"Falta perforar el piso de la pobreza estructural"

Agustín Salvia, responsable del barómetro de la deuda social de la UCA opina sobre las ontradicciones de la Argentina: la economía crece al mismo tiempo que los habitantes de las villas de emergencia.

Elaborado sobre la base de datos provenientes de 2.120 hogares de Buenos Aires, conurbano bonaerense y ciudadades con más de 200 mil habitantes, el Barómetro de la deuda social que realiza la Universidad Católica Argentina denuncia que millones de argentinos viven en la miseria, a pesar de la espectacular mejora de la economía en el período 2004-2009. Agustín Salvia, sociólogo y líder del programa, brinda un panorama que dispara reflexiones.

-¿De qué se trata el informe?

-La evaluación tiene que ver con monitorear el grado de desarrollo humano y social de la población a través de más de un centenar de ítems, con los cuales se construyen indicadores de déficit social, tomando como parámetros la normativa existente. Es decir el marco normativo que regula los derechos humanos y sociales, tanto a nivel del país como en el campo internacional. Tomamos distintos aspectos: educativo, subsistencia, laborales, sociales o políticos.

-¿Qué denuncia el estudio?

-Podemos tener mejores democracias o estándares educativos, pero ¿cuántos al menos acceden a una vivienda digna, un trabajo decente, a una educación de calidad? ¿Cuántos chicos quedan fuera de la escuela, o cuántos no acceden a los servicios educativos básicos? ¿Cuántos tienen vivienda, pero esa vivienda es un rancho en el cual no hay agua corriente? O el empleo es una changa. Todo esto marca en cuánto no se está cumpliendo el mínimo normativo. Entonces ponemos en agenda que existen esos déficits y convocamos a que se cumplan porque hay un derecho que no se está garantizando.

-Si el marco de garantía legal existe, ¿fallan las instituciones que deberían aplicarlo?

-Falla el sistema. También las políticas económicas y sociales, no necesariamente un Gobierno, por mucho que sea el Gobierno el encargado de fijar una serie de políticas. Nuestro interés no es si el Gobierno es más o menos responsable de algo, sino qué tanto el Estado garantiza los derechos humanos y sociales de sus habitantes.

-¿Cuánto tiempo se necesitaría para revertir este déficit social?

-Hoy tenemos un nivel de déficit que en el informe figura mediante un índice que tiene un valor de entre 1 y 10. En este momento la media del índice está en 7, y 10 significaría el cumplimiento normativo absoluto. Sin embargo el 25% de los estratos socio-educativos de los hogares más pobres llegan al 4, mientras que el 25% superior casi está en el 10. Ahí hay una brecha importante. ¿cuánto se tardaría en alcanzar los mínimos normativos? Depende no sólo del crecimiento. El crecimiento económico ha logrado hacer avanzar dos puntos la media, sin embargo la brecha se ha mantenido. Estábamos en cinco en el 2004, hemos avanzado dos puntos, hasta el 7. Pero la distancia entre los más bajos y los más altos sigue. Esto implica que se trata también de la política de inversión en desarrollo humano y social sobre los sectores más vulnerables.

RICOS Y POBRES

-¿Por qué, según el informe, las clases más altas obtienen más movilidad y mejoras que las capas inferiores?

-Los pobres son mucho más vulnerables ante las crisis económicas. Quienes más recuperaron en el proceso de crecimiento económico de los últimos seis años fueron las clases media y media-pobre. Pero el 15% más bajo de la sociedad logró mejoras en los ingresos, pero no en las condiciones de vida. No en el capital humano y social. Por ejemplo: mantenemos un 12% de viviendas en situación irregular. Siguen viviendo en villas miserias, en asentamientos u ocupando edificios. Hay un núcleo duro de ese 15% que, por mucho que haya crecimiento económico, no les llega.

-Parece contradictorio que crezca la economía y al mismo tiempo el porcentaje de gente que vive en las villas.

-No es contradictorio, porque la economía gotea de los sectores formales a los informales y eso hace que haya más capacidad de compra. ¿Y qué hacen los pobres? Compran ladrillos y construyen viviendas para los hijos porque estaban hacinados. Ahí mismo o en otra villa. El goteo alcanza para eso.

