La Prensa
EL BALLET ESTABLE DEL TEATRO ARGENTINO, DE LA PLATA, PRESENTO SU TEMPORADA

Conquistar nuevo público

La gran figura será Ludmila Pagliero. La argentina que es primera bailarina de La Opera de París, hará "La bella durmiente del bosque". De Marcia Haydée se presentará "Coppelius, el mago". También se repondrá "Espartaco" y "El pájaro de fuego".

Con una reunión organizada por las autoridades del Teatro Argentino de la Plata, se dio el anuncio de la actual temporada del Ballet Estable de la casa platense.

Las funciones de "Espartaco", de Khachaturian/Galstian, darán comienzo a la actividad de la compañía, el 16, 17, 19 y 20 del actual. Habrá un programa mixto en octubre (16, 20, 21, y 22), integrado por "El pájaro de fuego", con coreografía de Jorge Amarante, sobre la partitura de Stravinski, y la reposición de "Estancia", con coreografía de Carlos Trunsky, estrenada en 2010.

La apuesta a la renovación estará dada por el estreno argentino de "Coppelius, el mago", la versión aggiornada de "Coppelia" que Marcia Haydée (otrora estrella del Ballet de Sttutgart, y ahora directora artística del Ballet de Santiago de Chile), dara a conocer en diciembre (18, 20, 21 y 22). Lo bailarán como invitados Silvina Perillo, primera figura del teatro Colón, y Luis Ortigoza, primer bailarín del Ballet de Santiago de Chile.

DE LA OPERA DE PARIS

Pero sin duda la gran novedad será el debut en la Argentina de Ludmila Pagliero, del Ballet de la Opera de París, en un ballet completo.

Pagliero, de veintiocho años, formada en el Instituto Superior de Arte del teatro Colón y alumna de Olga Ferri, es la primera argentina que logró asumir el puesto de primera bailarina en la exigente e histórica compañía francesa, que mantiene un cupo muy bajo de extranjeros en su elenco.

En junio (16, 17, 18 y 19) ella será la protagonista de un ultraclásico: "La bella durmiente del bosque", en la magnífica versión de Mario Galizzi, en la actualidad director del Ballet del teatro Argentino. Para la preparación del papel de Aurora, Ludmila Pagliero tiene en estos días una guía de lujo: nada menos que la ex etoile francesa Ghislaine Thesmar. Junto a Pagliero, actuará Yann Chailloux, solista de la Opera de Paris.

"Queremos recuperar y ampliar el público de ballet", manifiesta Leandro Iglesias, administrador general del teatro Argentino, "y una manera de hacerlo es interesar a los jóvenes, tanto a los platenses como a los del resto de la provincia y de la ciudad de Buenos Aires. Un modo de captar su atención, por ejemplo, es mediante puestas en escena que arrojen otra mirada sobre los clásicos".

NECESARIA RENOVACION

"Ese cambio, esa renovación, fue fundamental en el campo de la ópera", acota Marcelo Lombardero, desde su papel de director artístico. "Más allá de la opinión del público tradicionalista, el presentar a la ópera o al ballet como un espectáculo actual sirve para atraer a quienes quizás jamás pisaron un teatro y a esas personas queremos llegar para convencerlos de que vale la pena hacerlo".

Específicamente desde el área del Ballet Estable, Iglesias y Lombardero cuentan con la experiencia de Mario Galizzi, quien ya había dirigido la compañía en 2003.

"Los bailarines son todos jóvenes y bien formados técnicamente, por lo que se lucen tanto en ballets de gran espectacularidad como "Espartaco", como en los clásicos como "La bella durmiente del bosque" o "El lago de los cisnes", obra con la cual saldremos de gira a Rosario con dos funciones en el teatro El Circulo en agosto.

También es mi desvelo ampliar el repertorio, con clásicos del siglo XX, por ejemplo. No puede ser que la compañía no tenga ninguna obra de Balanchine. Esto, por supuesto, sin descuidar la incorporación de otras obras, de otros estilos más contemporáneos, que también el elenco puede perfectamente asumir".

La clave será, entonces, convocar a grandes figuras -tanto para montar obras como para bailarlas-, y renovar el repertorio, sin olvidar que el Ballet del Argentino de La Plata es una de las pocas compañías argentinas con profunda raigambre clásica, lo cual es un importante punto a favor.