"Los niños de las comunidades más pobres están más expuestos al riesgo de lesiones. Tienen mayores probabilidades de vivir en condiciones peligrosas: hogares con fuegos abiertos, ventanas sin protección, techos y escaleras pocos seguros, o proximidad de zonas de tránsito denso y rápido", advierte la Organización Mundial de la Salud (OMS).
En ese sentido, la pediatra Ingrid Waisman destacó: "La situación socioeconómica y la infraestructura de la casa guarda estrecha relación con la posibilidad de que los niños sufran lesiones. No es lo mismo una casa donde las medidas de seguridad existen, hay protectores, disyuntores, no hay aparatos que hagan contacto en forma incorrecta, y otra cosa es una vivienda en la que "se cuelgan" de la electricidad y no hay ninguna medida de seguridad".
Teniendo en cuenta el aumento de los casos de incendio e intoxicación por monóxido de carbono que ocurre en esta época del año, debido al uso de métodos poco seguros de calefaccionamiento, Waisman instó a tener en cuenta que se deben ventilar los ambientes e intentar evitar esos sistemas de calefacción.