La Prensa
El economista Aldo Abram sospecha que el blanqueo de capitales no será eficaz

"Técnicamente el valor del dólar debería ubicarse en ocho pesos"

Hay un grave error de diagnóstico en el Gobierno: creer que existe una minoría de argentinos adictos a comprar dólares. La Casa Rosada debería preguntarse por qué hoy todo el que puede quiere escapar de los activos domésticos, dispara el director de la Fundación Libertad y Progreso.

El economista Aldo Abram es pesimista. Creo que el blanqueo que acaba de anunciar el Gobierno no promoverá el regreso de los capitales sin declarar, como tampoco podrán equilibrar el precio del dólar en el país.

En una entrevista con este diario, el director de la Fundación Libertad y Progreso apuntó que hay un factor de desconfianza que es determinante a la hora de evaluar si volverán o no los capitales no declarados, al tiempo que puntualizó que "técnicamente el valor del dólar debería ubicarse en torno a los ocho pesos".

-¿Cómo evalúa el proyecto del Gobierno?

-Claramente tiene como objetivo tratar de juntar reservas monetarias antes de las elecciones. En el caso particular del Cedin veo muy difícil que alguien que esté por hacer una operación inmobiliaria y que necesite imperiosamente blanquear fondos pueda suscribir este tipo de bono. Además, esto no es algo que quede abierto para siempre, llegado ese tiempo los que necesitan operarán y no se van a quedar, sino que van a ir a buscar los dólares. Entonces, el aumento de reservas allí es prácticamente nulo o ínfimo. Claramente no creo que haya gente que vaya a dejar dólares en los bancos a través de los certificados. Me suena poco creíble un mercado secundario de estos papeles.

-¿Qué opinión le merece el otro bono, el Baade?

-Por el lado del otro bono, en principio va a tener un costo el blanqueo, porque una vez que se compre ese papel va a cotizar no más del 80%. Se puede decir que es una forma de blanquear, que no hay costo, pero aquí están cobrando el 25% de lo que se está blanqueando, entonces ese es un costo implícito.

-¿Cree que regresaran capitales bajo este esquema?

-Mire, cuando todo el mundo está desesperado por sacar dinero y fugarse, ¿por qué alguien va a querer blanquear esa plata? Bueno, allí es una gran incógnita, y el temor es que esto pueda servir para el lavado. Yo no creo que haya mucha gente desesperada por traer su plata al país. Está claro que aquí la gente no quiere tener su dinero. Es una evaluación errónea que hace el Gobierno. ¿Sabe que nos está diciendo el blue?

-La verdad que no.

-Que hay gente que paga cualquier cosa con tal de sacar la plata. Eso demuestra la desconfianza que hay en la Argentina.

-Y qué puede pasar con el dólar entonces?

-Lo primero que hay que entender es que no es cierto que el Gobierno implementó el cepo para no devaluar. Lo que se devalúa es el peso.

-¿No se hizo para frenar la fuga de divisas?

-El Gobierno implementó el cepo de la misma forma que implementó la intervención del Indec: para no reflejar la verdadera depreciación del peso que está generando el impuesto inflacionario, que lo tiene que cobrar para que el Banco Central pueda financiar al Tesoro. De la misma forma, lo está ocultando con el dólar oficial es la verdadera depreciación del peso. Lamentablemente hoy un peso vale menos de un octavo de dólar, es una realidad.

-¿Cuánto seria técnicamente el valor del peso con respecto un dólar?

-Ocho pesos, un poco más a lo sumo.

-Supero los diez pesos la semana pasada.

-Después esta todo el riesgo que ha generado la percepción del cepo.

-¿Y si no lo hubieran implementado?

-El mercado hubiera sido libre y único, y el peso se hubiera depreciado todo lo que se tendría que haber depreciado hasta ahora. Tendríamos un dólar a algo más de ocho pesos. Medidas como el cepo o la reforma judicial diluyen la seguridad jurídica en la Argentina y obviamente la demanda de pesos cae. En realidad, no es que el blue, o el paralelo sube porque todos somos adictos al dólar como piensa el Gobierno. Es el reflejo de la caída del valor del peso. Es decir, la tendencia hacia arriba del blue está dada, en última instancia, por los excesos del Banco Central para financiar al Gobierno, lo que se transforma en una pérdida del valor del peso.

LOS SALTOS

-¿Por qué pegó esos saltos la semana pasada?

-Repito, la tendencia es al alza porque el Banco Central tiene que emitir más pesos que lo que la gente quiere, para financiar al Gobierno mediante el impuesto inflacionario. Pero cuando pega un salto, como fue los últimos días, no es porque el Banco Central tuvo que salir a emitir pesos. Tiene que haber otra explicación. La otra pata de cualquier mercado es la demanda, que somos todos nosotros. Cuando usted ve un salto fuerte, en poco tiempo, del dólar blue, es una abrupta caída de la demanda de pesos. La gente huye de todo activo domestico y se refugia en los externos.

-¿A cuánto estima que puede llegar el dólar?

-No es que el dólar no tiene techo, sino que el peso no tiene piso.

-¿Ninguno?

-No se trata solamente que el Banco Central este depreciando la moneda que tenés en el bolsillo para cobrarte el impuesto inflacionario para darle al Gobierno, sino que es que la gente se harta de que la estafen. O porque empiezan a haber medidas que claramente llevan a una crisis, entonces se huye de los activos domésticos. Cuando eso pasa, lamentablemente, puede llegar un momento extremo -no es que pase mañana esto- donde la mayoría o todos decidamos que es altamente riesgoso permanecer en el peso. ¿Cuánto vale algo que se deja de demandar? Nada.

¿MERCADUCHO?

-¿Cómo incide esto en la actividad económica?

-Es lamentable la posición de funcionarios como Amado Boudou que dicen que el blue es un mercaducho y que no hay que darle bola. Es como un médico que le mide la temperatura a un paciente que tiene 40 grados de fiebre y le dice que tiene un cosita de miércoles ahí. Un medico debe decirle a su paciente que sabe que está enfermo y lo que puede curar.

-¿La economía está enferma?

-Lo mismo ocurre con el dólar paralelo: está reflejando que los argentinos tenemos miedo del peso y de los activos domésticos. Claramente, nadie que tenga miedo y temor va a consumir e invertir, con lo cual peor le va a ir al nivel de actividad y a todos nosotros.

-¿Se percibe algo de esto que usted menciona o todavía no ha tenido incidencia en la economía real, por así decirlo?

-Sí, ya se percibe, clarísimo y va para peor. Para colmo, hay un error de diagnostico del Gobierno. Si no se corrige, lo mas probable es que cada vez que hagan algo, terminen profundizando la crisis.

-¿Cuál es entonces el error de diagnóstico?

-Creer que hay un grupo de argentinos que somos adictos al dólar. Quieren meternos a nosotros en una clínica de adicción y sacarnos la dólarmanía por las buenas o por las malas. ¡Quieren obligarnos a tener pesos! Pero si vos entendés -como yo entiendo- el problema, el diagnostico es que por la falta de confianza en el peso y los activos domésticos, cuanto más me quieras vos obligar a tener pesos, menos pesos voy a tener, más riesgoso es. El Gobierno, en cambio, me debería convencer de lo valioso que es el peso.