La Prensa

El Papa advierte que Argentina es el "país de las tantas oportunidades perdidas"

Francisco afirmó que no sigue la evolución del proceso electoral argentino, por lo que no conoce cómo van las elecciones ni quiénes son los candidatos. "Somos un país que ha perdido tantas oportunidades a lo largo de la historia. Algo pasa, con toda la riqueza que tenemos", lamentó.

El papa Francisco advirtió hoy que, pese a su riqueza y posibilidades, Argentina es el país de las "tantas oportunidades perdidas" y reflexionó "algo pasa", al tiempo que reiteró que se sintió "usado" por políticos locales que acuden al Vaticano por una foto y aseguró que pobreza, corrupción y trata de personas son los "peores males" del mundo actual.

El pontífice afirmó que no sigue la evolución del proceso electoral argentino, por lo que no conoce cómo van las elecciones ni quiénes son los candidatos, aunque dijo que se enteró de que las PASO de la Capital Federal las ganó el PRO, porque salió en el diario italiano "La Repubblica".

En una extensa entrevista concedida al periodista Juan Berretta, del diario "La Voz del Pueblo" de Tres Arroyos publicada hoy, el Papa dio su visión de Argentina, habló de sus gustos y de sus miedos y, especial, de los temas de la realidad del mundo que le preocupan. 

"Veo a la Argentina como un país de muchas posibilidades y de tantas oportunidades perdidas, como decía el cardenal (Antonio) Quarracino. Y es verdad. Somos un país que ha perdido tantas oportunidades a lo largo de la historia. Algo pasa, con toda la riqueza que tenemos", lamentó y apeló a un cuento para describir críticamente la idiosincrasia de los argentinos.

"Como el cuento de los embajadores de los países que se fueron a quejar a Dios porque a los argentinos le habían dado tantas riquezas y a ellos solamente una, o la agricultura o la minería. Dios los escuchó y les contestó: 'No, perdón, para balancear les di los argentinos'", recordó con humor.

Al ser consultado si seguía la evolución de la política en su país natal, Francisco respondió: "No, para nada, corté acá la recepción de políticos porque me di cuenta de que algunos usaban eso y mi foto, aunque también es cierto que algún otro ni dijo que había estado conmigo y ni se sacó la foto. Pero para evitar eso, los políticos en audiencia privada, no. Si vienen van a las audiencias generales, los saludo".

El pontífice dijo que no sabe "cómo van las elecciones ni quiénes son los candidatos. Me imagino quiénes deben ser los principales, pero no sé tampoco cómo van las tensiones" y reconoció que sabía que en las PASO de Buenos Aires ganó el PRO porque "lo vi en el diario, salió hasta en La Repubblica".

Tras sostener que la pobreza, la corrupción y la trata de personas son "los peores males" que aquejan hoy al mundo, el pontífice reconoció que llora y se conmueve ante "los dramas humanos".

Francisco dijo que no llora en público, pero admitió que dos veces se le cayeron las lágrimas en estos más de dos años de pontificado: "Recuerdo una, la otra no. La que me acuerdo tuvo que ver con la persecución de los cristianos en Irak. Estaba hablando de eso y me conmoví profundamente", precisó.

La entrevista se realizó un miércoles tras la audiencia general, por lo que el Papa repitió la anécdota sobre un chirlo que recibió de su madre cuando estaba en cuarto grado que minutos antes le había contado a la gente reunida en la Plaza de San Pedro.

En este sentido, admitió que disfruta las audiencias "en un sentido humano y espiritual" porque "la gente me hace bien, me tira buena onda, como se dice. Es como que mi vida se va involucrando en la gente. Yo, psicológicamente, no puedo vivir sin gente, no sirvo para monje, por eso me quedé a vivir acá en esta casa", en la residencia de Santa Marta, una casa de huéspedes con 210 habitaciones donde viven 40 personas "que trabajamos en la Santa Sede".

Francisco agregó que se hizo cura "para estar con la gente" y dio "gracias a Dios que eso no se me haya ido".

En los 45 minutos que duró el diálogo mano a mano con Berretta, Francisco también habló de fútbol, de los medios y de la importancia de las utopías para ir hacia adelante, explicó por qué pide siempre que recen por él y manifestó que quiere que lo recuerden como "un buen tipo que trató de hacer el bien".