La Prensa
EL ARTE DE FERRUCCIO POLACCO Y AURELIO MACCHI. LAS MUESTRAS DE NORA INIESTA, RICARDO ROUX Y FISCHBEIN

Vaivén de la vida y el tiempo

Ferruccio Polacco, nacido en 1917 en Ferrara, Italia, fue un escultor de múltiple talento, que se radicó en el país tras graduarse en Ciencias Políticas en la Universidad de Padua. Ferruccio Polacco murió el 2 del mes pasado en Buenos Aires y la noticia entristeció a todos los que lo conocieron y admiraron. 

Desde 1957 había realizado innumerables exposiciones en diferentes museos porteños y en galerías del nivel de Van Riel, Art Gallery, Rubbers y Atica. 
 
Más allá de su trascendencia internacional -se había presentado en Europa y en ambas Américas-, sus obras, que forman parte de las colecciones de museos argentinos y del exterior, comunicaban un sentido de extraordinario refinamiento a través de una geometría de contenido lirismo.
 
En agosto de 2010 expuso en la galería Hoy en el Arte distintas piezas de sus últimos cinco años de producción, en las que había reiterado las formas enhiestas, las columnas virtuales, los triángulos que inciden en el espacio y que parecían aludir al vuelo. 
 
También se vieron sus característicos volúmenes seriados de formas cilíndricas desplazadas horizontalmente produciendo la interacción de luces y sombras. Madera, cobre, acero, aluminio, fueron los materiales que primaron en aquella muestra, en casos cubiertos con esmaltes de tonos pastel.
 
Conservan obras suyas museos nacionales y extranjeros y colecciones de todo el mundo.
 
EL INMENSO MACCHI
 
El Museo Eduardo Sívori presenta la exposición "Amor y dolor, esculturas de Aurelio Macchi", curada por Silvia Marrube. Al título de la muestra habría que agregar el calificativo de "pasión", que fue la que este gran artista -que vivió entre 1916 y 2010- tuvo con una labor silenciosa, parecida a la de los escultores que dieron forma a las catedrales románicas. Con esa pasión cotidiana trabajó Macchi en su taller al que llegaba la luz de un jardín trasero en el que se acumulaban los troncos a la espera de convertirse en esas figuras que maravillan por su belleza recia.
 
Aurelio Macchi se formó en la Argentina con Oliva Navarro, profundizó en la escultura con Emilio Sarniguet, cursando además estudios en la Escuela Nacional de Bellas Artes, de la que egresó en 1937 con el título de profesor de Dibujo y Escultura. Más tarde completó su formación con Ossip Zadkine -nada menos- en París, gracias a una beca del Gobierno de Francia. 
 
Fue amigo y compañero de ruta de escultores como Lucio Fontana, Marino Di Teana, Libero Badii, Oteiza y Pujía, entre otros maestros argentinos.
 
Ejerció durante muchos años la docencia en las escuelas Manuel Belgrano y Prilidiano Pueyrredón, en su taller y en la Universidad Nacional de La Plata. 
 
Obtuvo todos los galardones que el país otorga a la excelencia plástica, desde el Premio Manuel Belgrano hasta el Premio Palanza, pasando por distintos lauros municipales. 
 
Fue declarado ciudadano ilustre por el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires y por la Ciudad de La Plata en 2002. 
 
En avenida Infanta Isabel 555, frente al Rosedal de Palermo, hasta el 2 de diciembre, de martes a viernes de 12 a 20 y sábados y domingos de 10 a 20.
 
IDEAS ARGENTINAS 
 
Nora Iniesta, en "Ideas argentinas", sigue el cauce que adoptó en este último tiempo, eligiendo materiales simples y elementos de uso práctico, para rastrear la identidad de una patria relacionada a una imaginería popular reminiscente. 
 
Iniesta utiliza materiales sencillos que son empleados y revalorizados en sus obras, mientras que su temática radica en la representación plástica de una iconografía relacionada con una visión de una patria de rango escolar. Adopta técnicas mixtas, el collage, los textiles, los objetos ensamblados, poniendo en valor lo más simple, lo más habitual, que estéticamente logra sublimar.
 
De ideas innovadoras, la diversidad creativa de Iniesta le permite involucrarse tanto en el diseño como en la producción de objetos y en la realización de fotografías. Con su particular sesgo conceptual, replantea -probablemente con añoranza- una historia que estuvo hecha de escarapelas y banderas, haciendo que esos símbolos recobren su antiguo poder emotivo y su carga energizante. 
 
En la Fundación Mundo Nuevo, Callao 1870, hasta el 15 de noviembre, de lunes a viernes de 12 a 20.
 
EL COLOR DE ROUX
 
Ricardo Roux está presentando una selección de obras de sus series "Banderas", "Poemas", "Puertas" y "Agua", que produjo entre 2006 y 2012.
 
Roux es un pintor vinculado al expresionismo abstracto que vuelca sus formas sobre el soporte con una gestualidad potente a través de decididas pinceladas. Activa y tensiona el campo pictórico con una materialidad que parece desbordada pero que, sin embargo, se asienta sobre una estructura que lo organiza y contiene. Tiene un dominio total del color y de la materia, que con la fuerza del gesto integra a telas de infalible efecto.
 
A diferencia de quienes optan por la rapidez de la casualidad, Roux prefiere la práctica continuada en bocetos de exploración, de los que surgen series que trabaja hasta llegar a la esencia del tema, que no ignora el acento surreal.
 
Ricardo Roux (Buenos Aires, 1945), experimentó durante años, incluso con el cinetismo y el conceptualismo de carácter político hasta llegar a una pintura de un marcado expresionismo abstracto que es lo que, hasta hoy, el lenguaje que lo identifica.
 
En el Museo Eduardo Sívori, avenida Infanta Isabel 555, frente al Rosedal de Palermo, hasta el 2 de diciembre, de martes a viernes de 12 a 20 y sábados y domingos de 10 a 20.
 
VIDA COTIDIANA
 
El artista Silvio Fischbein (Buenos Aires, 1949) presenta "De la vida cotidiana", una propuesta -curada por Ricardo Blanco- basada en objetos de producción masiva, cuyo orden y cromatismo responden a las inquietudes conceptuales que busca plantear. 
 
Las obras de esta muestra dejan entrever recreaciones de situaciones humanas en una sociedad que absorbe al hombre hasta convertirlo en meras texturas (como las textiles, puestas a la vista). En esos entramados el ser humano se integra y pierde la identificación, convirtiéndose en objeto. Dentro de la imagen de un mundo caótico que despersonaliza, Fischbein busca destacar la individualidad persistente a pesar de todo. 
 
Asimismo, estas obras argumentan acerca del "use y tire" -con su multidirección- que rige en la sociedad contemporánea.
 
En el Museo Eduardo Sívori, avenida Infanta Isabel 555, frente al Rosedal de Palermo, hasta el 2 de diciembre, de martes a viernes de 12 a 20 y sábados y domingos de 10 a 20.