La Prensa
El arzobispo de Luján apeló a un mensaje del Papa para llamar a los argentinos a "evitar odios y peleas"

Cristina participó en Luján de su último Tedeum como presidenta

Monseñor Agustín Radrizzani sostuvo que en esta "nueva etapa de nuestro camino en la historia, siempre será oportuno cultivar la auténtica convivencia entre todos los argentinos" y alentó a promover iniciativas "más amplias y generosas a favor de todos".

El arzobispo de Mercedes-Luján, monseñor Agustín Radrizzani, apeló hoy delante de la presidenta Cristina Fernández a un mensaje del papa Francisco para llamar a los argentinos a "cuidarse" entre sí y evitar odios y peleas, al tiempo que exhortó a "cultivar la auténtica convivencia".

"Caminemos juntos, cuidémonos los unos a los otros. Cuídense entre ustedes. No se hagan daño. Cuídense. Cuiden a los niños, cuiden a los ancianos. Que no haya odio, que no haya peleas. Dejen de lado la envida, no le saquen el cuero a nadie, dialoguen", subrayó citando al pontífice argentino.

Radrizzani presidió el Tedeum en la basílica de Luján, adonde acudieron la primera mandataria y su gabinete, y se mostraron juntos el gobernador Daniel Scioli y el ministro del Interior y Transporte, Florencio Randazzo, precandidatos del kirchnerismo a la Presidencia. 

En la homilía, el arzobispo sostuvo que en esta "nueva etapa de nuestro camino en la historia, siempre será oportuno cultivar la auténtica convivencia entre todos los argentinos" y alentó a promover iniciativas "más amplias y generosas a favor de todos, especialmente de los más pobres y desprotegidos, social y económicamente".

"Hay que intensificar los esfuerzos de una promoción cultural y educativa de profunda raigambre humanística para la niñez y la juventud. Y volver a encarnar en nuestra vida diaria la cultura del trabajo honesto y abnegado en favor de la recuperación espiritual y material de todo el organismo social", aseveró.

Asimismo, animó a "una opción clara y firme por la recuperación del hombre y la sociedad argentina, sin más meta que el bien común de la Nación, superando las dificultades y consiguiendo el don inapreciable de la paz social".

Radrizzani, considerado un obispo "amigo" de la Casa Rosada, no hizo pasar demasiados sobresaltos a la Presidenta, por lo que circunscribió su reflexión a explicar el sentido del Te Deum y a subrayar la raíz "cristiana y católica" de la Nación.

El arzobispo miró fijo a la primera mandataria al afirmar que los argentinos desean "transformar el presente, organizar un futuro mejor y seguir creciendo", y también al momento de agradecer el aporte de la Presidencia de la Nación para que la basílica haya podido recuperar "su esplendor original".

El prelado también arrancó una sonrisa a la Presidenta cuando dijo que era difícil traducir al alemán la frase "sacar el cuero" incluida en el mensaje que el papa Francisco envió el 19 de marzo de 2013 a los argentinos que celebraban en la Plaza de Mayo su elección pontificia, y que recordó en la homilía.

En medio de la campaña electoral, la Presidenta participó del Tedeum en Luján para evitar cruzarse con el jefe de gobierno porteño y precandidato presidencial Mauricio Macri, quien más temprano acudió al oficio religioso que presidió el cardenal Mario Poli en la catedral de Buenos Aires, escenario natural de la acción de gracias a la patria.

Fernández de Kirchner regresó el año pasado al templo porteño, después de 8 años, y a instancias de la elección pontificia de Bergoglio, cuyas homilías interpeladoras los Kirchner evitaron desde 2006 y llevaron a Bariloche, Resistencia, Tucumán, Salta, Mendoza y Santiago del Estero, para "federalizar" la fiesta patria.

Esta fue la tercera vez que la Presidenta asiste al Te Deum en la basílica de Luján, advocación a la Virgen patrona de los argentinos de la que la jefa de Estado se declara devota. Las anteriores fueron en 2013 y 2010, el último con Néstor Kirchner con vida.