Mario Blejer, además de ser una de las voces a las que más les han prestado atención en materia económica y financiera Néstor Kirchner y Cristina Fernández, durante toda la era K sonó como candidato a ocupar la presidencia del Banco Central o la jefatura del Palacio de Hacienda.
Sin embargo, tal posibilidad nunca se concretó a lo largo de los gobiernos del matrimonio.
Lo más cercano que el Gobierno logró tenerlo fue cuando aceptó asesorar desde "afuera" al actual ministro de Economía, Amado Boudou.
De todos modos, ya a fines de 2005 había sonado como sucesor de Roberto Lavagna. En julio de 2007, nuevamente su nombre figuró para suceder de la "renunciada" Felisa Miceli, tras el hallazgo de 241.000 dólares en una bolsa dentro del baño privado del despacho de la ministra.
Pocos meses después, en octubre volvió a aparecer como firme candidato a titular de la cartera económica del gabinete de la presidenta electa Cristina Fernández.
Asimismo, cuando Martín Lousteau se fue de Economía, en abril de 2008, sonó Martín Redrado para ese cargo, y Blejer para reemplazarlo al frente del Central.
Incluso en agosto de ese mismo año, cuando Ana María Edwin fue desplazada de la Dirección del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INdEC), otra vez estuvo entre los nombres barajados para reemplazarla.
Y cuando asumió Boudou, a mediados del año pasado, intentó llevarlo al economista cordobés a su gabinete de asesores, pero tampoco tuvo suerte.
ESTA DE ACUERDO
Blejer, manifestó hace dos semanas su acuerdo con la utilización de reservas monetarias para constituir un fondo de garantía del pago de la deuda pública.
Blejer destacó que "el objetivo fundamental de la Argentina debe ser insertarse en el mercado de manera natural", y para ello remarcó que es preciso "salir del default y volver a ganar la confianza internacional".
En esa línea, subrayó que "la medida real es el canje" de deuda pública, y en este marco la constitución del Fondo del Bicentenario "es un objetivo muy loable", según declaraciones que había realizado a Radio El Mundo.
"En ese contexto, la idea de tener un fondo de garantía que logre bajar el costo del crédito y aumentar la confianza, si están los recursos para hacerlo, es loable", afirmó el ex titular del BCRA, quien añadió:"Usemos los recursos que tenemos para mostrar que la voluntad y la capacidad de pago están".
Puntualizó que "sería no favorable usar reservas para pagar deuda corriente" que se origina a partir del Presupuesto, pero se mostró de acuerdo en utilizarlas "en términos de garantizar el pago de la deuda" externa.
Además, aseguró que este año "van a sobrar reservas".
SU PERFIL
Blejer nació en la ciudad de Córdoba el 11 de junio de 1948 y es doctor en Economía por la Universidad de Chicago y Master en Economía por la Universidad Hebrea de Jerusalén.
Durante más de 20 años trabajó en el Fondo Monetario Internacional (FMI), donde desempeñó varias tareas, además de colaborar con el Banco Mundial, el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y el Bank of England.
Fue vicepresidente y luego presidente del Banco Central, por un período de apenas seis meses, entre enero y junio de 2002, cuando Eduardo Duhalde, estaba al frente del Poder Ejecutivo Nacional.
En su carta de renuncia, Blejer hizo hincapié en "la independencia del Banco Central", y alertó que tal condición "se ha visto reiteradamente debilitada en los últimos tiempos".
"La autonomía del BCRA hace a la esencia misma de la autoridad monetaria y es un instrumento imprescindible para restablecer la confianza en el sistema. Dado que la crisis actual es, sin duda, una crisis de confianza, este es el momento de fortalecer la independencia de la institución y no de someterla a presiones interesadas", sostuvo el economista.
A mediados del año pasado, Blejer asumió como director del Banco Hipotecario, en representación del socio privado IRSA, y hasta se lo señaló como asesor externo del ministro de Economía, Amado Boudou.
Desde allí, declaró que "sincerar los datos del Indec y que la gente crea en ellos" es clave para recuperar el crédito de largo plazo.
Desde 1980 hasta 2001, fue como funcionario del FMI, y su último cargo allí fue vicedirector del departamento para las regiones Asia y Pacífico.
En el Fondo también participó de todo el proceso de reformas económicas en la transición de la Unión Soviética a Rusia y fue asesor de la División de Estudios Fiscales y asesor principal del Departamento de Asuntos Monetarios y Cambiarios.
Su regreso a la Argentina se concretó de la mano del ex ministro de Economía Domingo Cavallo, que lo convenció para dejar los Estados Unidos y asumir la vicepresidencia del Banco Central, acompañando la gestión de Roque Maccarone, durante el gobierno de Fernando de la Rúa.