La experiencia de Brasil

Dentro de Latinoamérica -además de Argentina- sólo Cuba, México y Brasil producen medicamentos en el sector público. Este último país es -según apuntó el coordinador de la cátedra de Salud y Derechos Humanos de la UBA, Claudio Capuano- un modelo ejemplar, dado que en los últimos 10 años ha alcanzado un importante desarrollo de la industria pública de medicamentos.

La producción pública de medicamentos en Brasil ocupa un lugar central en la política de Estado. Tal es así que recientemente anunció el lanzamiento de un plan para entregar fármacos gratis a millones de personas.
En una primera instancia, el país vecino se dedicará a producir tratamientos para el VIH/Sida, el mal de Parkinson, la artritis reumatoidea y la enfermedad de Crohn.

Esta decisión le permitirá a Brasil ahorrar unos 435 millones de dólares en los próximos cinco años.

ARTICULACION CLAVE

A diferencia de lo que sucedió hasta ahora en la Argentina, donde el sector privado de la industria farmacéutica expresó su oposición al proyecto de ley para la producción pública de medicamentos, en Brasil los fármacos serán fabricados a partir de una asociación entre empresas públicas y privadas articuladas por el Gobierno, de acuerdo a un convenio firmado en la sede brasileña de la Organización Panamericana de la Salud (OPS).

Según anunció la cartera sanitaria de ese país, al cabo de cinco años Brasil "será autosuficiente en la producción de ese tipo de remedios".

El ministro de Salud brasileño, Alexandre Padilha, aseguró que la fabricación nacional de los cuatro medicamentos ayudará a reducir el déficit anual en la balanza comercial del sector farmacéutico, que alcanza los 10.000 millones de dólares.

Por otra parte, la medida permitirá incrementar de manera considerable la cantidad de personas que tendrán acceso a los medicamentos, lo cual se traducirá en una mayor esperanza de vida.