Un niño de 10 años oriundo de San Juan recibió hoy un trasplante de corazón en el Hospital Juan P. Garrahan, tras una espera de 11 meses conectado a un órgano artificial, y permanece "compensado" en la Unidad de Terapia Intensiva.
La operación "finalizó con éxito", informó en un parte médico el hospital, y manifestó que se prolongó más de lo habitual a raíz de la "larga permanencia previa del paciente en corazón artificial".
El niño, identificado por el centro de salud como Juan, permanece en la Unidad de Cuidados Intensivos "hemodinámicamente compensado" y recibe "el tratamiento post-trasplante correspondiente que incluye la Asistencia Ventilatoria Mecánica".
El hospital informó que ayer a las 21,30 el Instituto Nacional Central Unico Coordinador de Ablacion e Implante (INCUCAI) comunicó el ofrecimiento de un dador, por lo que comenzó el operativo para la ablación.
"Un equipo viajó e inició a las 2 la ablación, al tiempo que otro equipo comenzó la intervención en el hospital", precisó el parte médico, y manifestó que "a las 13,30 finalizó la operación con éxito, habiéndose prolongado más de lo habitual por la larga permanencia previa del paciente en corazón artificial".
El niño sufre un cuadro de miocardiopatía dilatada y permanecía en lista de espera del INCUCAI.
La madre, María Angélica Brizuela, agradeció a la familia que donó el corazón.
"El corazón pertenece a un niño, un donante de La Plata, que llegó al Garrahan más o menos a las 6 de la mañana, y enseguida comenzó la operación", dijo la mujer en declaraciones a la prensa realizadas frente al centro de salud.
La madre del niño afirmó que en los últimos días su hijo le preguntaba: "¿Mamá, voy a llegar a grande?", y manifestó que "hay que tener mucha fe en que todo va a salir bien".
Brizuela explicó que a su hijo "la enfermedad se le declaró a los 9 años" y sostuvo que "primero estuvo 7 meses internado en San Juan y acá cumplimos un año el 14 de abril".
"Tenía un corazón artificial, porque el de él no latía más", afirmó en declaraciones a Todo Noticias (TN).
"Yo decía que tenía que tener paciencia porque ya iba a llegar el corazoncito", expresó la mujer.
Bruzuela dijo que sus otros tres hijos permanecen en San Juan junto al padre.
"Se quedaron allá, donde vivimos, a una hora de la ciudad de San Juan, yendo para Media Agua", explicó.
En ese sentido, expresó que su marido "se quedó cosechando, haciendo trabajos temporarios. Tuvo que vender una motosierra y sus herramientas para poder mantener a los niños".
"Yo vine con ayuda de la gobernación de San Juan que me pagó el pasaje y el hotel, pero después de eso no me alcanzan los vales que me dieron", dijo.