Revelan que pese al crecimiento la situación habitacional sigue en déficit

Un informe de la UCA advirtió que sólo el décimo decil de ingresos de la población logra acceder al crédito hipotecario. Además señala que el modelo político 2004-2009 "no ha logrado reducir significativamente la brecha entre quienes más y menos tienen".

Una encuesta reveló que, tras seis años de crecimiento económico, aún persisten elevados déficit habitacionales estructurales en algunos segmentos de la sociedad argentina, mientras que la brecha entre los hogares más y menos favorecidos no se ha reducido significativamente.

Según surge de los datos de la Encuesta de la Deuda Social Argentina (EDSA), que dio a conocer hoy la Universidad Católica Argentina (UCA), si bien la construcción de barrios y viviendas urbanas "aumentó durante la última década, no ha sido suficiente para contener la demanda".

El Informe de la UCA detalló que los núcleos de marginalidad social no sólo se concentran en las viviendas ubicadas en villas y asentamientos precarios, "sino que en las propias áreas residenciales con trazado urbano conviven hogares en situación de extrema vulnerabilidad, con viviendas deterioradas con fuertes déficit en materia de acceso a servicios públicos adecuados".

El relevamiento de la UCA señaló que la "carencia" de una política habitacional "está afectada por la falta de articulación en lo que hace a estrategias de desarrollo urbano entre jurisdicciones, lo que se traduce en escasos programas de construcción de viviendas sociales de muy diferente calidad y cobertura entre las distintas provincias y municipios".

Para el Informe, a todo esto se suma, "la creciente dualidad estructural que generan y reproducen un mercado privado orientado a sectores de altos ingresos, cada vez más especializado en sus ofertas de vivienda familiar".

En la Argentina, sólo el décimo decil de ingresos logra acceder al crédito hipotecario. "A mayor exclusión, menores probabilidades de acceder a este derecho", explicó la UCA.

En cuanto a los beneficios del alto crecimiento del último lustro, de los indicadores de acceso a servicios y recursos de infraestructura urbana que relevó el Observatorio de la Deuda Social Argentina, el estudio concluyó que, tras la crisis económica y social de 2001-2002 y a pesar del repunte económico del período 2004-2009, "el modelo no ha logrado reducir significativamente las brechas de estos indicadores entre quienes más y menos tienen".

Las conclusiones de la encuesta señalan también que diferentes indicadores de provisión de servicios domiciliarios y de infraestructura urbana han dado en casi todos los casos positivos en la mayor parte de las grandes ciudades del país, en relación a la evaluación del año 2004, como resultado de la inversión estatal del período.

Igualmente, el estudio indicó que, a pesar de los avances, en 2009 todavía 12,6% de la población urbana aún no tenía acceso a agua corriente, 35,5% no estaba conectada a la red cloacal y 25% no tenía gas por red.

Asimismo, la precariedad en la infraestructura, producto de la escasa o nula inversión pública o privada, llevaba a que 43,5% de las personas careciera de desagües pluviales en su manzana y que 25,7% tuviera calles sin pavimentar.

Pese a todo, según la UCA, "la heterogeneidad estructural en el espacio residencial se ha mantenido en el tiempo y prueba de ello es que las principales mejoras beneficiaron a sectores socio económicos de clase media y media alta".

Al respecto, el director del Observatorio de la Deuda Social, Agustín Salvia afirmó que "hasta que no se aborde la problemática habitacional de manera integral con una política de desarrollo que contemple a todos los sectores y que reduzca los desequilibrios regionales y sociales, podrán reducirse algunos indicadores de déficit al nivel del conjunto de la población urbana, pero las brechas y la desigualdad estructural no se alterarán significativamente".