Crítica: ‘El círculo’ y su admirable registro del Uruguay durante la dictadura

La memoria de un ex tupamaro

‘El círculo’. Coproducida entre la Argentina, Uruguay, Alemania y Chile, 2008. Documental. Dirección y guión: José Pedro Charlo Filipovich y Aldo Garay. Fotografía: Diego Varela. Música: Daniel Yafalián. Con la participación de Henry Engler. Presenta: Mirada Distribution. Duración: 92 minutos. Calificación: Para todo público.

El médico Henry Engler, nació en Paysandú, en 1946. Es descendiente de alemanes y sus abuelos rusos fundaron, en 1913, la colonia San Javier, de Uruguay.

En la actualidad Engler vive en Upsala, Suecia, con su mujer, donde integra el equipo del Centro de Tomografía de Emisión de Positrones (PET), de la universidad de esa ciudad. El y su grupo se convirtieron en una noticia que recorrió el mundo, a partir de poder tomar las primeras fotos, en las que se muestra en un cerebro humano viviente, la enfermedad de Alzheimer, lo que provocó un profundo cambio en el campo de la ciencia.

LOS INICIOS

El doctor Henry Engler tiene un pasado que dejó en su tierra natal Uruguay, pero que jamás olvidará. Durante la dictadura, en la década de 1970, fue dirigente tupamaro y por su apoyo médico a grupos en extrema pobreza, se lo puso preso y fue torturado, en una cárcel de Montevideo y luego en un destacamento militar, hasta que emigró a Suecia, como lo comenta el protagonista.

EL CIENTIFICO

‘El círculo’ de los cineastas uruguayos José Pedro Charlo Filipovich y Aldo Garay, invita al científico a viajar a Uruguay y a recorrer aquel pasado, en el que coinciden los años de sufrimiento y los recuerdos felices de la infancia. 

Henry Engler es un hombre muy comunicativo y de una gran capacidad de síntesis para explicar lo que es su trabajo con el Alzheimer, a un grupo de trabajadores uruguayos que se desempeñan en el campo. Frente a la cámara explica que desde muy joven cuando comenzó a estudiar en la universidad, tenía claro que si no se cambiaba la situación social no se podía ejercer la medicina.

El documental de Filipovich y Garay escapa al registro de un hombre que sufrió los años más difíciles de su vida, para contar la historia de un protagonista que supo reinventarse a sí mismo.

Uno de los hechos que llama la atención, es cómo el médico va contando que para escapar de la locura debido al encierro, comenzó a dibujar y hacer ejercicios para dominar aquellos pensamientos que lo ligaban a la posibilidad inmediata de perder la vida.

Pasado y presente de un Uruguay en el que también aparece el presidente José Mujica, preso como Engler por aquellos años en su país, se fusionan en este documental de admirable vigencia.

Calificación: Muy buena