La Prensa

"Disfruté leyendo a Bolaño, pero su estimación me parece exagerada"

LECTURAS DE AUTOR: Oliverio Coelho se sintió atrapado en los últimos tiempos por el "aplomo" de la escritura de Noé Jitrik. Admite que le hubiera gustado ser el capitán Richard Francis Burton.

-¿Qué libro (o libros) está leyendo ahora? ¿Suele leer varios libros a la vez?

-Solía leer varios libros a la vez. Ahora perdí ese hábito, salvo con los libros de cuentos. Estoy leyendo Limbo, de Noé Jitrik y La fisura mayor, también de Jitrik. Y transito las primeras páginas de la nueva novela de Juan José Becerra, El artista más grande del mundo. 

-¿Qué autor nuevo o clásico descubrió últimamente? ¿Por qué motivos lo atrapó?

-Podría decir que Noé Jitrik, ya que lo menciono acá arriba. Me atrapó debido al aplomo de su escritura. Un aplomo que no se sincroniza con nuestra época.

-¿Podría mencionar un autor argentino de cualquier época que considere olvidado por la crítica o por la industria cultural?

-Probablemente haya muchos escritores. Pero me viene a la cabeza Enrique Wernicke, un gran escritor que, si bien no ha sido olvidado, no ha sido lo suficientemente valorado.

-¿Algún autor contemporáneo o clásico en cualquier lengua que le parezca sobreestimado, o que no haya estado a la altura de sus expectativas como lector? ¿Y por qué?

-Bueno, la generación del crack mexicana, con Jorge Volpi a la cabeza, me resultó decepcionante, sumamente inflada por la prensa y la industria editorial. Un caso aparte es el de Bolaño, un escritor que disfruté leyendo y que me parece serio, pero cuya estimación, sobre todo con Los detectives salvajes y sus novelas cortas -no así 2666-, me parece exagerada.

-¿Lee en dispositivos electrónicos? ¿Lo recomienda? ¿Lo reprueba?

-Leo en dispositivos electrónicos y no lo recomiendo ni lo repruebo. Tiene el beneficio de que nos permite acceder a libros que de otro modo serían inhallables, casi de un modo instantáneo. Tiene su contra: no tiene el aura del papel y el acto de leer parece incompleto.

-¿Visita librerías de viejo, ferias, librerías de saldos? ¿Podría mencionar alguna favorita?

-Visito las de la calle Corrientes, cada tanto. En otra época era más adepto a estos paseos y revolvía anaqueles por librerías de barrio, pero por alguna razón siento que ya no hay en esas librerías espacio para la sorpresa. Pero si tuviera que mencionar alguna que sintetizara el espíritu de una librería que no es de novedades, mencionaría La Internacional. 

-¿Es lector de literatura de géneros? ¿Hay alguno que prefiera o rechace sobre otros? ¿Alguno en el que nunca se internó?

-No soy a priori lector de la literatura de géneros, aunque tanto la literatura fantástica como el policial y la novela de aventuras poblaron mis primeras lecturas. Hay un género en el que nunca me interné y es la literatura de terror. Leí de joven Arthur Machen, pero creo que no califica como literatura de terror.

-¿Recuerda uno o más libros consagrados que se le resistiera y no haya podido terminar de leer?

-Recientemente no pude terminar Nos vemos allá arriba, de Pierre Lamaitre. Leí sus otras novelas y cuando pasé a ésta, que recibió el Goncourt, quedé empantanado.

-¿Lee poesía? ¿Podría mencionar sus poetas favoritos? ¿Han ido cambiando con los años?

-Más que ir cambiando, esta lista se va acrecentando. Joaquín Gianuzzi, Sharon Olds, Derek Walcott.

ENCANTAMIENTO

-¿Qué otro escritor/a de cualquier época le hubiera gustado ser, ya sea por su obra o por su vida?

-Me hubiera gustado ser Richard Francis Burton, por la época en que vivió y el modo en que viajó. Me habría gustado ver el mundo a través de sus ojos, algo que en realidad uno logra leyendo sus diarios.

-¿Lee biografías de escritores? Si la respuesta es positiva, ¿qué busca y qué encuentra en ellas? ¿Alguna especialmente memorable?

-Todavía no transité este delicado hábito.

-¿Regala libros, presta libros, devuelve los que le prestan?

-Regalo libros, a veces los presto consciente de que no van a volver, y si puedo no devuelvo los que me prestan.

-¿Ha vuelto a leer de adulto alguno de esos libros que a todos nos fascinaron en la infancia? Si responde que sí, ¿cuál fue y qué impresión le causó?

-No he vuelto a leer esos libros. Sí he leído libros en línea con las novelas de aventuras que leía de chico, y caí en un absoluto encantamiento. 

-¿Lee ensayos de crítica literaria? ¿Podría mencionar críticos que hayan sido formativos en su vida como lector y escritor?

-Bueno, Maurice Blanchot y Roland Barthes fueron muy formativos, sobre todo en cuanto a lo que podía significar escribir y leer. También Deleuze con los ensayos de Crítica y Clínica.

-¿Lee en idiomas extranjeros? Y si es así, ¿le parece necesario para apreciar mejor la obra en su lengua original, o entiende que las traducciones salvan esa distancia?

-Leo en inglés y ciertas obras se aprecian mejor. Las traducciones a veces acercan el texto y ofrecen una versión que, en el caso ideal, tiene un sello personal si el traductor es un esteta. Hay traducciones que a veces se vuelven más interesantes que el original, dependiendo del traductor. Pezzoni era un maestro en esto. Luego Marcelo Cohen también. Otras veces son realizadas en malas condiciones y a contrarreloj y terminan desvirtuando la obra original. 

-Por último, si es imposible ser escritor sin ser primero lector, ¿qué libro siente que lo convirtió a usted en escritor?

-No creo que exista tal libro. Fueron muchos. Pero En busca del tiempo perdido fue en un momento el modelo de lo que un escritor podía hacer con la Literatura.