte más los que controla Barrionuevo, también alejados de los Moyano.
GARAVANO ANTI K
A pesar de las críticas de la aliada Carrió, el ministro de Justicia, Germán Garavano decidió disolver la Unidad Fiscal AMIA que presidía el radical Mario Cimadevilla a quien la líder del ARI defendió ante la acusación de responder al grupo de fiscales progresistas del juicio a la AMIA. Para Garavano, Cimadevilla quedó atrapado por los kircheristas Sergio Burstein, Horacio Verbitsky y Memoria Activa que obviamente harán todo lo posible para la causa no siga su rumbo. El ministro redujo la Unidad a una dependencia de la Secretaría de Derechos Humanos, también controlada por Justicia. Lilita tiene la última palabra.
DOLORES DE ESPALDA Y DE CABEZA
El Presidente está realmente preocupado por su lesión en la columna, ocasionada por el pinzamiento de un disco que se agravó después de una sesión de paddle y que lo obligó a retirarse acostado en el asiento de su camioneta cuando se fue del cumpleaños de Mirtha Legrand. Pero a Macri le esperan en estos días algunos dolores de cabeza adicionales. Su decisión de dejar que se tratara el tema de la despenalización del aborto en el Congreso, es tal vez su mejor jugada política desde que asumió, pero también una que conlleva muchos riesgos. Ahora tendrá una polémica abierta dentro de Cambiemos que ya asomó entre la opinión de Federico Pinedo en contra y la de Lino Barañao, a favor. Si bien el Presidente otorgó a sus legisladores la libertad de conciencia a la hora de votar, la mayoría conservadora del partido está en alerta. Las noticias que llegan del exterior sobre la caída de la confianza de los inversores en nuestro país, es un dato que preocupa a Macri que aun no encuentra la solución para revertirla. Muchos dicen que esa caída es proporcional a la de la imagen del propio jefe de estado.