-¿Existe una dicotomía entre el derrame y el goteo económico?

-El derrame llega a las clases medias, a los profesionales, a los trabajadores calificados, los técnicos de las empresas, a los trabajadores agremiados, hay mayor productividad y hay mejora en las remuneraciones. Al pobre le llega el goteo del mercado o la asistencia pública.

NUCLEO DURO

-¿Cómo llegó a conformarse este núcleo duro de pobres que no logran mejorar su situación?

-Es un proceso acumulativo. Llegamos a esto no sólo por la crisis del 2001-2002, sino que también con los "90, los "80 y los "70 detrás. Lo que es importante es que son camadas que se van acumulando. Ni la política pseudo distribucionista de los ochenta, ni la convertibilidad y modernidad de los noventa, ni el crecimiento neodesarrollista de los 2000 logra fracturar este sector. Cada crisis lo incrementa. Ningún crecimiento lo retrae.

- ¿El informe brinda algún tipo de consejo ante los datos procesados?

-Aconsejamos un lineamiento sobre el cual nadie puede estar en desacuerdo. Creemos que está faltando un plan, un programa de desarrollo tanto económico como social a nivel nacional, federal y regional. Deberíamos pensar en un plan donde todo esto, más la creación de escuelas, el plan de salud, los planes de desarrollo de las inversiones, tendrían que tener una integración. Cada región debería tener su plan local integrado al nacional. Donde haya un banco de créditos capaz de fomentar el desarrollo; que haya asistencia pública para los pequeños y medianos emprendedores que quieran integrarse a cadenas de comercialización y de exportación; que haya una articulación del sector informal con el formal.

-Sería el Estado apuntalando la iniciativa privada.

-E incluso convocando a las organizaciones sociales y al mercado a éste desarrollo. Pero liderando con una política. Y decir: no sólo invierta en vivienda para las clases medias, puede ser muy rentable invertir en viviendas para los sectores populares. Y dentro de esto el fomento de actividades comerciales y productivas.

CAPITAL-INTERIOR

-¿Destaca alguna diferencia entre el Gran Buenos Aires y los centros urbanos del interior?

-Hay algo muy particular: las clases medias altas viven mejor en Capital Federal o en el Conurbano. Pero los sectores populares o marginados viven mejor en el interior que en el Conurbano. La existencia de este núcleo duro de expulsados se mantiene en todos los centros urbanos, pero hay lugares en los que se vive mejor. La asistencia social o la intervención del Estado en Rosario, Córdoba o Resistencia llega más a esos sectores populares que lo que puede llegar al Conurbano, por su magnitud y complejidad. Ahí llega más a los menos pobres y menos a los más pobres.

-¿Por qué en el Conurbano hay peores condiciones materiales y en el Interior peores situaciones vinculadas a la integración social?

-Mucho del índice de integración social tiene que ver con la confianza en las instituciones, la participación política. Hay mucha más vida política en el Conurbano que en el interior. Los sectores del interior que están marginados, son aún mucho más marginados culturalmente. Son básicamente inmigrantes rurales de la zona, y arrastran una mayor exclusión cultural que quienes están en el conurbano.

-El informe afirma que pesa más el crecimiento del período 2004-2007 que la caída de los últimos dos años.

¿Eso habla de la solidez del modelo económico?

-Habla de la solidez del modelo y de las condiciones internacionales. Pero también de las limitaciones del modelo en cuanto a superar esos techos que parece tener la marginalidad. Llegamos hasta cierto nivel en el desarrollo, falta perforar el piso de la pobreza estructural.

-¿La baja del último bienio se debe al impacto de la crisis internacional?

-Y a la crisis agropecuaria. Nosotros detectamos que en el modelo macroeconómico se detiene el proceso y el ritmo de crecimiento del empleo en el año 2007. Y la brecha entre los sectores se va ampliando. Esto se ha mantenido hasta ahora. Sin más inversiones que movilicen a los sectores informales y los incluyan, mantenemos una situación de segmentación medianamente estructural.