Crítica: "Memoria para reincidentes", un documental interesante sobre la década del 70

Luchas obreras y sindicatos


Ficha técnica:
"Memoria para reincidentes". Argentina, 2012. Documental. Dirección, guión y Fotografía: Violeta Bruck, Gabi Jaime y Javier Gabino. Participan: Francisco Páez, Gregorio Flores y Susana Fiorito, entre otros. Animaciones: Matías Otamendi. Presenta: Contraimagen. Duración: 106 minutos. Calificación: Para todo público.

Una parte importante de la historia argentina, la que hace referencia a las luchas obreras en la década de 1970, es retratada por el trío de directores Violeta Bruck, Gabi Jaime y Javier Gabino, a través de una mirada dramática, épica, que a la vez invita a observar paralelos entre el pasado y el presente.

Bruck, Jaime y Gabino no solo incluyen en su documental testimonios de distintos líderes obreros, se preocuparon por darle a su película matices audiovisuales que escapan a muchos filmes de características similares.

CON ANIMACION

Entre ellos se destaca la inclusión de interesantes dibujos animados (creados por Matías Otamendi) para hacer más didáctico, lo que detallan algunos líderes sindicales, al referirse a la explotación de los trabajadores, en muchas de las fábricas del interior del país.

En "Memoria para reincidentes" hay momentos intensos, vibrantes y en los directores hubo una clara preocupación por abrir una amplia paleta de imágenes, en las que coinciden desde la llegada de Juan Domingo Perón a Ezeiza (en junio de 1973), hasta el clásico discurso del ex presidente, cuando acompañado de López Rega y su mujer, Isabel Martínez, echó a la agrupación Montoneros de la Plaza de Mayo (1º de mayo de 1974), en defensa de las corrientes de sindicatos más tradicionales.

El filme hace hincapié a través de los testimonios, de las diferentes corrientes de defensa del trabajador, desde clasistas, a agrupaciones ligadas a la izquierda.

FRISO HISTORICO

El amplio friso histórico que abarca la película parte de 1969, con imágenes del Cordobazo, hasta 1976 y se detiene en cuatro historias, separadas geográficamente por su clima político y social.

Importantes testimonios aportaron Francisco Páez y Gregorio Flores (los que fallecieron poco después del rodaje), que representaban a los obreros de Fiat Concord, en 1971. A ellos se suman otros relatos que dan cuenta de lo que sucedía en las fábricas de la zona norte del gran Buenos Aires (Astarsa, Del Carlo, Lozadur, Matarazzo), bajo el gobierno de Perón y la experiencia de Villa Constitución, en Santa Fé, huelga que fue declarada como un complot contra su gobierno, por Isabel Perón, en 1974.

Calificación: Muy buena